No creas en todo lo que se dice.

Aun cuando creas que algo aparece claro, ponlo en duda y no reposes. Duda de todo lo que parece ser bonito y verdadero. Pregúntate siempre: «¿Para qué?». No creas que una cosa sola es buena; lo recto no es recto y tampoco lo curvado es curvado. Si alguien dice que un valor es absoluto, pregúntale en voz baja: «¿Por qué?». La verdad de hoy puede mentir ya mañana. Sigue el río desde donde comenzó el torrente. No te basten las piezas aisladas. Pregúntate siempre: «¿Desde cuándo?». Busca las causas, une y disuelve, atrévete a mirar tras las palabras. Si alguien dice: «Esto es bueno (o malo)», pregúntale en voz baja: «¿Para quién?» Friedrich Paulus

La debida gestión pesquera

La Revista Pesca es un medio de información alternativo que presenta artículos, opiniones y noticias referidas a la pesca en el Perú y el mundo, con énfasis en la política pesquera, la sostenibilidad de los recursos pesqueros y la seguridad alimentaria. En este blog se publican notas de importancia, así como novedades del sector pesquero. En 2026 cumplimos 67 años de publicación en el Perú.

viernes, 17 de abril de 2020

La educación y la capacitación en la pesca


La educación y creación de capacidades son componentes fundamentales en el desarrollo del sector pesquero de consumo humano directo en el corto, mediano y largo plazo, por lo que es fundamental que las acciones en esta área respondan a una visión política de futuro y orienten en forma coordinada y articulada toda la estrategia que debe formularse.

Un primer paso en un marco educativo, es garantizar la inocuidad y calidad de los productos marinos. Un segundo paso, es la orientación de esfuerzos hacia la investigación de las especies explotadas que garantice un adecuado ordenamiento.

Hay que investigar, también, nuevas especies porque las más capturadas podrían ya estar al borde del agotamiento, cosa que se desconoce por falta de información. Hay que diseñar nuevas presentaciones de productos para poder abarcar el territorio nacional, que adolece de insuficiente infraestructura de frío para almacenamiento y distribución.

El Estado debe prestar mayor atención a la educación de la población sobre las posibilidades de capturas de productos hidrobiológicos y el estado de las pesquerías. Debe propiciar que los conceptos de ecosistema, seguridad y soberanía alimentarias, cambio climático, fenómeno El Niño y sostenibilidad sean conocidos por la ciudadanía.

La educación y capacitación del pescador artesanal y demás componentes de la cadena productiva del consumo humano directo, pueden considerarse primordiales debido a las exigencias de calidad que vienen incrementando los países importadores de nuestros productos, así como de nuestro propio mercado, que no puede ser tratado como de segundo orden. Los peruanos merecemos la misma calidad que lo se exporta. 

Las plantas procesadoras de productos congelados, enlatados y curados se abastecen exclusivamente de esta cadena productiva, por lo cual requieren de altos niveles de calidad y sanidad.

Es necesario elaborar, como política pública, un Plan Nacional de Capacitación en beneficio de los pescadores artesanales y de los operadores de la cadena productiva del consumo humano directo.

Asegurar el abastecimiento de productos hidrobiológicos con la calidad que las plantas procesadoras y el mercado nacional demanda es hoy, en medio de la pandemia del Covid 19, más urgente que nunca.

Contribuir a su inclusión en la economía formal mejorando el desempeño laboral, es la acción complementaria de una educación apropiada. Esto afirmaría la presencia eficaz y útil del Estado en el ámbito pesquero.

Para este propósito se requiere elaborar una estrategia nacional de capacitación, que debe diseñarse en consenso con el sector artesanal y demás actores del sector pesquero, como instrumento derivado de una Política de Estado, que genere un plan integral detallado y de largo plazo para la educación y capacitación de los trabajadores de las cadenas productivas y de comercialización del consumo humano directo.

La capacitación es fundamental dentro de cualquier estrategia de desarrollo para este sector. Sin embargo, hoy en día se encuentra dispersa, no tiene una visión de largo plazo ni responde a las necesidades y a realidad actuales. Muchas instituciones del sector dan capacitación en base a sus propios planes, los que no están debidamente articulados ni coordinados.

Ante la situación actual del estado de las poblaciones de los recursos pesqueros y la incertidumbre sobre los efectos del cambio climático, no es recomendable seguir formando nuevos pescadores en la medida que, además de incrementar la presión por realizar mayor esfuerzo pesquero, que es lo que se debe evitar, crea pescadores sin empleo, desilusionados por la falta de empleo y/o de recursos para extraer así como una competencia por ocupar puestos de trabajo que presiona sobre los ya existentes.

Este Plan Estratégico debe incidir en la aplicación del enfoque precautorio y del enfoque ecosistémico para lograr la sostenibilidad de la pesca de consumo humano directo y su cadena productiva, con el objetivo de generar conciencia en el uso correcto de los recursos naturales, e implementar prácticas de pesca responsable.

La mentalidad meramente extractiva de los recursos pesqueros debe migrar hacia una visión de manejo responsable y adecuado de los recursos que aseguren su sostenibilidad.

También debe ponerse especial énfasis en la educación de las poblaciones costeras y comunidades de pescadores a fin de que estas tomen conciencia de la realidad de la pesquería. De esta forma constituirán un defensa natural de su propio ecosistema.

La visión debe ser un nivel de ordenamiento y capacitación tales, que contribuyan a la conversión de los actuales armadores informales en pequeños o medianos empresarios pesqueros debidamente entrenados, con permiso de pesca y como propietarios de micro empresas que contraten apropiadamente a sus tripulantes, lo que les asegura, a estos últimos,  cobertura de salud, seguridad social y pensión y a los primeros el acceso a fuentes de financiamiento. Estas unidades económicas, eficientes y rentables generarían bienestar a los pescadores y adecuados productos pesqueros para la población.

La formalización, como parte del ordenamiento, solo ha venido actuando sobre los permisos de pesca, pero no sobre la obtención del RUC, que convertiría al armador en una unidad de negocios con las ventajas del caso, en especial para sus pescadores tripulantes. Solo actuar sobre el permiso de pesca es una media formalización que, además, viene siendo complicada y teniendo poco éxito, o al menos discutible.

