No creas en todo lo que se dice.

Aun cuando creas que algo aparece claro, ponlo en duda y no reposes. Duda de todo lo que parece ser bonito y verdadero. Pregúntate siempre: «¿Para qué?». No creas que una cosa sola es buena; lo recto no es recto y tampoco lo curvado es curvado. Si alguien dice que un valor es absoluto, pregúntale en voz baja: «¿Por qué?». La verdad de hoy puede mentir ya mañana. Sigue el río desde donde comenzó el torrente. No te basten las piezas aisladas. Pregúntate siempre: «¿Desde cuándo?». Busca las causas, une y disuelve, atrévete a mirar tras las palabras. Si alguien dice: «Esto es bueno (o malo)», pregúntale en voz baja: «¿Para quién?» Friedrich Paulus

La debida gestión pesquera

La Revista Pesca es un medio de información alternativo que presenta artículos, opiniones y noticias referidas a la pesca en el Perú y el mundo, con énfasis en la política pesquera, la sostenibilidad de los recursos pesqueros y la seguridad alimentaria. En este blog se publican notas de importancia, así como novedades del sector pesquero. En 2026 cumplimos 67 años de publicación en el Perú.

martes, 21 de enero de 2014

LA VERDAD DE LAS MENTIRAS DE LA PESCA PERUANA



Por: Juan Carlos Sueiro

Una de las características de la actual controversia mediática entre los industriales y el gobierno son las medias verdades que generan confusión y tratan de posicionar mejor los intereses que están en juego con las regulaciones, en particular con el DS 005-2012-PRODUCE y el recientemente promulgado DS 011-2013-PRODUCE.
No obstante aprovechando que se escribe para un público foráneo, recientemente se ha escrito un artículo, titulado “Frustration mounts among Peru’s anchovy players” con tantas inexactitudes que motivan este comentario.
Ver articulo completo aqui:
Empezaremos por la más evidente de todas:
El articulo afirma que “The large industrial vessels licensed to catch anchovies for indirect human consumption — fishmeal and oil — are not allowed to catch anchovies for human consumption. As a result, Peru’s major seafood companies (Tasa, Copeinca/China Fishery, Diamante, Austral, Hayduk and Exalmar) have to buy from the artisanal fleet for direct human consumption anchovies” .
Traducido libremente, se queja que las embarcaciones industriales no tienen autorización para destinar sus capturas para la producción del Consumo Humano Directo y se ven obligadas las empresas allí mencionadas a adquirir la anchoveta a las embarcaciones artesanales.
Pero si precisamente el DL 1084 (hecho a la medida de los grandes industriales hace poco más de cinco años) es el que determina que el único fin de esas capturas es para la producción de harina de pescado, pues eso era lo que la industria creía que le convenía en esos años
¿Cómo así resultan lamentándose de la norma de su autoría? (a propósito no existe ni opinión del IMARPE ni expediente técnico firmado por funcionarios del PRODUCE para dicho decreto legislativo; sin embargo la industria sí reclama una opinión técnica para el DS 005, que irónicamente sí existe. O sea que la opinión técnica es válida según la conveniencia de la norma para sus intereses)
Otra aseveración que es pertinente comentar es la siguiente:
The value of any company is their cash flow. In the two last years the administration, without any discussion, has restricted the Peruvian quota of anchovy by about 40%,” said another executive. “The cash flow reflected the issue and of course the companies’ values are lower than they could be.”
Los flujos de caja empresariales, hasta donde sabemos, reflejan flujos de dinero y no toneladas de pescado. Y es precisamente dinero lo que más han ganado los empresarios dedicados a la harina y aceite de pescado, a pesar que los volúmenes de captura han disminuido (desde 2007 cuando se establecen de manera informal puntos de referencia biológicos o cuando la biomasa ha sido afectada por masivos descartes de juveniles en alta mar ocurridos recientemente).
La industria ha tenido ganancias extraordinarias (como la industria minera, la cual paga regalías por ellas) debido a la gran demanda acuícola de la harina y el aceite de pescado, que ha disparado los ingresos de esta industria a niveles nunca antes vistos.
La venta en el 2013 de COPEINCA a 800 millones de dólares es la muestra palpable de lo inexacto de esta aseveración. Toda la industria ha ampliado sus montos de ingresos respecto al año 2006 y son en especial las empresas más grandes las que lo han hecho en mayor proporción.
Otra aseveración a comentar es que no es cierto tampoco que la principal sanción sea la captura de juveniles, y menos que represente el 80% de las sanciones.
 Entre el 2001 y el 2011, según los archivos registrados en el portal del PRODUCE, la principal sanción es por capturar dentro de zonas prohibidas (dentro de las cinco millas) y la segunda pescar sin emitir señal (lo que presume que las capturas eran también dentro de las cinco millas).
Finalmente el artículo trata de dar la impresión que las limitaciones operativas de la flota artesanal y la de ahora de menor escala son recientes, o peor aun resultado del DS 005-2012-PRODUCE y esto tampoco es así.
Ya desde febrero del 2009 (cuando Elena Conterno, era Ministra de la Producción) ha tratado el PRODUCE, infructuosamente de regular el grave desvío de anchoveta para harina de pescado aunque contradictoriamente permitía crecer las plantas de harina de pescado funcionales a esta actividad ilegal y alentaba la feria de “habilitaciones sanitarias” a las embarcaciones que deseaban entrar a este ilegal negocio.
Es justamente por esas razones que se promulga el DS 005-2012-PRODUCE, para enfrentar el caos e ilegalidad acumulada a lo largo de esos años. El gran reto de esta norma es poner en vereda a la flota de menor escala que antes, al estar bajo la administración de los Gobiernos regionales era imposible de hacer, sin embargo lo más mediático ha sido el desplazamiento de la flota industrial hasta la milla 10, que es la razón de la existencia de tantas medias verdades y mentiras completas como las del artículo comentado.

