Por:
Raúl
Castillo R.
La
pesquería del calamar gigante o pota (Dosidicus gigas) no es solo una actividad
tradicional en el litoral peruano, sino que representa la segunda actividad
extractiva más importante del país en términos de volumen e ingresos de
exportación. Sin embargo, la gestión de este recurso enfrenta desafíos
colosales, ya que las fluctuaciones ambientales causadas por eventos como el
Fenómeno El Niño alteran la disponibilidad y alejan los cardúmenes de la franja
costera, afectando directamente la rentabilidad de la flota artesanal de menor
calado.
Ante
este panorama, se propone una solución integral mediante el uso de un modelo
bioeconómico dinámico para el período 2027–2030, el cual fusiona variables
biológicas y socioeconómicas para determinar el volumen óptimo y potencial de
captura, garantizando tanto la sostenibilidad del recurso como la maximización
de los beneficios económicos.
Tradicionalmente, la gestión pesquera ha segregado el análisis biológico del económico, una “desconexión” que en regímenes de libre acceso suele desencadenar la clásica "Tragedia de los Comunes".
Bajo este escenario, los pescadores maximizan de forma individual sus beneficios a corto plazo e ignoran los costos externos de la presión sobre el stock, lo que conduce a desequilibrios operativos y a la subutilización de la renta económica. Para contrarrestar esta tendencia y cumplir con el marco normativo del Reglamento de Ordenamiento Pesquero de la Pota (ROP-Pota), el cual exige una explotación racional basada en información científica, este modelo entrelaza formalmente la biomasa poblacional, el esfuerzo pesquero, la capturabilidad y la capacidad de carga del ecosistema con variables de mercado tangibles, tales como los costos operativos por embarcación y los precios constantes del recurso.
A través de un enfoque cuantitativo y econométrico de diseño longitudinal, la investigación recopila rigurosamente datos de capturas, biomasa y esfuerzo del IMARPE, junto con los precios de playa y costos unitarios por viaje provistos por PRODUCE y encuestas directas en los muelles. El ámbito de este análisis abarca todo el litoral peruano dentro de la Zona Económica Exclusiva (ZEE), concentrándose de manera especial en los puertos estratégicos de desembarque del norte, como Talara, Paita y Puerto Rico, y del sur, como Matarani e Ilo. Mediante un sistema de ecuaciones en diferencias finitas que simula trayectorias intertemporales, el estudio define con precisión el Máximo Rendimiento Sostenible y el Máximo Rendimiento Económico, evaluando los excedentes de cuota disponibles sin poner en riesgo la biomasa crítica de desove.
El verdadero valor de este esfuerzo técnico radica en su capacidad prospectiva, proyectando escenarios a corto plazo hacia el año 2030 con el fin de rediseñar los criterios de asignación de cuotas de captura. Al anticipar cómo reaccionará el stock ante la variabilidad ambiental, las autoridades contarán con herramientas científicas sólidas para dictar políticas bajo un enfoque precautorio.
De este modo, la ciencia y la economía se alían para proteger el patrimonio marino de la nación, asegurando que la pesquería artesanal de la pota siga siendo una fuente de riqueza y sustento para las futuras generaciones de pescadores peruanos.