Sin embargo, pese a que el ordenamiento y la capacitación en pesca son necesarios, no gozan de mayor interés ni apoyo por parte de las administraciones de la pesquería. Probablemente porque siendo acciones cuyos resultados se aprecian en el mediano y largo plazo, son impopulares para funcionarios de turno, quienes por lo general, solo aprecian resultados inmediatos que pueden publicitar como logros. Por otro lado, para entender en su correcta magnitud la necesidad de ordenamiento y capacitación apropiados, es necesario conocer el sector.

lunes, 13 de abril de 2020

El ordenamiento pesquero


Todo sistema de ordenamiento pesquero considera, según sea el caso, régimen de acceso, captura total permisible, magnitud del esfuerzo de pesca, períodos de veda, temporadas de pesca, tallas mínimas de captura, zonas prohibidas o de reserva, artes, aparejos, métodos y sistemas de pesca, así como las necesarias acciones de monitoreo, control y vigilancia.

El ordenamiento pesquero debiera ser la suma de normas y acciones conducentes al logro de tres objetivos genéricos: Alimentación, Empleo e Ingresos Económicos. Ello exige  contar con información científica y evaluar factores económicos y sociales que inciden directa o indirectamente en la actividad pesquera.

Los retos para el manejo de nuestra pesquería implican incrementar el conocimiento de las interrelaciones propias del ecosistema de la Corriente Peruana, así como sobre la variabilidad climática y su impacto en los recursos pesqueros.

Es necesario aplicar a nuestra pesquería el concepto y los principios del manejo ecosistémico; diversificar el esfuerzo pesquero y propiciar iniciativas que redunden en el consumo humano de nuestros recursos pelágicos, en particular, de la anchoveta.

El Estado peruano debe asignar prioridades especiales al desarrollo de la pesca artesanal y de menor escala como fuente de empleo e ingresos para muchas comunidades costeras.

Alcanzar pesquerías sostenibles y socialmente responsables no puede ser producto únicamente de leyes o normas, sino, además, de una adecuada capacitación y educación que facilitará el cumplimiento de la normativa en toda la cadena de valor de la pesca artesanal.

La mejora de la productividad y competitividad requiere de un nuevo enfoque basado en la perspectiva de los derechos y necesidades  tanto del ciudadano, como del pescador enfatizando el rol fundamental del consumidor final, como objetivo principal de toda la actividad pesquera.

Para la mayoría de los pescadores artesanales, uno de los haberes más preciados es su capital intelectual, el cual se encuentra representado por un conocimiento detallado del caladero y el comportamiento de las poblaciones de peces. Es precisamente este conocimiento específico el que lo ayuda a sobrevivir en la competencia con las embarcaciones más grandes y poseedoras de una mayor tecnología. Sin embargo,  su supervivencia solo mejorará en función de la capacitación contínua a la que acceda y a la inversión en tecnología que ejecute, con el objetivo de lograr una ventaja a corto plazo en la competencia por el recurso marítimo.

El no hacerlo, por no contar con garantías para acceder a financiamiento o por otras razones, limita sus alternativas en términos de estrategias de supervivencia e implica un aumento de su esfuerzo y márgenes menores de utilidad; o, por supuesto, su salida del sector.

En dicho contexto, repensar los objetivos de una educación y capacitación para el pescador artesanal se torna indispensable; pero sin descuidar al resto de la cadena productiva del CHD puesto de que de nada vale un producto de calidad desembarcado, si a partir de ese momento hasta su recepción por el consumidor final se deteriora por falta de buenas prácticas de manejo. Están los estibadores, los ayudantes, los transportistas, los comerciantes, los puestos de los mercados, que forman parte de la cadena.

Los pescadores artesanales, que antes capturaban sus especies a poca distancia de sus poblaciones hoy se han visto obligados por la necesidad, a convertirse en pescadores de altura sin tener la preparación ni el equipamiento apropiado y se aventuran a veces hasta las 200 millas en busca de especies sustitutas a su pesquería tradicional, como el perico, por ejemplo. Necesitan adecuarse a esa nueva realidad.

Los intentos de formalización de la actividad artesanal no han sido muy exitosos en el tiempo, lo que impone enfocar una nueva estrategia que consiste en llevar la actividad a convertirse en un negocio más rentable, para cual debe reducir sus costos y elevar su productividad. Estos elementos harán más atractiva la formalización por las ventajas que ofrece la misma. Ello requiere de innovación y capacitación. Implica una visión integral también. No es suficiente tener un permiso de pesca, sino también RUC, de tal forma que incorporen a los tripulantes en una planilla lo que resolvería automáticamente sus necesidades de seguridad social y pensiones.

Es necesario promover la generación de valor agregado a fin de poder alcanzar mejores niveles de rentabilidad en beneficio del pescador, del trabajador del sector, del consumidor y del Estado. Por tanto, es importante diseñar mecanismos que faciliten el crecimiento. El crecimiento en función a mantener volúmenes constantes de desembarque es irresponsable, toda vez que las posibilidades de extracción tienen límites naturales, lo que obliga a dirigir el esfuerzo hacia el valor agregado escalando lo máximo posible.

En la lógica de una política de sostenibilidad, ordenamiento, adición de valor agregado en óptimas condiciones sanitarias y de mínimo impacto ambiental se impone un rediseño de las actividades de capacitación orientada fundamentalmente a crear capacidades en los pescadores artesanales y procesadores primarios en las materias convenientes para lograr dichos objetivos.

viernes, 10 de abril de 2020

El Ministerio de Pesquería ¿es la solución para el sector pesquero peruano?


La restitución del Ministerio de Pesquería es un tema recurrente en el sector pesquero. ¿Necesita el país de un Ministerio de Pesquería? 

Lo que es evidente es que la fusión de los Ministerios de Industria y de Pesquería creándose el Ministerio de la Producción creo un híbrido cuya actividad no suele adecuarse a ninguno de ambos segmentos. Son dos sectores muy distintos por su propia complejidad y dinámica, ambos con técnicas y modelos metodológicos  especializados pero diferenciados para contribuir al logro del desarrollo sostenible. No ha favorecido para nada a la pesca.

Los Ministros designados, en los últimos 18 años, tienen más perfil para el Despacho de Industria y Pymes que para Pesca, o para ninguno. No tuvo mucho sentido la fusión de un sector realmente complicado como es la pesca con otro que no evidencia éxitos resaltantes e impactantes, no solo para la pesquería sino para el país. Industria es un sector relativamente tranquilo, no genera problemas ni desata pasiones. Usar los CITEs como instrumento de marketing político resulta interesante también en algunos escenarios, dependiendo de la agenda del Titular del Pliego.

La sola restitución del Ministerio de Pesquería no es la solución final a los problemas y necesidades del sector. Tan solo el cambio de nombre a un Ministerio manteniendo su misma infraestructura organizativa, administrativa y metodología de designación personal, ofrece poca esperanza de mejora.