domingo, 19 de enero de 2014

Revista Pesca: un medio alternativo de información

La revista Pesca es un medio de información alternativo referido a temas del mar y de la pesquería que, además de informar, agita conciencias de los ciudadanos indignados y cansados de recibir información que infunde miedos y propala medias verdades procedente de medios manipulados.

Trasmite ideas y  corrientes de opinión que tienen por objeto crear conciencia de sostenibilidad de los recursos marinos, de seguridad alimentaria,  de cuidado y protección del medio ambiente y  ecosistemas acuáticos, de la necesidad de una participación del país más justa en la renta pesquera.

Representa una opción de acceso a información alternativa sobre la realidad de nuestra pesquería y  la necesidad de dirigirnos hacia una pesquería sustentable para las futuras generaciones, por encima de intereses cortoplacistas que no benefician al ciudadano peruano común y corriente, sino tan solo a una mínima fracción de la población.

Se edita mensualmente en formato digital en línea.


http://issuu.com/revistapesca/docs/revista_pesca_enero_2014/1



sábado, 11 de enero de 2014

INFORMAR O MANIPULAR



Por: Alonso Núñez del Prado Magíster en Filosofía

¿Cuál es la labor de los medios de comunicación? Sin duda, la primera y más importante, informar; pero no puede olvidarse una segunda: educar. Los medios cumplen un rol muy importante en este último aspecto, y no deben olvidarlo, en particular en su proceder ético, porque la mejor enseñanza es el ejemplo.

El gran problema es que la prensa, la radio y la televisión se han percatado de su enorme poder y han cambiado sus prioridades, que deberían ser las señaladas en el párrafo anterior, por la de pretender mangonear al público y, muchas veces, hasta de gobernarlo, en especial en el plano negativo, es decir, en lo que no se debe hacer. De ahí resulta que la función de informar para que el lector, oyente o televidente tome sus propias decisiones, se haya convertido en un abierto intento de manipulación de la opinión para presionar a las autoridades, con el ingrediente de considerarse a sí mismos (los medios) como la opinión pública. También se usan para estos fines las encuestas, de las que se resaltan ciertos aspectos, con intencionalidad que no es evidente para todos los niveles, por lo que deviene también manipuladora.

Es necesario reconocer que, al final, los medios son parte del engranaje de la maquinaria y que difícilmente pueden oponerse a cómo ésta funciona. Para empezar, sus propietarios son, usualmente, integrantes del poder económico que tiene ciertos intereses que defender y se sienten con derecho a instruir a los periodistas o a exigirles cierta línea en su actuación y publicaciones; y aunque hay una cierta tradición de independencia que algunos pocos defienden con encono, resulta más fácil escalar en la organización si se opina como el dueño o se defiende sus intereses. Proceder de esta manera suele ser parte del subconsciente del periodista que, como la mayoría de personas, necesita autojustificarse, ya que es muy complicado creer en algo y no proceder en ese sentido. Por lo general, terminamos justificando nuestra conducta. Aunque no nos guste reconocerlo, la historia del idealismo juvenil tiene mucho que ver con lo expuesto. En otros casos, el autoengaño suele comenzar bastante temprano, y algunos jóvenes abrazan la ideología de moda o la que haga más fácil escalar los escalones del sistema.

