No creas en todo lo que se dice.

Aun cuando creas que algo aparece claro, ponlo en duda y no reposes. Duda de todo lo que parece ser bonito y verdadero. Pregúntate siempre: «¿Para qué?». No creas que una cosa sola es buena; lo recto no es recto y tampoco lo curvado es curvado. Si alguien dice que un valor es absoluto, pregúntale en voz baja: «¿Por qué?». La verdad de hoy puede mentir ya mañana. Sigue el río desde donde comenzó el torrente. No te basten las piezas aisladas. Pregúntate siempre: «¿Desde cuándo?». Busca las causas, une y disuelve, atrévete a mirar tras las palabras. Si alguien dice: «Esto es bueno (o malo)», pregúntale en voz baja: «¿Para quién?» Friedrich Paulus

La debida gestión pesquera

La Revista Pesca es un medio de información alternativo que presenta artículos, opiniones y noticias referidas a la pesca en el Perú y el mundo, con énfasis en la política pesquera, la sostenibilidad de los recursos pesqueros y la seguridad alimentaria. En este blog se publican notas de importancia, así como novedades del sector pesquero. En 2026 cumplimos 67 años de publicación en el Perú.

martes, 3 de noviembre de 2026

PUGNA POR EL MAR: CABILDEO ECONÓMICO-VACÍO NORMATIVO-RESISTENCIA ANCESTRAL.

 

Por: Raúl Castillo Rojas

Consultor Senior Independiente

C.02.11.2026

La identidad del Perú se ha modelado, desde sus albores, al ritmo de las mareas. Mucho antes de que la gastronomía nacional fuera un motor económico, la pesca artesanal ya era el sustento biológico y cultural de las civilizaciones costeras. Desde Caral y Huaca Prieta, hasta los diestros navegantes mochicas y chimús en sus caballitos de totora, el acceso respetuoso a los recursos del mar configuró un patrón nutricional único y rico en proteínas que permitió el florecimiento de sociedades complejas. Este vínculo entre la costa y la mesa popular no se rompió con la República; por el contrario, se sofisticó en las caletas tradicionales. El pescador artesanal —al extraer diariamente especies como el bonito, el pejerrey, la corvina o los mariscos— no solo provee los insumos esenciales de la cocina marina (cuyo emblema es el cebiche), sino que garantiza la seguridad alimentaria de los hogares con menores recursos.

Salvaguardar las primeras cinco millas marinas no es un capricho técnico, sino un acto de defensa de la soberanía alimentaria y de la memoria histórica. Sin embargo, este ecosistema es hoy el escenario de una disputa silenciosa pero intensa entre el derecho tradicional, los intereses del capital y la urgencia de la conservación. En el centro de estas tensiones se encuentra la Ley N° 31749, promulgada en mayo de 2023, cuyo objetivo es reconocer la pesca ancestral y proteger la biodiversidad de dicha franja costera.

Años después de su aprobación por unanimidad en el Congreso, su aplicación fáctica sigue varada en desacuerdos sectoriales. ¿Cómo una ley de consenso absoluto quedó atrapada en la burocracia y los litigios? La respuesta desnuda las fracturas del ordenamiento pesquero y el peso de los intereses económicos. El texto original otorgaba un plazo de 60 días hábiles al Ministerio de la Producción (PRODUCE) para emitir el reglamento, un plazo que venció en agosto de 2023. Esta parálisis no fue un simple descuido, sino la resistencia estatal a asumir un reordenamiento costero de gran escala. Ante la inacción, la sociedad civil recurrió a la vía constitucional y el Segundo Juzgado Constitucional de Lima ordenó cumplir su mandato.

Aunque el Ejecutivo emitió finalmente el reglamento base mediante el DS N° 013-2024-PRODUCE y luego el DS N° 002-2025-PRODUCE para corregir vacíos -como la falta de un trato diferenciado para las flotas mecanizadas-, persistió una asimetría de poder. El conflicto opone al pescador de orilla, de métodos selectivos, con el armador de cerco mecanizado, cuyas redes operan en zonas prohibidas afectando el hábitat bentónico y a la pesca de subsistencia. La inestabilidad política y las constantes excepciones temporales han terminado por debilitar el espíritu de la norma.

Para destrabar esta crisis, las mesas de diálogo tradicionales resultan insuficientes porque suelen eternizar las posturas gremiales. Se requiere, en cambio, un taller de modelamiento espacial participativo y con sustento científico vinculante que traslade el debate de la arena política al mapa real. Este espacio deberá concretar cinco reformas urgentes: (1) un sustento científico obligatorio para la delimitación marina, (2) planes de inversión para la reconversión tecnológica, (3) una zonificación costera descentralizada, (4) la auditoría y fortalecimiento del RENAPESCA, y (5) una fiscalización verdaderamente compartida con las comunidades locales.