Los Titulares de Pliego, que ya van 20, o sea casi uno por año, y en lo que va del actual gobierno ya van 4, no duran lo suficiente como para evaluar y darse cuenta de la calidad de su ejecución presupuestal y de su accionar, ni tienen tiempo para identificarse con Planes Operativos y Estratégicos ya formulados y con presupuesto. Consumen la mayor parte de su tiempo tomando conocimiento del sector, en interminables reuniones con los administrados, y haciendo ofertas que, finalmente no alcanzan a cumplir porque no están lo suficiente en el cargo. Además porque entre la oferta política y lo posible de ejecutarse dentro de las normas de administración del Estado, hay un abismo que no se puede superar, más aún con un alto índice de rotación de funcionarios. Cada cambio de Ministro lleva consigo cambios en los OPDs y en las Direcciones de Línea, lo que resta continuidad y eficiencia a las gestiones.

Al final de la gestión, el sistema no sanciona por promesas incumplidas. No hay más que la fórmula de juramentación del Ministro: “Si así lo hiciereis que Dios os premie; si no, que él y la Patria os lo demanden”. Naturalmente nadie formula demanda alguna y se inicia un nuevo proceso con un nuevo Ministro que ilusiona nuevamente al sector y a la Nación sin garantía alguna de que ocurra una reforma adecuada.

Es incuestionable la necesidad de que exista un Ministerio exclusivamente dedicado a la pesquería como concepto, pero si no va acompañado de un cambio estructural integral, sería un gesto mas no una solución.

Es indudable la necesidad de mayor gasto de inversión en proyectos de infraestructura de desembarque artesanal, en investigación científica y en seguridad, control y vigilancia. Sin embargo debe reconocerse que no es suficiente mayor disponibilidad presupuestal si es que no va acompañada de mayor eficiencia en la ejecución del gasto y en el diseño de los Planes Operativos que deben ser ejecutados con cargo a los recursos económicos asignados.

Asumir la titularidad de un Pliego exclusivo de Pesca, requiere ineludiblemente que el conductor y responsable de la Política Nacional, es decir el Presidente de la República, esté perfectamente enterado de la realidad sectorial de forma tal que le permita diseñar objetivos y políticas de largo plazo. La improvisación en la designación de funcionarios en un sector sumamente conflictivo, no lleva a los resultados que la sociedad peruana merece.

La pesquería peruana, una de las más grandes del mundo, requiere de la visión de un Estadista que tenga clara la necesidad de introducir reformas en la pesquería.

Mientras no exista voluntad y decisión políticas de Palacio de Gobierno para manejar debidamente el sector pesquero, dotarlo de un Ministerio no resolvería realmente nada de fondo, sino tan solo de forma. Un Ministerio de Pesquería con un Ministro inadecuado, no contribuiría apropiadamente al mejoramiento del sector, aún cuando en el Consejo de Ministros la Pesquería tuviese un asiento exclusivo.

En tanto no exista una Política de Estado definida por el Presidente de la República, que obligue al Ministro del Sector a implementarla para que el Ministerio disponga de una visión de largo plazo, para introducir reformas sustanciales; en tanto no mejore la eficiencia en el diseño de normas, en el control, en la ejecución y en la calidad del gasto, a través de la designación de personas adecuadas, sería más de lo mismo: inútil y sin sentido.

El problema no radica en la estructura de la organización, sino en las personas.

martes, 7 de abril de 2020

Pesca Artesanal y el Coronavirus, un cambio de la historia Peruana


Quería expresarme desde hace varias semanas, pero no lo hacía porque estaba esperando el apoyo del Gobierno para la Pesca Artesanal, pero a la hora q escribí esta nota aun no salía nada.

La pesca artesanal es una actividad muy riesgosa, dura y llena de incertidumbre. La escasez, las necesidades humanas hace que prime el trabajar.   

El día 15 de marzo el presidente de la Republica decretó el aislamiento social ante la presencia de 71 casos de coronavirus en el Perú.

En una rápida actitud del Ministerio de la Producción comunica que las actividades de pesca artesanal e industria no será paralizadas durante estado de emergencia social, indicando que: “..los pescadores podrán laborar si portan el documento que los habilite, siempre y cuando no encuentren dentro de la población de riesgo; en los Desembarcaderos deben establecer el personal mínimo necesario para su funcionamiento, y que las empresas que se dedican a la distribución de productos hidrobiológicos pueden continuar sus labores…”.

Y con el salvoconducto aparentemente estaría normal para el sector artesanal, pero no fue así. Los restaurantes y quioscos de comida se encuentran cerrados disminuyendo la demanda en los terminales, las especies finas como Chita, Lenguado, Corvina, Atún, Choros, Concha de Abanico, Pulpo, etc. no son solicitados, los consumidores actuales son las familias que compran para su consumo y esto hace que las especies populares y de temporada sean los mas solicitados como Bonito, Jurel y Perico, bajando los precios como el Bonito de 2.5 soles a 0.8 céntimos (muelle) y afectando los ingresos de los pescadores que capturan estas especies.

Triste. En una pandemia redujeron sus ingresos sin poder cubrir sus gastos de operación de pesca, ¿Y el resto de los pescadores que capturan las especies que no tienen demanda? ¿Que paso con ellos?

Pues les comento que: los buzos en Ilo no salen a pescar, no hay quien les compre; a  los pescadores de Lurín no les permite pescar la policía; los pescadores de San Bartolo no tienen compradores para sus Chitas; los vecinos que les compran solo pueden hacerlo 1 o 2 veces por semana; los pescadores de Chincha no tienen movilidad que lo transporte para realizar sus faenas y los transportistas en San José no los dejan trabajar la policía.

Y otro factor que no ayuda a los pescadores artesanales es la condición del mar, marea alta y corrientes fuertes. Pero ellos están acostumbrados a enfrentarse cuando el Mar esta bajo esas condiciones.

SANIPES publica el 6 de abril, 22 días después de iniciada la cuarentena, la “Guía para el establecimiento, implementación y reforzamiento de medidas preventivas en infraestructuras pesqueras y acuícolas para hacer frente a la propagación del COVID-19”. El instrumento se publica cuando ya se tenía confirmado 4 infectados oficiales en Pisco, 1 en Marcona, desembarcaderos cerrados ante la presencia de los infectados en la zona o cierres preventivos como Ilo, San Andrés, Marcona, etc y ahora un fallecido, pescador artesanal de la Caleta de San José, el 7 de abril en la zona de norte.