Es necesario reconocer que al final los medios son parte del engranaje de la maquinaria y que difícilmente pueden oponerse a cómo ésta funciona. Para empezar sus propietarios son, usualmente, integrantes del poder económico que tiene ciertos intereses que defender

Para colmo de las desgracias, el statu quo ha involucrado a los medios con los grandes intereses económicos y resulta, por lo menos, muy difícil que alguno subsista si deja de recibir avisaje y publicidad de las empresas y gobiernos. De esa manera está sometido a éstos y pueden presionarlo indirectamente, de forma que lo “obliguen” a actuar en tal dirección. Enfrentarse con los grandes intereses suele ser suicida, aunque siempre hay algunos que lo logran, pero muchas veces, como Jesús de Nazareth, terminan crucificados.

Cuando aterrizamos en nuestra realidad peruana nos enfrentamos con que es, desafortunadamente, cierto que el grueso de los medios, salvo honrosas excepciones, cumple muy parcialmente con su función de informar y tiende a manipular, a veces con grosería. Son pocos los que se libran de esta caracterización. En cuanto a su obligación de educar, las excepciones son aún menores, ya que el interés de la mayoría es vender más ejemplares para, de esa manera, poder conseguir más avisaje; es por ese camino como llegamos a las noticias de los grandes accidentes y los casos policiales en las primeras planas, porque son los que interesan al gran público que, a su vez, es el que más necesita de educación.

¿Cómo solucionar los problemas del panorama expuesto? Ciertamente, el camino no es la censura y los límites a la libertad de prensa; pero la autocensura parece ser insuficiente. A su vez, el control ex post puede servir para casos particulares, mas para enfrentar los grandes problemas que involucran, ¿qué noticias publicar? Y ¿cómo publicarlas? Es decir, para lo que lleva a la manipulación no parece haberse encontrado solución.

Fuente

sábado, 28 de diciembre de 2013

EDITORIAL REVISTA PESCA ENERO 2014



Se estima que el sector pesquero peruano ocupa a 224,814 (*) personas de acuerdo al siguiente detalle:
Consumo Humano Indirecto             29,655
Consumo Humano Directo              195,159 (pescadores 55,442; trabajadores de la industria 37,736; distribución y comercialización 101,981)
TOTAL                                             224,814

Significa que 224,814 personas reciben beneficios directos de la renta económica que genera la pesca.

Siete empresas concentran el 56.61% del total de exportaciones pesqueras nacionales.

Cuatro empresas concentran el 52.68% de las exportaciones de Consumo Humano Indirecto.
Veinticinco empresas concentran el 60.11% de las exportaciones de Consumo Humano Directo.

El país tiene aproximadamente 30´475,000 de habitantes. Solamente el 0.74% de la población recibe beneficios directos generados por un recurso natural que, constitucionalmente, pertenece a todos los peruanos. Los 30´250,186 ciudadanos que no forman parte del negocio pesquero, pero que son los propietarios del recurso, participan de la renta económica  a través del pago de impuestos y derechos de pesca que son recaudados por el Estado. Parte de estos ingresos generan un canon pesquero reducido y que necesita una reestructuración. Estos pagos son bajos e injustos en relación al volumen de dinero que moviliza el negocio pesquero, como se aprecia en la página 17. 

Tampoco tienen acceso a pescado abundante y barato, existiendo zonas del país sin un abastecimiento contínuo y adecuado de productos pesqueros. Las poblaciones costeras que existen en las inmediaciones, tienen que soportar contaminación del aire y del mar.

Sumado  a lo anterior la contaminación producida por el sector y el impacto que produce sobre el ecosistema, la situación debería ser preocupante para la ciudadanía peruana que no participa directamente en la pesca.

La normatividad laxa que rige en el sector, la falta de contabilización de los pasivos ambientales y la contaminación, configuran una situación que exige un cambio. El cambio debe nacer de una reforma estructural del sector y no solamente de medidas aisladas, las cuales  generan rechazo de los administrados que organizan su defensa en forma muy eficaz. El Estado no defiende sus intentos de introducir cambios con la misma eficacia que los administrados. Tampoco está actuando sobre temas de fondo

La pesquería, con características similares a la minería por el hecho de explotar recursos naturales y generar contaminación, no puede ser tratada como cualquier otra industria. La Nación es la propietaria de dichos recursos y hay un impacto ambiental que obliga a participar a la ciudadanía peruana.

La democracia se enriquece y legitima con concertación y negociación para el dictado de normas; pero no solamente con los administrados. En el caso pesquero peruano, la ciudadanía no relacionada directamente con la pesca merece presencia en la toma de decisiones a fin de defender su derecho a cero contaminación e inclusión en la renta económica del negocio pesquero con equidad.

Marcos Kisner Bueno
(*) Datos obtenidos por el CSA de la Universidad Cayetano Heredia