¿Entonces ese documento creado por los funcionarios de SANIPES es eficiente?. Poco probable. Es lamentable pues las autoridades locales han tenido que tomar las medidas más rápido para salvaguardar la vida de las personas de la localidad. El Terminal de Ventanilla desde el 8 estará cerrado hasta el 12 por el virus, como una medida preventiva por la salud de la población de Lima Metropolitana y así seguirán cerrando los desembarcaderos u otra infraestructura por prevención.

Sabemos que es una población vulnerable y con muchas necesidades. Ante estas características, ¿está bien dejarlos sin alguna guía?, ¿quién es responsable de la muerte del pescador de San José?, ¿o de los muertos que vengan en esta epidemia del sector pesquero artesanal?

TODOS. No somos capaces de poner orden, por no decir las cosas como deben ser, de apoyarlos, de no dar soluciones a sus problemas y porque el dinero prima, ante todo.

Estamos ante una gran oportunidad de cambio, para hacer las cosas como deben ser, de respetar la autoridad y ser solidarios. El pescador ya se dio cuenta que debe cambiar, sabe que debe ser ordenado y aseado en el manipuleo del pescado. La autoridad debe tomar esta oportunidad que la historia le da para realizar los cambios que deben hacer, involucrando a todos los integrantes de la cadena de valor de la Pesca Artesanal, desde el Pescador hasta el vendedor de pescado de los mercados.

El 16 de marzo de 2020 se inició el cambio de la Pesca en el Perú y no nos hemos dado cuenta aún porque seguimos dominados por el poder, la envidia y la ambición. Necesitamos más acciones efectivas, menos discursos, menos reuniones y más pero mucho más compromiso genuino de todo en el sector.


Jesica Pino Shibata

lunes, 6 de abril de 2020

LA INTERVENCION DEL ESTADO PERUANO EN MATERIA PESQUERA



El Estado solo interviene en la pesquería peruana dando el marco regulatorio dirigido a cumplir metas de control administrativo, biológico y de protección.  Las medidas comúnmente aplicadas son: las vedas, las cuotas, limitaciones al tamaño mínimo, vigilancia y control de las actividades acuáticas entre las principales. 

La administración pesquera vigente no considera aspectos de inclusión social ni de alimentación nacional en su marco normativo.

Aparentemente la tesis peruana es que la seguridad alimentaria no necesita (y por tanto no existe) una política pesquera, pues el mercado u otros sectores, se hacen o deberían hacerse cargo de ella.

La exportación de nuestros recursos pesqueros es más atractiva por los beneficios tributarios que se derivan de ella para los exportadores, así como por las dificultades que ofrece el mercado nacional que carece de similares estímulos y adolece de falta de infraestructura de distribución y de frío. Por tanto es posible hablar de la existencia de subsidios a la exportación pesquera en detrimento del mercado interno.

Si bien es cierto que la selección de mercados es una decisión empresarial, también es cierto que el Estado no debería ser ajeno al tema, ya que la alimentación popular es una obligación de la cual no puede evadirse. En tiempos del coronavirus, la necesidad de alimentación a los sectores más vulnerables cobra mayor importancia.

Es importante tomar en cuenta que aunque el Perú tiene una participación importante en la explotación de recursos pesqueros a nivel mundial, esta no aporta los beneficios que merece la población peruana. El hecho es que, en nuestro país, una parte considerable de la población continúa con bajos niveles de consumo y de acceso a los alimentos, con la consecuente persistencia de niveles de desnutrición. El Perú posee una importante población hambrienta nadando en un mar de proteína abundante.

Es éticamente imposible negar esta realidad, ante una de las características más espeluznantes de la estructura pesquera nacional: la coexistencia del hambre y la desnutrición con la exportación de nuestros productos alimenticios hidrobiológicos.

¿Es moralmente correcto usar nuestros recursos naturales que se destinan a  la alimentación para atender necesidades de otros países, antes que privilegiar los requerimientos a veces dramáticos, de nuestra población, en especial la infantil?

¿Es ético llevar la extracción de nuestros recursos pesqueros a límites peligrosos para la sostenibilidad del ecosistema, para atender necesidades de alimentos para otros países mientras nuestra población sufre carencias poniendo en riesgo el futuro de nuestras generaciones venideras?

¿Se justifica la exportación porque trae divisas (que no son propiedad del Estado sino del exportador) mientras no se prioriza la alimentación nacional y no se protege la fuente de alimentos marinos para las futuras generaciones de peruanos?

¿Podrían coexistir ambos mercados? Creo que sí pero para ello se requiere de un trabajo conjunto entre la autoridad de pesquería y la industria y la pesca artesanal. Se pueden diseñar fórmulas para atender todas las necesidades sin entrar en conflicto, utilizando prioritariamente la anchoveta y la pota. Sin embargo ello implica la existencia de voluntad política y liderazgo con visión de largo plazo.

El mercado no puede resolver el problema de la desnutrición y anemia infantil en el Perú.

Hay una imposibilidad para acceder a los alimentos por parte de amplias poblaciones que no pueden pagar los precios actuales y que no son objetivo de ventas tampoco. La solución no puede venir del libre comercio. El empresario privado optará siempre por vender sus productos con mayor valor agregado al mejor precio y al mejor postor. En esa lógica de pensamiento siempre encontrará en la exportación un mercado dispuesto a pagar caro por alimentos o materia prima para producir alimentos gourmet que satisfagan no necesariamente el hambre sino exigencias gastronómicas. El ciudadano pobre que solo requiere proteína barata tenderá a ser excluido de esa lógica de mercado.

El Estado está llamado a mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos a través de políticas de inclusión y de desarrollo. La población rural dispersa en condición de pobreza se encuentra ubicada en zonas alejadas de difícil acceso, constituyendo el principal problema para el abastecimiento de pescado, siendo la escasa oferta el otro problema.

Los bajos ingresos de la población rural pobre, no le permiten acceder a productos pesqueros, los que se han convertido en exclusivos de las poblaciones con mayores recursos económicos. El incremento de la demanda como consecuencia de una campaña de promoción de consumo irracional ha elevado los precios y reducido la oferta. El recurso pesquero no aumenta en función de la demanda, sino que generalmente sigue el camino inverso.

En dicho contexto, la actual orientación del Programa “A comer pescado” que lleva a cabo el Ministerio de la Producción, dirigido a promover el consumo de pescado en forma general, sin precisar especies objetivo, es irresponsable. Sin conocer el estado de salud de las respectivas biomasas, se está estimulando la extracción sin base científica de límites de captura, aumentando la presión sobre especies, poniéndolas en riesgo y elevando su costo a niveles que las poblaciones necesitadas no pueden pagar.

La orientación debida de dicho programa, debiera ser fortalecer la ingesta calórico-proteica de la población rural dispersa en condición de pobreza, incrementando el consumo de  recursos ícticos susceptibles de ser promovidos, como la anchoveta y la pota, de manera sostenible y promoviendo la participación del sector pesquero artesanal en la extracción, procesamiento y comercialización de estos productos.

Es necesario implementar un programa social que contribuya con la seguridad alimentaria nacional en la mejor forma posible, yendo más allá de políticas que obedecen a una voluntad  y marketing político irresponsables. No se requiere promoción del Estado en sectores de la población que tienen acceso a la adquisición de productos hidrobiológicos, sino apoyo social a las áreas vulnerables.

Para apoyar con éxito la erradicación de la desnutrición, se requiere de Proyectos/Programas innovadores. El programa debe fundamentarse en la necesidad de crear un mercado como responsabilidad del Estado y en el fortalecimiento de capacidades que permitan convertir la atención de ese mercado en un negocio rentable, generando empleo y riqueza, lo que lo hace sostenible en el tiempo.

Si es responsabilidad del MIDIS o de PRODUCE, es irrelevante en un escenario donde ninguno de ellos actúa con eficacia sobre el manejo de la anchoveta principalmente. Así como PRODUCE se convierte en articulador y transmisor de requerimientos sociales y tributarios de algunos gremios, con mayor razón debería liderar la promoción del consumo de anchoveta.


Marcos Kisner Bueno

lunes, 30 de marzo de 2020

EL INCIERTO FUTURO DE LA PESQUERIA PERUANA


Ministros de la Producción desde la creación del Ministerio:

MINISTROS DE LA PRODUCCION 2002 - 2020
  1. EDUARDO IRIARTE                                                
  2. JAVIER REATEGUI
  3. ALFONSO VELASQUEZ
  4. DAVID LEMOR
  5. RAFAEL REY
  6. ELENA CONTERNO
  7. MERCEDES ARAOZ
  8. NICANOR GONZALES
  9. JORGE VILLASANTE
  10. LUIS NAVA
  11. KURT BURNEO
  12. JOSE URQUIZO
  13. GLADYS TRIVEÑO
  14. PIERO GUEZZI
  15. BRUNO GIUFFRA
  16. PEDRO OLAECHEA
  17. LIENEKE SCHOL
  18. DANIEL CORDOVA
  19. RAUL PEREZ
  20. ROCIO BARRIOS ALVARADO
La cifra de 20 ministros en 18 años, que da un promedio de 1.11 ministro por año podría ser una de las causas de que la gestión del sector pesca durante el período sea inadecuada e improductiva para las necesidades de la pesquería. Si se suma al corto tiempo que cada Ministro permanece en el cargo, la inexperiencia de cada uno, la rotación constante de funcionarios de todo nivel, derivada del cambio del titular del pliego, podemos entender por qué el sector está en crisis. No basta la buena voluntad o la capacidad personal sin que esté acompañada de conocimiento de la pesca.

Como excepción, destaca Rafael Rey por la dación del DL 1084 que ordenó la pesquería de la anchoveta para CHI. Sigue siendo una norma polémica, pero ha sido, quizá, la más importante desde la promulgación de la propia Ley de Pesca. Rey no era un experto en el sector, pero se comprometió con la pesca y permitió la generación de un documento trascendente. Su gestión fue una de las más largas, desde el 28 de julio de 2006 hasta el 13 de octubre de 2008, lo que propició un período de avances, sobre todo en relación a la promoción del consumo de anchoveta, gestado por su viceministro Alfonso Miranda.

VICEMINISTROS DE PESQUERIA 2002 - 2020

 1. JULIO GONZÁLES FERNANDEZ
2. LEONCIO ALVAREZ VASQUEZ
3. ALEJANDRO JIMENEZ MORALES
4. ALFONSO MIRANDA
5. ELSA GALARZA
6. MARIA TALLEDO
7. ROCIO BARRIOS
8. PATRICIA MAJLUF
9. JAIME REYES
10. EDUARDO PASTOR
11. PAUL PUMPHIU
12. JUAN CARLOS REQUEJO
13. HECTOR SOLDI
14. JAVIER ATKINS
15. MARIA DEL CARMEN ABREGU

Si bien es cierto el promedio de viceministros es menor que el de los ministros, no se aprecia que su nivel de experiencia o de capacidad de manejo haya sido el adecuado para servir a un Ministro con o sin agenda política. Poco se puede decir de la mayoría de los ministros y viceministros que asumieron el cargo sin agenda, sin visión de futuro para la pesca, sin conocimiento y sin compromiso por hacer algo de fondo para el sector.

Exceptuando la gestión de Alfonso Miranda, el viceministro de mayor duración en el tiempo que se ha tenido, con experiencia en el sector y que realizó importantes aportes para la promoción del consumo de anchoveta, los demás, o tuvieron poco tiempo para diseñar algo importante, o carecieron de la fuerza y/o capacidad necesarias para hacer algo trascendente, o simplemente carecieron de una propuesta. Otros, que pudieron haber realizado reformas importantes en base a su experiencia y cualidades personales, fueron sometidos por una gestión autocrática, o por la imposibilidad de realizar una labor eficaz por falta de condiciones apropiadas.

En la inadecuada administración del sector, ha primado la ausencia de hechos efectivos para la pesca peruana. Promesas que son difíciles de cumplir y otros instrumentos de manejo político y administrativo, se convirtieron en árboles que impidieron ver al bosque de necesidades y problemas que atender. 

La designación de funcionarios de confianza de la administración para cargos de dirección, se deslegitima cuando el mismo no es un experto en pesca ni conoce lo mínimo imprescindible para asegurar un buen desempeño. Esto ha devenido en una constante que daña a la pesquería.

La verdad es que cada gestión diseña, con mayor o menor conocimiento y con intereses políticos y/o personales básicamente, su propia agenda, la cual dura apenas lo que dura su gestión. Ni siquiera dura el gobierno completo.

La consecuencia es que desde 2002 al 2020, los problemas de fondo de la pesca siguen siendo los mismos, en especial los de la pesca artesanal. No se ha diseñado una política de largo plazo ni se han enfrentado los temas con eficacia.

El futuro se proyecta en forma similar, con más de lo mismo. Nada permite asegurar que las próximas gestiones serán conducidas por personas adecuadas, que se elaborará una Política de Estado con visión de largo plazo, que será respetada por los sucesivos gobiernos y que los siguientes Titulares del Pliego actuarán con desprendimiento personal, con tecnicismo, escuchando a quienes algo tienen que aportar, sin soberbia ni arrogancia.

No mejorará la gestión pesquera mientras los funcionarios sigan trabajando sin compromiso, intelectualmente castrados por el temor a perder el empleo, o subordinados a la autocracia de la autoridad de turno y tampoco mientras no se defina una Política de Estado para el largo plazo. Tampoco con directores de “confianza” pero sin experiencia ni conocimiento.

Lo ocurrido en relación al Imarpe y la segunda temporada de anchoveta 2019 puso en vitrina la problemática pesquera, que generalmente a poca gente le importa y reavivó un latente conflicto entre la industria y la administración actual. Se le ha llamado “crisis en la pesca”; pero la verdad es que el sector vive una crisis hace mucho tiempo por la falta de voluntad, de capacidad y de decisión políticas para enfrentarla.

Los antecedentes permiten presumir que la pesca está condenada a ser una actividad sin importancia para los gobiernos; pero apetecida por políticos con agendas personales, o lo que es peor: sin agenda.

Crear el Ministerio de Pesquería no solucionaría nada si el sistema sigue funcionando bajo el mismo esquema.


Marcos Kisner Bueno

viernes, 27 de marzo de 2020

PRODUCE ELEVA LA CUOTA DE PESCA DEL JUREL PARA EL 2020 A 140,000 TONELADAS


El Ministerio de la Producción (Produce) informó que hoy se amplió el límite de captura del recurso jurel (Trachurus murphyi) para el período 2020 de 100,000 toneladas a 140,000 toneladas.

A través de la Resolución Ministerial N° 123-2020-PRODUCE, sostuvo que las capturas sólo serán realizadas por embarcaciones artesanales, manteniéndose vigente la suspensión de las actividades extractivas de embarcaciones de mayor escala, según lo dispuesto en la Resolución Ministerial N° 094-2020-PRODUCE.

Asimismo, detalló que las Direcciones Generales de Políticas y Análisis Regulatorio en Pesca y Acuicultura de Supervisión, Fiscalización y Sanción del Despacho Viceministerial de Pesca y Acuicultura del Ministerio de la Producción realizarán las acciones de difusión que correspondan y velarán por el cumplimiento de lo dispuesto en la citada norma.

Además lo harán las dependencias con competencia pesquera de los Gobiernos Regionales y la Dirección General de Capitanías y Guardacostas de la Marina de Guerra del Perú del Ministerio de Defensa, dentro del ámbito de sus respectivas competencias.

Razones del incremento

Se debe señalar que mediante Memorando N° 00000139-2020-PRODUCE/OGEIEE, la  Oficina General de Evaluación de Impacto y Estudios Económicos remitió el “Reporte de Avance de la Cuota de pesca de Jurel para CHD Temporada de pesca 2020 20/03/2020”, el cual señala, entre otros, que con relación a la cuota global establecida de 100 toneladas en enero pasado, se tiene un avance de 97.7%.

De igual manera, la Dirección de Políticas y Ordenamiento de la Dirección General de Políticas y Análisis Regulatorio en Pesca y Acuicultura señala que las condiciones ambientales favorables permiten la disponibilidad del recurso jurel.

Asimismo, en vista de la necesidad de garantizar de manera inmediata y oportuna el abastecimiento a los mercados nacionales, se recomendó que la ampliación del límite de captura del recurso jurel solo sea aplicable a la flota artesanal.

Fuente


¿Medida técnica o política?

La flota industrial y la industria pesquera no podrán disponer de jurel capturado en el dominio marítimo peruano con los impactos que se deriven de la medida. Esto no les beneficia y la norma podría incrementar el nivel de tensión y conflicto, ya existente desde los problemas derivados de la segunda temporada de anchoveta 2019 incubándose el germen de un nuevo motivo de enfrentamiento entre la administración y la industria.

La flota artesanal y de menor escala será la única que pueda capturar jurel, lo que les beneficia obviamente y seguramente debe generar un ambiente de apoyo a la norma y a la administración.

Chile, que es el promotor y el real poder de la Organización Regional de Ordenación Pesquera del Pacífico Sur (OROP PS), seguramente intensificará sus pedidos de sanción para el Perú por este incremento de cuota, que ocurre a escasas semanas de la última reunión de la Organización en Vanuatu, que fue muy tensa en la medida de que se trató de sancionar a Perú por el incremento de la cuota de 2019. Es necesario fijar una posición en relación a la conveniencia práctica de permanecer en una organización hecha a medida de las necesidades de Chile y controlada por este país, que no beneficia en nada al Perú.

Una medida con tres impactos cuya magnitud se verá en los próximos días cuando  termine la cuarentena, se instale la Comisión de Producción del Congreso y se reinicie la campaña “crisis en la pesca”.

Sin embargo, la medida es, como todas las que usualmente se adoptan, inmediatista y de corto plazo. Lo que se requiere, como la verdadera solución final, es fijar la posición del Estado en cuanto al jurel en el largo plazo:

¿Será de exclusividad para la flota artesanal y de mediana escala, o será compartida con la flota industrial? Si fuese compartida, ¿en qué proporción?

¿Debe normarse el destino final del jurel, regulando si será para consumo nacional o exportación? ¿O en alguna fórmula proporcional?

¿Seguiremos el juego de Chile en la OROP PS gastando dinero en nuestra permanencia y asistencia a dicho organismo inútilmente, cuando ya se expuso públicamente que la soberanía nacional se ejerce dentro de nuestro dominio marítimo, aún cuando la OROP se moleste y nos lance amenazas?

domingo, 29 de diciembre de 2019

REDUCIENDO LA ‘SOBREEXPLOTACIÓN’ DE ATUNES TROPICALES


La Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT) aprobó ayer la decisión de reforzar el plan de recuperación y control de atún patudo y otras especies de atún tropical.
Se trata de un paso importante – si se aplica plenamente - para reducir la sobreexplotación de estas especies, sin embargo, desde WWF criticamos la débiles medidas adoptadas para evitar la captura accidental del tiburón marrajo.
Esta decisión, largamente esperada, adoptada por la UE y los 52 países pesqueros miembros de la Comisión ICCAT de adoptar un plan de gestión plurianual para el atún patudo y tropical tiene el potencial de evitar el colapso de esta especie para el 2033. 

Resulta alentadora la reducción del uso de los dispositivos de concentración de peces (DCP) en un 40% en dos años, una veda a la pesca sobre DCP en todo el Atlántico de 2 meses en 2020 y 3 meses en 202, así como la inclusión de mejores mecanismos de seguimiento y control de capturas, y de un incremento de la cobertura de observadores hasta el 10% de los palangreros.
Sin embargo, este porcentaje debería extenderse hasta el 100% de estos para ser realmente efectivos contra la pesca ilegal
Por otro lado, desde WWF criticamos la falta de adopción de una política de retención cero para los tiburones marrajo, principalmente debido a la oposición de la UE, EEUU y Curazao. 
Los países acordaron mantener la medida de sólo retener y desembarcar los marrajos que llegan muertos al buque liberar los que llegan vivos , siempre que haya un observador o un sistema de monitoreo electrónico en funcionamiento a bordo.
Tras la reciente inclusión de estos tiburones -gravemente sobreexplotado - en el Apéndice II de la CITES, los científicos acordaron que la prohibición de retener a bordo, transbordar o desembarcar cualquiera de las capturas de esta especie en el Atlántico Norte es muy necesaria para recuperar su población. 
"Es triste que  potencias pesqueras como la UE y los EEUU hayan decidido oponerse a una gran coalición de naciones y científicos que apoyaban medidas firmes contra la captura accidental de tiburones marrajo en peligro de colapso", afirma Raúl García, coordinador de pesca sostenible.
 “En cuanto al patudo, las medidas aprobadas son un primer paso para permitir la recuperación de su población después de décadas de sobrepesca y pesca ilegal. Sin embargo, los países que integran la ICCAT deben tomar medidas más ambiciosas en 2020”, puntualiza. 
Por otro lado, la Comisión de ICCAT también acordó conformar un grupo de trabajo con el mandato de identificar y abordar las lagunas importantes en los sistemas de trazabilidad y control para el atún rojo. 
Para WWF, esto debe ser una prioridad para luchar contra la pesca y el comercio ilegal de esta especie que fue revelada por la operación policial Tarantelo del año pasado y que involucra a varias compañías europeas, puertos y granjas de atún.
Fuente: WWF
Fuente

sábado, 30 de noviembre de 2019

Revista Pesca diciembre 2019: Editorial


Durante la existencia de la Revista Pesca, sus contenidos han tratado de crear conciencia de responsabilidad, de espíritu analítico y de propiciar la generación de criterios propios en base a información, que generen corrientes de opinión que contribuyan a la mejoría de la actividad pesquera.

La línea editorial principal de la Revista Pesca ha sido destacar la necesidad de una Política de Estado para la pesquería peruana. En esta línea de pensamiento se han escrito artículos con la intención de generar corrientes de opinión sanas y constructivas.

Es así como se cierra este ciclo de actividad de opinión y de difusión de información, con la esperanza de que en el futuro próximo cercano, el país disponga de más personas interesadas en la pesca con conciencia de la necesidad de la sostenibilidad de sus recursos hidrobiológicos, que a su vez cultiven un espíritu crítico basado en información analizada y no en medias verdades o datos incompletos.

Deseamos a nuestros lectores unas felices fiestas navideñas y que el año que viene les traiga la realización de todos sus deseos.

La Revista Pesca agradece la atención de los lectores que han seguidos sus publicaciones durante los 59 años que ha permanecido en el escenario pesquero.


Los invito cordialmente a leer la última edición de la Revista Pesca y a compartirla dentro de sus círculos y redes sociales.




jueves, 31 de octubre de 2019

Revista Pesca noviembre 2019: Editorial


El artículo 66 de la Constitución Política establece que los recursos naturales, renovables y no renovables, son patrimonio de la Nación. El Estado es soberano en su aprovechamiento. Por ley orgánica se fijan las condiciones de su utilización y de su otorgamiento a particulares. La concesión otorga a su titular un derecho real, sujeto a dicha norma legal.

El artículo 73 establece que los bienes de dominio público son inalienables e imprescriptibles. Los bienes de uso público pueden ser concedidos a particulares conforme a ley, para su aprovechamiento económico.

En base a dicho marco constitucional, la Ley 26821, Ley Orgánica para el Aprovechamiento Sostenible de los Recursos Naturales, fija la extensión del dominio del Estado y, el modo de acceso:

El artículo 4 establece que los recursos naturales mantenidos en su fuente, sean estos renovables o no renovables, son Patrimonio de la Nación. Los frutos y productos de los recursos naturales, obtenidos en la forma establecida en la presente Ley, son del dominio de los titulares de los derechos concedidos sobre ellos.

El artículo 19 establece que los derechos para el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales se otorgan a los particulares mediante las modalidades que establecen las leyes especiales para cada recurso natural. En cualquiera de los casos, el Estado conserva el dominio sobre estos, así como sobre los frutos y productos en tanto ellos no hayan sido concedidos por algún título a los particulares.

El artículo 21 establece que la Ley especial dictada para el aprovechamiento sostenible de cada recurso natural precisa las condiciones, términos, criterios y plazos para el otorgamiento de los derechos, incluyendo los mecanismos de retribución económica al Estado por su otorgamiento, el mantenimiento del derecho de vigencia, las condiciones para su inscripción en el registro correspondiente, así como su posibilidad de cesión entre particulares.

Finalmente, el artículo 23 establece que la concesión, aprobada por las leyes especiales, otorga al concesionario el derecho para el aprovechamiento sostenible del recurso natural concedido, en las condiciones y con las limitaciones que establezca el título respectivo.

En este contexto, las decisiones tomadas por el Estado Peruano en cuanto a los recursos naturales existentes dentro de sus aguas jurisdiccionales, son soberanas y no están sujetas a interferencia extranjera.

En la presente edición, la Revista Pesca resume los hechos importantes que el lector debe conocer en relación a la Organización Regional de Ordenación Pesquera del  Pacífico Sur (OROP PS) y a la pretensión chilena de cuestionar el derecho peruano a disponer de la pesca de cualquier recurso en aguas jurisdiccionales, con el deseo de que el lector debidamente informado investigue, saque sus propias conclusiones y forme su opinión. 


  
La revista Pesca nos informa sobre temas del mar y de la pesca. Difunde información e ideas obtenidas de diversas fuentes sobre la pesca en el Perú y el mundo. Intenta contribuir a la formación de opinión propia en base a información diversa.

Se publica en forma mensual, en formato digital y su descarga es gratuita para quien desee conocer el sector  pesquero.

Los invito cordialmente a leer la edición de la Revista Pesca correspondiente a noviembre 2019 y a compartirla dentro de sus círculos y redes sociales.

En el siguiente link:





miércoles, 16 de octubre de 2019

Cómo es que se depredó el jurel en el Pacífico Sur?


La captura de Jurel frente al área 87

Observamos tres pesquerías importantes:

La flota soviética del año 1972 a 1992, que capturó un máximo de un millón de toneladas en 1989. La pesquería chilena desde sus inicios sus capturas empezaron a incrementarse hasta llegar a 4.4 millones de toneladas en 1995, para luego descender a 1.2 millones de toneladas en 1999, luego en el 2001 se ha logrado un pequeño incremento en las capturas 1.5 millones de toneladas.
La pesquería peruana es bastante irregular, alcanzando su primer pico en 1977 con 0.5 millones de toneladas, luego de 1995 a 1998 las capturas fueron superiores a 0.3 millones de toneladas para finalmente durante el 2001 alcanzar una captura récord de 0.7 millones de toneladas.

Es evidente que es el stock chileno de jurel el que ha venido reduciéndose debido a la sobrepesca.

Ello es responsabilidad de Chile, quien alarmado por la situación inició acciones para crear la OROP del Pacífico Sur, en la cual ha venido influenciando directa o discretamente.

El objetivo de la OROP-PS es garantizar la conservación a largo plazo y la utilización sostenible de los recursos pesqueros y, al hacerlo, salvaguarda los ecosistemas marinos en que estos recursos existir, mediante la aplicación del enfoque precautorio y el enfoque ecosistémico en la ordenación pesquera.

La Convención se aplica a las aguas del Océano Pacífico más allá de las zonas de jurisdicción nacional de conformidad con el derecho internacional.

Las OROP están conformadas tanto por países de la región, los denominados “estados ribereños”, como por países con algún interés en una determinada pesquería. Algunas de estas organizaciones tienen un rol consultivo, mientras que la mayoría de OROP tienen facultades de gestión para fijar límites de captura y esfuerzo pesquero, medidas técnicas y de control. Por lo que juegan un rol fundamental en la gestión pesquera mundial, y son la principal herramienta de cooperación entre naciones pesqueras, elemento esencial para la conservación y gestión efectiva de pesquerías internacionales.

¿Desde cuándo el Perú es miembro de la Organización Regional de Ordenamiento Pesquero del Pacifico Sur?

El Estado peruano ha participado de manera responsable y activa tanto durante el proceso formal de consultas que dieron origen a la Organización Regional de Ordenamiento Pesquero del Pacifico Sur, como a partir de la entrada en vigencia de la Convención. El Perú mediante el Decreto Supremo N° 071-2015-RE, ratifica la aprobación de la “Convención para la Conservación y Ordenamiento de los Recursos Pesqueros de Alta Mar del Océano Pacífico Sur”, tratado constitutivo de la OROP-PS, el mismo que fue depositado en el 22 de diciembre del año 2015. Por lo que la indicada Convención entró en vigor para el Perú el 21 de enero de 2016, fecha a partir de la cual, el Perú se adhiere a la OROP-PS como miembro pleno, con derecho a voz y voto.

Las siguientes ONG tienen estatus de observador en SPRFMO:
1.    ANAPESCA AG
3.    Comité para el Manejo Sustentable del Calamar Gigante del Pacífico Sur (CALAMASUR)
9.    Coalición Internacional de Asociaciones de Pesca
11. High Seas Fisheries Group Inc.
12. Oceana
14. WWF

Llama la atención que, especialmente OCEANA y WWF que tienen sedes en Perú, no se hayan manifestado en relación a la pretensión chilena de intromisión sobre decisiones soberanas tomadas por el Perú en relación al jurel en aguas jurisdiccionales peruanas.

La industria pesquera peruana sí ha expresado su rechazo a la pretensión chilena y su apoyo al gobierno del Perú.

Tampoco se han manifestado las organizaciones de pescadores artesanales.

La disminución de la biomasa del jurel en el Pacífico Sud Oriental es responsabilidad exclusiva de Chile, lo que invalida, éticamente, sus pretensiones de exigir que Perú pesque en sus aguas jurisdiccionales lo menos posible a fin de asegurar la recuperación de la especie que fue afectada por ellos mismos.

De ahí su interés en evitar que otros países capturen este recurso.

Más allá de ello, Perú nunca firmó el Acuerdo de Nueva York ni la Convención de las Naciones Unidad sobre el derecho del mar.

Ningún otro país ha dado consentimiento para aplicar cuotas decididas por la ORP dentro de sus aguas jurisdiccionales.

Por tanto, pretender entrometerse en decisiones peruanas sobre la captura de su stock en aguas jurisdiccionales peruanas, resulta inaceptable.

Logros obtenidos por el Perú en términos de cuota de pesca de jurel 

En la 5ta Reunión anual de la Comisión de la OROP-PS, realizada en enero de 2017, la citada comisión asignó al Perú una cuota de jurel de 10,000 toneladas métricas (TM) a ser extraídas en alta mar, la cual fue un 35% superior a la cuota asignada en el año 2016.

En la 6ta Reunión anual de la Comisión, realizada en enero-febrero de 2018, se asignó al Perú una cuota de jurel de 11 684 toneladas métricas (TM), la cual fue 17% superior a la cuota asignada en el año 2017.

Asimismo, en la 7ma Reunión anual, realizada en enero de este año, se asignó al Perú una cuota de 11 988 toneladas métricas (TM), siendo superior en 3% respecto al año 2018.

En la 5ta Reunión de la Comisión de la OROP-PS, realizada en enero de 2017, se establecieron porcentajes de participación en la pesquería de jurel en alta mar para la asignación de las cuotas (el porcentaje de participación del Perú es de 2.0284%), dicha fórmula para la asignación de porcentajes podrá ser revisada para su aplicación a partir del 2022

El Perú dispone las medidas de manejo y administración del recurso de jurel en sus aguas jurisdiccionales, basado en las recomendaciones científicas de sus instituciones, en forma independiente de la cuota en el ámbito de la OROP.

La irrupción de buques factoría extranjeros en el Pacífico Sur amenaza los intereses pesqueros chilenos. Para remediarlo, Chile ha sido uno de los principales impulsores de una Organización Regional de Pesca que regule la explotación de recursos en la zona sur del océano más grande del mundo.

Frente a la escasez crítica de jurel, la industria pesquera local le endosa la sobreexplotación a naves extranjeras.

Pero con el 74% de las capturas registradas entre 2000 y 2010, la mayor parte de la culpa recae en las pesqueras y en las autoridades chilenas.

Recomiendo leer el siguiente artículo que nos recuerda la historia que acusa a las pesqueras chilenas por la escasez crítica de jurel: