No creas en todo lo que se dice.

Aun cuando creas que algo aparece claro, ponlo en duda y no reposes. Duda de todo lo que parece ser bonito y verdadero. Pregúntate siempre: «¿Para qué?». No creas que una cosa sola es buena; lo recto no es recto y tampoco lo curvado es curvado. Si alguien dice que un valor es absoluto, pregúntale en voz baja: «¿Por qué?». La verdad de hoy puede mentir ya mañana. Sigue el río desde donde comenzó el torrente. No te basten las piezas aisladas. Pregúntate siempre: «¿Desde cuándo?». Busca las causas, une y disuelve, atrévete a mirar tras las palabras. Si alguien dice: «Esto es bueno (o malo)», pregúntale en voz baja: «¿Para quién?» Friedrich Paulus

La debida gestión pesquera

La Revista Pesca es un medio de información alternativo que presenta artículos, opiniones y noticias referidas a la pesca en el Perú y el mundo, con énfasis en la política pesquera, la sostenibilidad de los recursos pesqueros y la seguridad alimentaria. En este blog se publican notas de importancia, así como novedades del sector pesquero. En 2026 cumplimos 67 años de publicación en el Perú.

martes, 22 de julio de 2025

EL JUREL EN EL PACIFICO SUD ORIENTAL Y LAS TESIS PERUANA Y CHILENA

 

La tesis peruana en el marco de la OROP del Pacífico Sur fue siempre y sigue siendo, que la población del jurel comprende dos stocks.

“La primera gran discusión en el seno de la OROP giró en torno al stock del jurel. El Perú sostenía, con fundamento científico y técnico, que había por lo menos dos stocks diferenciados (uno en la ZEE del Perú y su alta mar allende y otro en las de Chile y su alta mar). En base a ello, reclamaba una diferenciación en su estudio, análisis y adopción de medidas”.

En una reunión, según una nota de IDL, “… asesor principal de Imarpe que acudió a la reunión de Santiago, dijo a IDL-R que el Perú siempre ha defendido la existencia de un stock propio y que las reacciones contra el país se deben a que la reunión en Chile fue “eminentemente política, no ha sido de científicos”.

Bajo la hipótesis de dos stocks se observó que el stock del norte permanece más estable y con más baja biomasa en la década reciente. Con el modelo que considera un solo stock se obtuvo un resultado que sugiere un estimado de biomasa más precautorio.

Una investigación liderada desde la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas de la Universidad de Concepción en Chile arrojaron una conclusión clave: mientras las muestras de Nueva Zelanda mostraron diferencias genéticas significativas, se observaron altas tasas de migración entre las zonas costeras de Chile y Perú. Esto refuerza la idea de que ambas zonas comparten una gran y única población con un intercambio genético sostenido.

 “Estos estudios han sido desarrollados por equipos chilenos de diferentes instituciones, en colaboración con investigadores internacionales, posicionando al jurel como una especie modelo para el estudio de la adaptación evolutiva en peces pelágicos. Entre las instituciones participantes se encuentran investigadores y académicos de la Universidad de Los Lagos, la Universidad de Concepción, Universidad de La Serena, Universidad de Chile y el Instituto de Investigación Pesquera”.

En el Perú es IMARPE la única institución que hace investigación sobre recursos pesqueros y en el caso jurel se conoce su tesis de los dos stocks. Pero en Chile hay varias entidades que hacen investigación y presentan una opinión diferente, como muestra el link al final.

¿Quién tiene la razón? El hecho es que la ciencia no es exacta y puede tener errores o conclusiones diferentes. En este contexto, el punto es que ¿es la opinión científica suficiente para sustentar una decisión administrativa y/o política en cuanto al manejo de la pesquería? ¿Es suficiente y/o correcto que se pueda pescar 20% de ejemplares juveniles de anchoveta, sobre todo cuando solo existe una opinión, por ejemplo?

En el Perú se necesita mayor investigación en pesquería con participación de instituciones independientes. No es lo más apropiado que una sola entidad estatal sea la única o la principal proveedora de información científica para sustentar la toma de decisiones administrativas de manejo pesquero.

La comunidad pesquera debe asumir que el problema principal de su regulación se encuentra en su modelo de gestión, el cual debe ser reformado. Dentro de este concepto, es básico que el IMARPE sea reestructurado, porque resulta ser la pieza fundamental de la administración. Su presidente debe ser un científico que acceda al cargo por concurso público y que sus integrantes sean profesionales libres de presiones y temores, que investiguen y digan lo que piensan sin ningún tipo de preocupación derivada de perder sus empleos por decir lo que creen y lo que piensan.

Los funcionarios administrativos y políticos pueden durar un mes o un año o menos y no debieran tener injerencia en la investigación científica y sus resultados. La ley los faculta a regular y administrar pero deben hacerlo basándose en informes científicos con absoluta credibilidad. La ciencia debe decir la verdad y lo que piensa; el funcionario público deberá asumir la responsabilidad de las decisiones que el sistema le faculta a tomar sin poder escudarse en nada.

Cumplir el mandato del DL 1677 que reestructura al IMARPE sería un buen comienzo.

Por otro lado el Estado debe incentivar y estimular que las universidades y otras instituciones hagan investigación sobre los recursos pesqueros.

https://www.naturalesudec.cl/investigacion-liderada-desde-la-fcno-revela-alta-conectividad-genetica-del-jurel-entre-las-costas-de-chile-y-peru/



domingo, 20 de julio de 2025

EL ÚNICO RESPONSABLE DEL SECTOR PESQUERO

 

No es el viceministro de pesca y acuicultura el responsable de la captura de anchoveta juvenil ni de los problemas de la pota. Este cargo, en realidad no detenta poder alguno. Para todo efecto práctico, el viceministro es tan solo un secretario técnico del Titular del Pliego. Eso es lo que significa el título “Despacho Viceministerial de Pesca de Acuicultura”. Tramita documentos y los despacha hacia el Despacho Ministerial.

Las OPDs dependen directamente del Ministro y no del viceministro, por tanto posee una autoridad y poder casi absolutos sobre el sector, como titular del Pliego.

El viceministro, de acuerdo a la organización y funciones de su despacho, no decide nada, no tiene autoridad ni mando sobre las OPDs. Tan solo sobre las direcciones, sus asesores y su personal de confianza, a los cuales tampoco tiene el poder de designar puesto que todo requiere una Resolución Ministerial, o sea, la aprobación del Ministro.

La única autoridad real que tiene, a través de las resoluciones viceministeriales que firma, está referida a quejas y apelaciones, permisos de pesca y otros temas administrativos.

Su firma ni siquiera es necesaria para documentos de importancia, como lo demuestra la exposición de motivos que sustentó el DU 015-2020 que no lleva la firma de la entonces viceministra ni de ningún director del Despacho.

El supuesto poder y responsabilidad del viceministro es, por lo tanto, un mito, como tantos otros en la pesca.

Su verdadera función es ser un experto en pesca para actuar como asesor o secretario del Ministro, dirigiendo una equipo de direcciones generales que además de desarrollar y ejecutar las decisiones políticas dispuestas por el ministro, son quienes llevan la rutina diaria del Despacho, el día a día. Además es quien da la cara ante el público y los administrados en los temas que el Ministro de turno decida.

Más allá de eso, la opinión y recomendaciones del viceministro no tienen más valor ni peso que el que el Ministro de turno quiera otorgarle. Es tan solo un gran proponedor o proponente, que se convierte en una ayuda para el Ministro en la medida que pueda dar un amplio asesoramiento sobre los temas de pesca y acuicultura, en función a su conocimiento del sector y experiencia. Pero ¿cuántos viceministros en los últimos veinte años han sido expertos o siquiera conocedores del sector?

Es el Despacho Ministerial quien impone la agenda sectorial y la autoriza con su sí o con su no, más allá de lo que diga o piense el viceministro, fuese cual fuese su carácter, capacidad y experiencia.

Pero si no conoce el sector, ¿cuál sería su función? ¿qué es lo que haría si no tiene ideas sobre los problemas de agenda o nada que proponer? Ese es el problema de fondo cuando se designa a un viceministro que no sabe lo que tiene que hacer ni conoce el sector.

Están equivocados quienes piensan que el viceministro puede resolver pedidos o requerimientos de los gremios. Lo más que puede hacer es trasladar los temas al Ministro quien es quien tiene la última palabra.

En consecuencia, todas las reuniones que los gremios sostienen con él ¿Tienen alguna utilidad práctica para algo? ¿Sirve para algo reclamarle o responsabilizarlo de la pesca de juveniles?

El responsable del sector es el Ministro, que no es sino el ejecutor de un modelo de gestión que, entre otras cosas, reparte culpas entre el Imarpe y el Ministerio, sin que quede clara la responsabilidad de cada uno. El primero dice que no toma decisiones sino que proporciona información y datos para la toma de decisiones. El segundo dice que toma sus decisiones en base a información científica recibida del primero. En esta gaseosa y vaga repartición de funciones, ¿Quién finalmente es el verdadero responsable de decisiones como por ejemplo la pesca de juveniles de anchoveta? La apertura y cierre de las temporadas se realiza con una Resolución Ministerial, que es firmada solamente por el Ministro.

Debe atacarse el origen y el fondo del problema y no dirigirse contra el vice ministro año tras año por los mismos temas y problemas que nunca se resuelven, porque se ataca los efectos y no la causa.

La principal causa es la existencia de un sistema que crea un IMARPE cuyo presidente, que no es un científico, es dependiente de la voluntad del Ministro quien lo designa y lo puede remover del cargo sin tener que dar explicaciones a nadie. Es una situación que puede, legítimamente, crear suspicacias sobre la actuación del Presidente de la entidad. Es lícito preguntarse ¿A quién sirve el presidente de la institución? ¿A los intereses del país, o a los intereses de grupos de poder u otros? La sostenibilidad de los recursos pesqueros ¿responden a la ciencia o están influenciados o dominados por intereses políticos y/o económicos? ¿Cuál es la prioridad, el crecimiento del PBI y las exportaciones o la conservación de los recursos pesqueros?

Las decisiones que tome el Ministerio deben hacerse sobre información franca elaborada por el ente científico, que debe ser claro, contundente y directo en las materias de su competencia, sin temores ni presiones. Entonces las decisiones políticas que tome el Ministerio serán de fácil identificación en cuanto a responsables y no como hoy en día que, en el mejor caso, es una responsabilidad compartida. El país debe saber quién es el verdadero responsable de decisiones, como por ejemplo, la de la pesca de anchoveta. El ente científico debe decir sin timidez cuánto se debe pescar, cuándo sí y cuándo no.

Mientras esta entidad no sea autónoma e independiente del poder y la presión políticas, no puede confiarse en sus recomendaciones.

La fórmula de juramentación del Ministro cuando asume el cargo expresa bien la perversidad del sistema: Dice al final …Si así lo hiciereis que Dios os premie y si no, El y la Patria os lo demanden”.

El problema con esta fórmula es que en términos reales ni Dios ni la Patria formulan demandas al final de la gestión. Un ministro puede conducir a la extinción de una especie usando mecanismos legales, cometer los peores errores imaginables y no será nunca sujeto de sanción mientras sus decisiones hayan sido jurídicamente válidas.

El caso de los juveniles de anchoveta es una clara muestra de lo expuesto: desde hace diez años o más, en todas las temporadas se presenta exceso de captura y la autoridad no finaliza la temporada, generándose una serie de protestas de los pescadores. El patrón es el mismo año a año: se justifica “científicamente” que puede pescarse determinado porcentaje de juveniles y nada se hace hasta que la presión sobre el Ministerio se hace imposible de ignorar. Pero nunca se actúa sobre la causa de esta situación: la posición e informe de IMARPE. En consecuencia nunca se resuelve el problema ni se resolverá mientras no se reestructure al ente científico. Todos lo saben; pero nadie habla ni actúa.

Ese el problema de fondo que no se está viendo.

El ROF del Ministerio de Producción muestra las funciones del Viceministro de Pesca y Acuicultura, que se detallan a continuación para entender lo anteriormente expuesto.

https://transparencia.produce.gob.pe/produce/descarga/dispositivos-legales/D.S.%20002-2017_PRODUCE%20PUBL.pdf

Modificado por:

https://transparencia.produce.gob.pe/produce/descarga/dispositivos-legales/D.S.%20009-2017_PRODUCE%20PUBL.pdf

Más análisis en los siguientes links:

https://revistapesca.blogspot.com/2025/07/la-direccion-del-imarpe.html

https://revistapesca.blogspot.com/2025/07/informacion-desinformacion-o.html



jueves, 17 de julio de 2025

LA DIRECCION DEL IMARPE

 

“La biomasa de anchoveta observada en abril de 2025 fue de 10.9 millones de toneladas, una de las más altas desde 1996, lo que confirma la buena salud del recurso. Esta cifra, obtenida mediante cruceros científicos de IMARPE, respalda la decisión de mantener activa la temporada bajo control técnico.

La pesca industrial de anchoveta genera más de 250 mil empleos directos e indirectos, dinamiza las economías regionales y representa una fuente importante de divisas para el país. Más del 80 % de las capturas pesqueras en el Perú corresponden a anchoveta, utilizada principalmente para la producción de harina y aceite de pescado, insumos esenciales para la acuicultura global y la seguridad alimentaria. Esta pesquería es considerada un caso de éxito a nivel mundial.

El Ministerio de la Producción reafirma su compromiso con una pesca responsable, basada en evidencia científica, diálogo permanente con los actores del sector y una visión de largo plazo que garantice la sostenibilidad del recurso y el bienestar de quienes viven del mar”.

https://www.gob.pe/institucion/produce/noticias/1208831-peru-consolida-su-liderazgo-en-pesca-sostenible-temporada-de-anchoveta-2025-avanza-con-base-cientifica-y-compromiso-social

¿Quién garantiza que la recomendación científica no es errada, direccionada o manipulada? ¿Hay auditorías al respecto? Si este podría ser el origen del problema, la atención principal debiera fijarse en la calidad, seriedad y veracidad de la información científica. Por eso el IMARPE debe ser reestructurado y su presidente debe ser un científico. Ese es el mandato del DL 1677. ¿Por qué alguien lo está bloqueando?

Pareciera ser que en el tema de anchoveta juvenil, así como en otros como el de la pota, las reclamaciones de los gremios se estuviesen concentrando en los efectos y no se estaría evaluando debidamente las causas del problema, la cual podría estar en el modelo de gestión.

Este manda que las regulación administrativa se fundamente en un informe científico de la única entidad existente en el Perú autorizada y/o capaz de hacerlo. Estos documentos siempre son muy cuidadosamente elaborados para no ser abiertamente claros. Siempre sugieren posibilidades y dejan, en una clara intención de no asumir responsabilidades concretas, la decisión final al Ministerio de la producción, quien la adopta eligiendo algunas alternativas que le brinda el ente científico. Se aprecia muy claramente en la determinación de la cuota. Se sugiere un rango de posibilidades pero la decisión final es política y sin compromiso alguno para ninguna de las partes. Una dice que su decisión se basa en la recomendación científica y otra dice que la decisión es política.

En este modelo, el Ministerio elude sus responsabilidades diciendo que es el Imarpe quien hace la recomendación científica. El Imarpe elude las suyas diciendo que no es de su competencia tomar decisiones sino solo elaborar recomendaciones para que el Ministro decida.

El afectado, al final, es el pescador artesanal y el industrial. El beneficiario, generalmente ¿quién sería?

Hay que agregar que la prioridad del Estado es el crecimiento del PBI y de las exportaciones, escenario en el cual pescar más anchoveta juvenil, por ejemplo, podría ser irrelevante en el contexto macroeconómico. Total, los efectos caerán cuando sean otras las autoridades en el cargo y en el modelo nadie recibe sanción por tomar decisiones equivocadas, sobre todo porque no se sabe con certeza y claridad quién es el responsable.

Si el presidente del IMARPE es designado por el Ministro de la Producción, se convierte en un empleado, en un subordinado suyo. En consecuencia se vería obligado a hacer o dejar de hacer lo que su empleador le ordena, bajo riesgo de perder el empleo, ya que es un cargo de confianza.

Esta situación minimiza la credibilidad en la institución.

Si el IMARPE tuviese otra estructura y su Presidente fuera un científico, la información podría ser más creíble. Pero incluso el DL 1677 no se atreve a darle autonomía a la institución. ¿Por qué?

La presidencia del IMARPE debería tener el mismo tratamiento que ocurre con la presidencia del INACAL, cuya ley dice textualmente: “el Presidente Ejecutivo solo puede ser removido de su cargo por la comisión de falta grave, según los supuestos establecidos en la normativa aplicable al sector público”. Esta situación le otorga cierta seguridad en que no será removido del cargo por no hacer lo que su jefe le ordene.

El nuevo ROF del IMARPE, bloqueado actualmente por la PCM, al decir del PRODUCE, podría considerar una situación parecida a fin de garantizar la independencia de la entidad.

(1)  (1)  https://revistapesca.blogspot.com/2025/05/la-demora-en-la-reestructuracion-del.html

Con un entidad científica cuyos informes fueran más creíbles y más claros en cuando a sus recomendaciones de manejo, probablemente las decisiones políticas y administrativas como el manejo de las vedas y el tema de juveniles serían más efectivos en cuanto a la sostenibilidad de los recursos.

Resulta en consecuencia, curioso, que gremios e instituciones solo se refieran a los efectos del problema y nunca aborden la causa, la que se encuentra en el modelo vigente y en la estructura del IMARPE, porque ¿Qué pasaría si esta entidad estuviese equivocada?

Así se utilicen embarcaciones pesqueras privadas para la investigación, la interpretación de la información es realizada solamente por el órgano científico.  Nadie garantiza que esto sea a prueba de fallas. Hasta la NASA se equivoca.

Mayor análisis en los siguientes links:

https://revistapesca.blogspot.com/2025/06/investigacion-cientifica-en-la-pesca.html

https://revistapesca.blogspot.com/2022/01/quien-debe-presidir-el-imarpe.html

https://revistapesca.blogspot.com/2025/05/la-demora-en-la-reestructuracion-del.html

https://revistapesca.blogspot.com/2025/05/la-pesca-la-naturaleza-y-la-politica.html





lunes, 14 de julio de 2025

INFORMACION, DESINFORMACION O MANIPULACION EN LA PESCA

 

La difusión pública de estadísticas e información sobre el sector pesca en el Perú es bastante sesgada.

Sobre las ventas de pescado al mercado interno peruano, no se mencionan estadísticas de volúmenes, valor total comercializado, mercados donde se han realizado las operaciones comerciales ni poblaciones a las cuales se ha atendido.

En cambio sobre exportaciones se menciona todo tipo de detalles con sus correspondientes elogios. Se mencionan los volúmenes de exportación y su relación el PBI, su crecimiento y el empleo que genera. No se mencionan las cifras sobre recaudación de derechos de pesca y el gasto del 50% que queda en manos del Ministerio de la Producción, impuesto a la renta de tercera categoría, devolución de IGV, pago de drawback y por supuesto las cifras de transferencia y gasto del canon pesquero. Esto por mencionar solamente los tributos o tasas que son o debería ser para beneficio de todo el país. Existen otras tasas que no son de beneficio general; pero una que otra vez se mencionan, como es el caso de las contribuciones laborales y al pago del programa de Vigilancia y control de las actividades pesqueras y acuícolas.

En este link se encuentra la última información, la cual  que se analiza en los dos párrafos siguientes:

https://www.infobae.com/peru/2025/07/13/se-disparan-los-servicios-industriales-apalancados-por-construccion-y-reparacion-de-buques-en-astilleros-del-peru-1000-en-mayo-del-2025/

-La última información difundida por una oficina del Ministerio menciona que los productos que lideraron el crecimiento de las exportaciones fueron la pota (+233,2%), el jurel (+85,6%), las algas (+46,2%), el atún (+39,7%), el langostino (+15,3%), las ovas de pez volador (+8,4%) y la trucha (+6,2%). Pero no menciona las exportaciones de merluza, anguila, bacalao y concha de abanico. ¿Será que solo se difunden las cifras positivas y las que no lo son se omiten? Cómo está la situación de estos últimos cuatro recursos?

-Ligeramente menciona el auge industrial en Perú de la reparación naval, así como el repunte sin precedentes en la reparación de barcos y la expansión pesquera que impulsan la manufactura peruana en la construcción de buques y astilleros, que registró un crecimiento de 1.148,3% en mayo de 2025, junto con el aumento del 224,3% en la reparación de equipos de transporte, ha marcado un hito en la industria de servicios industriales de reparación de barcos en Perú. Pero cuál es el detalle: no se aclara cuántos barcos son de acero, de fierro, industriales, o artesanales con o sin permiso. Tampoco menciona cuánto le ha generado en términos de rentabilidad económica, a algunos astilleros, el servicio de atención a barcos pesqueros de bandera china. Tampoco se sabe qué acciones se realizan para erradicar la construcción ilegal o informal de embarcaciones de madera.

En otro campo de información, tampoco se menciona, se informa, se analiza o se cuestiona la negativa del Ejecutivo a publicar el nuevo ROF del IMARPE y a proceder al relevo de su presidente tal como manda el DL 1677, promulgado por esta misma administración.

Nunca se cuestiona la información que elabora el IMARPE para que sustente legal y formalmente las normas regulatorias y administrativas que emanan del Ministerio de la Producción. Sus informes constituyen, para el PRODUCE, el respaldo de sus decisiones políticas y administrativas; pero no existe, que se sepa por lo menos, una institución que audite los mismos o que haga su propia investigación sobre un mismo tema para poder contrastar la información. ¿Y qué pasaría si los informes son inexactos, incorrecto o errados? Puede ocurrir, nadie es perfecto. En ese caso una decisión administrativa tendría un sustento incorrecto o indebido por decir lo menos. También podría ocurrir que los informes fuesen convenientemente o inconvenientemente direccionados. Es una probabilidad que no debiera ser descartada. Sin embargo no se lee en ningún medio nada al respecto.

No se entiende el propósito de brindar al público información incompleta y/o sesgada, a menos que la intención fuese distraer la atención de temas que serían inconvenientes de ser mencionados y por tanto crear corrientes de opinión en determinado sentido con propósitos no muy claros.

¿Estamos frente a información completa o incompleta? ¿Estamos frente a desinformación? ¿O estamos frente a una manipulación perfectamente dirigida? Si fuese así ¿Por quién? ¿Para qué? ¿Para quién?

Aun cuando creas que algo aparece claro, ponlo en duda y no reposes. Duda de todo lo que parece ser bonito y verdadero. Pregúntate siempre: «¿Para qué?». No creas que una cosa sola es buena; lo recto no es recto y tampoco lo curvado es curvado. Si alguien dice que un valor es absoluto, pregúntale en voz baja: «¿Por qué?». La verdad de hoy puede mentir ya mañana. Sigue el río desde donde comenzó el torrente. No te basten las piezas aisladas. Pregúntate siempre: «¿Desde cuándo?». Busca las causas, une y disuelve, atrévete a mirar tras las palabras. Si alguien dice: «Esto es bueno (o malo)», pregúntale en voz baja: «¿Para quién?» 

Friedrich Paulus



domingo, 6 de julio de 2025

ANCHOVETA PARA HARINA Y PARA CONSUMO HUMANO

 

Incentivar el consumo de anchoveta en el Perú debe ser una prioridad de todos los gobiernos.

Es una costumbre satanizar a la industria de harina de pescado por no destinar el recurso al consumo humano; pero en realidad el asunto no debe configurarse de esa manera. La industria harinera existe porque en su momento se presentó la oportunidad de capturar la renta de ese recurso convirtiéndolo en harina, cuyo mercado, que es básicamente la acuicultura, fue creciendo y se volvió un negocio rentable. Obviamente más rentable que el consumo humano directo. El empresario apuesta a ganar lo máximo posible. Que hay necesidades de alimentación en la población, sí; pero ese tema no es de responsabilidad del empresario, sino que es competencia del Estado.

Producir harina de anchoveta resultó ser un buen negocio y se ha invertido mucho en el mismo. ¿Por qué no se ha hecho igual con el consumo humano de anchoveta? La explicación más simple es: porque no es un negocio mejor que la harina.

¿Se puede culpar a la industria harinera por ello? No sería justo. Es verdad que hay temas sobre la misma que deben ser discutidos, como por ejemplo la contaminación, los derechos de pesca y otros; pero eso no es motivo para pretender que se deje de hacer harina. Es un negocio que bien puede coexistir con el del consumo humano directo.

Pelearse con la industria de harina, alegando que el destino de la anchoveta debe ser para el consumo humano y en consecuencia debería desaparecer, es un sin sentido y un absurdo.

Como referencia, la industria harinera dispone de un promedio de 4 a 5 millones de toneladas de anchoveta por año y se mantiene la biomasa saludable. Con todos sus altibajos y problemas de tallas, zonas de pesca, etc. Pero ahí está.

En el gobierno de PPK el Ministro de la Producción decidió otorgar una cuota de 300 mil tm de anchoveta para el CHD. Al termino del año no se alcanzó la cuota. Al año siguiente se rebajo a 150 mil tm y tampoco se alcanzó. Claro que lo que pasó es que quien dispuso esa cuota la dio sin sustento técnico, simplemente porque tenía el poder y podía hacerlo. No le funcionó bien el asunto.

Esas cifras muestran que no hay forma de destinar toda la cuota de anchoveta al CHD. Desaparecer a la industria harinera no la reorientará al consumo humano. Son negocios distintos que no se contraponen.

Existen ideas innovadoras para procesar la anchoveta, pero requieren de inversión privada. También se cree que es responsabilidad del Ministerio de la Producción el tema de la anchoveta para alimentación nacional. Por un lado, no es rol del Estado hacer empresa, que es lo necesario para la comercialización de anchoveta. Por otro lado la Ley Nº 27779 establece que el Ministerio de la Producción formula, aprueba y supervisa las políticas de alcance nacional aplicables a las actividades extractivas y productivas comenzando en los sectores industria y pesquería, promoviendo su competitividad y el incremento de la producción así como el uso racional de los recursos y la protección del medio ambiente. A tal efecto dicta normas de alcance nacional y supervisa su cumplimiento. Su ROF dispone que el Despacho Viceministerial de Pesca y Acuicultura vela por el aprovechamiento sostenible de los recursos hidrobiológicos y su impacto favorable en el medio económico, ambiental y social, y promueve el consumo de productos hidrobiológicos, entre otros.

No le asigna funciones ni competencias en el tema alimentario y tampoco puede tener un rol empresarial que conduzca a la comercialización de anchoveta o de ningún otro recurso pesquero.

Por lo tanto, no está en sus competencias nada más que actuar sobre la promoción del consumo a través de acciones de educación y otras que puedan desarrollarse.

En esta materia, el Programa Nacional a Comer Pescado tiene como misión fomentar, consolidar y expandir los mercados internos para el consumo final de productos derivados de los recursos hidrobiológicos. En este caso puntual, PRODUCE puede reestructurar y/o reorientar el Programa Nacional a Comer Pescado para que se convierta en un programa priorizando la creación del hábito de consumo de anchoveta.

Este programa para el 2025 tiene un Presupuesto de casi 16 millones de soles cuyo destino bien podría replantearse en mejor forma. De este total, apenas 9 millones 800 mil soles se destinan a la partida de fomento del consumo de productos hidrobiológicos. Tan solo esta suma dedicada la creación del hábito de consumo de anchoveta y acciones colaterales, resultarían en un mejor resultado.

La problemática de la atención al mercado nacional con anchoveta hay que verla con realismo y dentro del actual marco normativo. Hay temas básicos:

1.No existe hábito de consumo de anchoveta. Se pueden mencionar todas las bondades del recurso y su positivo impacto sobre la reducción de la anemia y la desnutrición; pero el hecho es que no hay hábito de consumo. Por lo tanto, no hay demanda.

2. La anchoveta no puede manipularse a través de toda la cadena de valor en estado fresco, sino que requiere ser transformada (congelada, enlatada o curada) para facilitar su transporte y comercialización.

3. No puede traerse en una embarcación a granel, sino que requiere de hielo y cuidadosa manipulación para que no sufra daño mecánico.

4.Traerla en cajas con hielo reduce la capacidad de estiba y aumenta los costos de operación, por tanto será más cara que la anchoveta destinada a la harina.

5. ¿Hay plantas que puedan transformarla en forma de congelado, enlatado o curado que puedan pagar, sino un mejor precio, por lo menos el mismo que la destinada a la harina?

Si se quiere que la anchoveta sea consumida por la población, tiene que ser un negocio rentable y sostenible para que alguien se interese en invertir en el mismo y dedicarse a ello. ¿Lo es actualmente? No.

¿Es responsabilidad del Ministerio de la Producción? No.

¿Es responsabilidad del Estado crear las condiciones para que se cree un negocio de anchoveta destinada al consumo humano de la población? Sí.

Crear mercado significa crear la demanda. Ese es el tema básico que debe atenderse. La satisfacción de esa demanda será el resultado de inversiones privadas mediante una oferta apropiada de anchoveta en la presentación que resulte más atractiva.

Esta tarea es una combinación de esfuerzos y voluntades del sector privado y de varios ministerios como Producción, MEF, Salud, Educación y el MIDIS.

En consecuencia, los entes estatales responsables deberían diseñar un plan de acción articulado, (no solo una política) que conduzca a crear el hábito de consumo de anchoveta y los estímulos que conduzcan a la inversión en infraestructura de distribución y comercialización de anchoveta para CHD.

Trabajar planes y programas para mejorar la alimentación nacional, en este caso con anchoveta, resulta ser una competencia del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social más que de PRODUCE, de conformidad con lo que establece la Ley 29792.

El funcionario público solo puede hacer aquello que la ley le manda, en tanto que el funcionario privado puede hacer todo aquello que la ley no le prohíbe.

Atribuir a la industria de harina de pescado la responsabilidad de que el país no consuma anchoveta, no es correcto, puesto que choca contra la realidad. Y al final…la realidad impone su propio paisaje.

Destinar la anchoveta para la alimentación nacional no es tan complicado como puede parecer; pero no resultará de un enfrentamiento con la industria de harina de pescado. Solo requiere de voluntad y decisión política alejada de todo tipo de intereses que no fuesen los de la Nación.

En algún momento se deberá pasar de la polémica, de la confrontación y del discurso, a la acción real y efectiva concertando la empresa privada con el Estado y las organizaciones sociales.

Podemos alimentarnos con anchoveta; pero es un camino largo que requiere de perseverancia, constancia y continuidad, voluntad y decisión política.





lunes, 30 de junio de 2025

EL RETO DE LA PESQUERIA EN EL PERU

 

El reto principal que enfrenta el país en relación a la pesca, es hacer más justa su participación con la Nación y reformar el modelo de manejo de la anchoveta para que esta sea consumida por la población, sin perjuicio de la industria de harina.

La mayor parte de las capturas pesqueras en el Perú van a la producción de harina y aceite de pescado para la exportación, con una fracción pequeña para el consumo humano directo, también mayormente para la exportación en forma de enlatado y congelado. A nivel nacional, el pescado se consume principalmente fresco. Las especies de peces más cotizadas (corvina, lenguado, cojinova y otras especies carnívoras de carne blanca) son actualmente escasas y sus precios las hacen inasequibles a la mayor parte de la población.

Actualmente, las principales especies de pescado consumidas en el Perú son jurel, caballa, pota y bonito. El principal consumo de pescado debe estar enfocado cada vez más en los estratos socioeconómicos más bajos y en los niveles más bajos de la cadena trófica.

En general, los grandes beneficios económicos del sector pesquero alcanzan a una fracción del empresariado pesquero y genera rentas insuficientes al Estado que no permiten el financiamiento adecuado de programas sociales, de investigación y otros necesarios para el manejo sostenible de los recursos.

El régimen de derechos de pesca carece de racionalidad económica. El monto a pagar por este concepto no guarda relación ni con la renta del recurso, ni con los costos de administración de las distintas pesquerías. En el caso de las embarcaciones, se les exime del pago de derechos de pesca.

Las normas vigentes no indican expresamente que la información derivada de las cobranzas, morosos, omisos al pago y/o declaración jurada y empleo de los recursos directamente recaudado proveniente de los Derechos de Pesca se publiquen para conocimiento público.

Por tanto ni el sector ni la opinión pública tienen acceso a conocer detalles de la eficiencia de la cobranza, ni a saber quiénes han pagado y quienes no han pagado, ni a conocer cómo se emplean estos dineros. Por tanto nadie fuera del Produce fiscaliza.

La normatividad referida al pago de derechos de pesca de las especies afectas es dispersa y confusa, dificultando el seguimiento de dicha temática.

La tasa de derechos de pesca vigente resulta insuficiente pues no considera el valor ambiental de los mismos debido a los pasivos resultantes de la contaminación ambiental ocasionada por la actividad pesquera.

El Estado y la industria tienen el legítimo derecho a publicitar sus logros en materia de exportación y volúmenes de desembarque de recursos pesqueros; pero el ciudadano común también tiene el derecho de ser informado de cuánto han aportado por impuesto a la renta y derechos de pesca, así como de las devoluciones tributarias del IGV que ha recibido el exportador y del drawback.

También se tiene el derecho a que se exhiban cifras oficiales y sustentadas sobre el número de empleos que genera la actividad, y no que se lancen cifras sin exhibir sustento alguno.

El desarrollo del mercado interno peruano para productos preferentemente derivados de la anchoveta es un enorme desafío. Implica educar a la población en el hábito de su consumo y de transformar un simple potencial de consumo en un verdadero mercado.

El reto nacional es desarrollar el mercado interno. La barrera para ello radica en que es más fácil aprovechar los mercados que otros países ya tienen bien estructurados y exportar. China, los Estados Unidos, la Unión Europea y el Japón, entre otros, son mercados atractivos porque pagan precios altos pero también, porque tienen mercados estructurados, con redes de importadores, de grandes distribuidores, mayoristas y minoristas que posibilitan una venta rápida para productos de buena calidad.

Esta tendencia, sumada a la deficiente red de frío y de comercialización en el mercado interno, así como la escasa demanda, afectan el desarrollo del mercado interno. Los elevados precios de los productos que se ofertan a este mercado constituyen otro de los limitantes.

En el país existen puntos de venta como los supermercados, existen restaurantes especializados en pescados y mariscos y mercados tradicionales. La modernización de la comercialización de pescados, con la capacitación de los agentes que intervienen y la inversión en aspectos tales como almacenes frigoríficos, fábricas de hielo, vitrinas frigoríficas, medios de transporte refrigerado, optimización de los mercados mayoristas y de abastos, administración o gerenciamiento competente, expansión de las redes de distribución en las ciudades medianas y pequeñas, son iniciativas necesarias y urgentes para el desarrollo del mercado interno del país.

Para este propósito es necesario entender y analizar la realidad de los precios y del mercado. ¿Cuánto pagan las plantas procesadoras por la anchoveta destinada a la producción de harina y cuánto por la destinada al consumo humano directo? Si no se entiende esta problemática básica, hablar de destinar la anchoveta al CHD es mera retórica. El armador preferirá siempre al cliente que le ofrezca mejor precio.

La promoción de consumo de la anchoveta tiene que ser entendida como básica y previa al desarrollo de una cadena de valor apropiada. Si no hay mercado, no habrá negocio. Si no hay inversión en la cadena de distribución y de almacenamiento y si no hay precios atractivos mejores que el que ofrece la harina, no habrá negocio. ¿Quién esta dispuesto a arriesgar en esta inversión? Si fuese un negocio atractivo ¿por qué nadie incursiona en el mismo?

Si hasta el día de hoy no ha prosperado el discurso de destinar anchoveta al consumo nacional, es evidente que la razón principal es que no es buen negocio para quienes podrían tener interés en invertir en ello. Y eso es una cuestión no solo de hábito, sino también de precio.

El precio final de la anchoveta para consumo nacional tendrá que ser realista a fin de la población la convierta en un hábito de consumo. Si el precio es inaccesible para las mayorías, no sirve. Para que esto funcione, debe ser un negocio en el cual todos los actores ganen, que el mercado acepte el producto y que sea sostenible. No puede ser subsidiado por el Estado, salvo quizá en el primer momento, el de la creación del hábito de consumo

Que la anchoveta puede alimentar al país, es una posibilidad; pero la realidad impone su propio paisaje. Eso no va a ocurrir con tan solo el discurso, sino con el compromiso del Estado y del inversionista por desarrollar esta cadena productiva en el corto, mediano y largo plazo. El primero debe crear los estímulos y condiciones para que el segundo se arriesgue a invertir.

Finalmente, hay que entender que esto es una tarea de largo plazo que debería ser mantenida por cada gobierno y no variarse con cada cambio de funcionarios. El Perú ya tuvo hace años una exitosa serie de medidas para introducir el consumo de anchoveta; pero desconociendo que el proceso es de largo plazo e ignorando el sector, cada cambio de gobierno fue dejando de lado lo avanzado.

Hay que saber y para algunos recordar, que ya se hizo esfuerzos para incentivar o incrementar el consumo de anchoveta y sus derivados a fin de mejorar el nivel nutricional y de salud de los sectores socioeconómicos menos favorecidos y reducir la desnutrición crónica infantil. En ese período se realizaron algunas acciones como las que se detalla a continuación que no fueron continuadas en los gobiernos subsiguientes, por lo cual su efecto se perdió en el olvido:

-              Eventos gastronómicos: Programa “Ceviche Imagen del Perú” – 2003, Primera presentación de Anchoveta y Pota con asociación de Hoteles y Restaurantes en BIC Humboldt – 2004.

-              La “Semana de la Anchoveta” lanzado el 6 de diciembre del 2006 en Palacio de Gobierno con participación de Gastón Acurio, chef peruano reconocido internacionalmente y quien fue uno de los responsables de la estrategia. Contó con la presencia del Presidente de la República, Ministros e invitados.

-              Programa “Alimentación desde el mar” lanzado por el Ministerio de la Producción (29-11-2006), mediante el cual se distribuyeron en Lima y provincias, productos marinos de alto valor nutritivo y de bajo costo, elaborados por el ITP.

-              D.S. Nº 002-2007-PRODUCE, que declara de importancia estratégica y de interés nacional la promoción del consumo de anchoveta y de pota, así como la difusión de sus propiedades alimenticias. El ITP coordinaba con los Ministerios de Defensa, del Interior, de Salud, de Trabajo y Promoción del Empleo, de la Mujer y Desarrollo Social, de Educación y de Justicia, la elaboración de un programa de adiestramiento en la preparación de alimentos a base de anchoveta y pota. Además, estableció que dichos Ministerios destinarán no menos del 8% de su presupuesto y del de sus dependencias destinado a la compra de alimentos, para la adquisición de productos elaborados a base de anchoveta y pota.

-              El Programa Integral Nutricional PIN-2007 del MIMDES incluyó el consumo de la anchoveta para mejorar la calidad en la alimentación de los niños, en el marco de las acciones orientadas a reducir los índices de desnutrición crónica infantil.

-              Desde el 2003 el Convenio PRODUCE e ITP, ejecutó el Proyecto “Apoyo Alimentario a Centros de Educación Inicial y Promoción al consumo de Productos Hidrobiológicos”, dirigido a niños de 3 a 5 años de edad de los colegios de inicial de los distritos de Ventanilla, Cieneguilla, Lurín, Pachacamac, Ancón, Puente Piedra y Pisco, brindándoles desayunos con salchicha de pescado, beneficiando a aproximadamente a 10,527 niños.

-              La ejecución del Proyecto “Pesca Responsable: Desarrollo de la Anchoveta para Consumo Humano Directo” por FONDEPES a través del CEP PAITA, ha permitido promocionar el consumo del producto “Saladita de Anchoveta” en diversos platos preparados en 22 comedores populares, 6 PRONOI y 7 Instituciones Educativas, donde se distribuyeron 57,504 raciones de “Saladita de Anchoveta” beneficiándose 2,923 pobladores de las Provincias de Ayabaca y Huancabamba de la Región Piura. Así mismo, en la Provincia de Paita se ofrecieron 650 refrigerios de anchoveta en las Instituciones Educativas de primaria y secundaria. El resultado de la ejecución del Proyecto durante los 2 primeros años, es haber logrado la aceptación de los platos preparados en base a “Saladita de Anchoveta” en los distritos promocionados de las Provincias de Ayabaca y Huancabamba de la Región Piura. Este programa intentó replicarse en las instalaciones de La Puntilla para atender a las zonas cercanas de la sierra central, y en la sede del FONDEPES de Ilo para atender la zona sur, pero no fue de interés del gobierno de turno y finalmente fue desechado.



martes, 24 de junio de 2025

INVESTIGACION CIENTIFICA EN LA PESCA

 

Antes de introducirse mayor esfuerzo pesquero al sistema, la autoridad científica debe proporcionar el conocimiento técnico necesario para la formulación de políticas, la toma de decisiones y la elaboración de planes y proyectos, los que deben tener como principal consideración el manejo sostenible de los recursos y la recuperación del medio ambiente marino y costero. Es la única forma de desarrollar un método de gestión que permita armonizar los valores culturales, económicos y ambientales y equilibrar la protección ambiental y el desarrollo económico de las zonas costeras.

La promoción de nuevas pesquerías y/o el aumento del esfuerzo pesquero deben estar fundamentados en una sólida base de conocimiento derivada del trabajo científico y riguroso. La investigación científica es pieza clave como generador primario de información relevante para emprender acciones bien sustentadas en torno al manejo adecuado del mar y de las zonas costeras.

Por lo tanto, antes de entrar en propuestas promocionales de la pesquería se debe realizar un estudio que permita determinar cuáles serían las especies objetivo, cuál el volumen de su biomasa, cuáles serían los períodos de vedas reproductivas, cuál sería el efecto ecosistémico de su explotación, para llegar a determinar una tasa anual de captura por especie.

De esta información se deriva la capacidad de bodega que debería tener una flota con intención de incursionar en la actividad extractiva, la cuota anual de extracción, las cuotas individuales a asignar y los períodos de pesca. Solo entonces podríamos pretender introducir mayor esfuerzo pesquero sobre el ecosistema marino de Humboldt.

La estructura de los desembarques pesqueros a lo largo de los últimos 50 años permite afirmar con total exactitud que la pesquería peruana es monoespecífica y basa su productividad en los pequeños pelágicos. Hay un vacío de conocimiento sobre el resto de especies, de las cuales no sabemos tanto como de la anchoveta.

Es necesaria una mayor investigación y también, si fuese posible, por científicos investigadores independientes que permitan llegar a las mejores conclusiones en los temas que tendrán impacto en las decisiones de ordenamiento que deberán adoptarse en el futuro cercano.

La fortaleza del sector, que radica en el sistema de afloramiento de la costa peruana, evidencia una dependencia casi total del recurso anchoveta, lo cual constituye un serio riesgo que puede afectar la productividad ante impactos negativos de orden natural.

Por tanto es necesario actuar con criterio precautorio en el manejo de los recursos pelágicos y realizar los mayores esfuerzos de investigación y exploración de nuevas especies que permitan diversificar la actividad extractiva para reducir paulatinamente la dependencia de la anchoveta.

Las exportaciones y las ventas al mercado nacional descansan en la extracción de pocas especies cuyas biomasas no son conocidas, lo que es motivo adicional para profundizar la investigación.

La investigación científica de los recursos pesqueros, el medio ambiente marino, la biodiversidad, la oceanografía; así como, su información y asesoría para toma de decisiones sobre la pesca, la acuicultura y la protección del medio marino es función del Instituto del Mar del Perú – IMARPE, Organismo Público Técnico Especializado adscrito al Ministerio de la Producción. Para dicho fin IMARPE cuenta con amplia experiencia, capital humano competente y con infraestructura, estructura y recursos financieros para el cumplimiento de su misión. Es el ente investigador del sector con reconocido prestigio internacional. Sin embargo, es la única entidad que brinda información que sustente las decisiones políticas que toma el Ministerio de la Producción. Ello conlleva un riesgo que debiera ser minimizado.

Una forma es reestructurar su organización y entregarle la presidencia aun científico, como manda el DL 1677 que a la fecha se sigue incumpliendo. Adicionalmente, sería saludable que se le realicen auditorías científicas periódicas

Los recursos financieros con que cuenta, que son escasos, han sido tradicionalmente dirigidos a la investigación del principal recurso de la pesquería, es decir la anchoveta. No existe disponibilidad presupuestal suficiente para realizar el esfuerzo necesario para orientar la investigación a todas las pesquerías disponibles en el país, lo que impide la formulación de recomendaciones de manejo ecosistémico adecuadas y tampoco permite disponer de una guía o inventario de recursos pesqueros disponibles para su comercialización que puedan servir de guía al administrador y al inversionista.

El Estado debería prestar mayor atención a la educación de la población sobre las posibilidades del país como país pesquero, propiciando que sean accesibles y entendibles para todos los conceptos de ecosistema, soberanía alimentaria, cambio climático, fenómeno El Niño y sostenibilidad.

Debería prestar atención a la difusión de los impactos de la industria pesquera sobre el medio ambiente y su verdadera contribución con los intereses nacionales, con el objeto de crear corrientes de opinión y entendimiento correctos sobre el papel que juega la industria pesquera en la vida económica de la Nación. De esta manera los medios de comunicación encontrarán a un público entendido en la materia que no sea fácilmente manipulado como viene ocurriendo a la fecha, donde los comentarios sobre el sector son sesgados, equivocados, inexactos y llenos de críticas destructivas algunas veces y elogiosos comentarios sin sustento otras veces. Generalmente con muy poco aporte constructivo.

Un país con educación y bien informado siempre constituirá la mejor garantía para una pesquería sustentable que se enfrente al futuro. Una población consciente de la necesidad de preservar el ecosistema y el medio ambiente en beneficio de alimentos asequibles a la población nacional, constituirá la primera línea de defensa contra la sobre explotación de la industria y la desinformación de los medios.



jueves, 19 de junio de 2025

MAS FLOTA, MENOR PRECIO

 

Los peces constituyen un recurso natural, biológico, móvil y renovable. Su reproducción no requiere la intervención humana ni implica ningún costo. Los peces no se riegan, no se abonan, no se alimentan.

La pesca está sujeta a la disponibilidad de los recursos. La existencia de demasiadas embarcaciones pesqueras acarrea la sobreexplotación y la disminución de las poblaciones. La reducción de la flota debe ser un objetivo fundamental de la política pesquera.

Cada pez capturado deja de estar disponible para los demás pescadores. Cada pescador se ve afectado por la actividad de los demás pescadores, artesanales o industriales. Por tanto, a mayor cantidad de pescadores, menos capturas para cada uno, sobre todo en un escenario de pesquerías plenamente explotadas. Por tanto, la pesquería no debe admitir más participantes.

Las poblaciones de peces no se reproducen con la celeridad y en los volúmenes necesarios para permitir que intervengan nuevos pescadores, sean artesanales o industriales. La dependencia y vulnerabilidad de los pescadores respecto de las actividades de los demás pescadores actuales es inevitable. Con mayor razón si entran nuevos.

Lo prudente sería evaluar la magnitud de las biomasas explotables y valorizarlas, deducir el costo de extracción y conocer la renta neta a que pueden aspirar los que pretenden emprender la aventura de pescar. De este análisis resultará una primera información útil que les permita evaluar si salir a pescar es negocio o si ya dejó de serlo hace mucho tiempo debido a que los recursos pesqueros van disminuyendo en la medida que el esfuerzo pesquero se va incrementando.

En una competencia, donde todos los pescadores entran a pescar libremente, los más perjudicados serían los actuales pescadores, tanto artesanales como industriales porque cada vez tendrían menos recursos para extraer y menos días de pesca. 

Por tanto, la pesca no puede ser de libre acceso. Para evitarlo es necesario establecer cuotas anuales y cuotas individuales, así como el pago de derechos de pesca según el tipo de embarcación que posea el pescador,  la capacidad de pesca del mismo y la especie a pescar.

Incorporar más flota no mejora el número de jornales puesto que estos están en relación directa a la cantidad de recurso que se extrae.

Si, por ejemplo, se tiene una granja con 100 gallinas que producen 1,000 huevos diarios que sirven para alimentar a un pueblo de 200 habitantes a razón de 5 huevos por persona, incrementar 100 personas más solo permitirá que cada persona en lugar de comer 5 huevos consuma tan solo 3.3 huevos.

Por tanto es el recurso el que define la cantidad de trabajadores y no estos últimos.

En los últimos 30 años el escenario pesquero ha cambiado radicalmente. Los indicadores lo evidencian:

-    Menores volúmenes y menores tallas en las capturas,

-    Los pescadores costeros se han convertido en pescadores de altura o proveedores de la industria harinera.

-    Los botes y aparejos artesanales tradicionales se han reconvertido y mecanizado

-    La capacidad de bodega y el esfuerzo pesquero se multiplica

-    El número de partícipes aumenta. Las temporadas de pesca exitosa de acortan

-    Persiste la ilusión del pescador de tomar riqueza del mar y aumenta su frustración.

Debe entenderse que la pesca industrial y la pesca artesanal son actividades humanas que provocan mortalidad y por tanto afectan la estructura poblacional de los recursos hidrobiológicos. La tendencia de la población costera por apostar por la extracción debe ser revertida. La percepción es errada y debido a desinformación.

El recurso pesquero no aumenta en función de la demanda.

La Ley de Pesca tiene carácter promocional y ello debe cambiar; la Ley debe volverse regulatoria, limitativa y exclusivista, aun cuando aquello parezca impopular.

Pescar no debería ser un derecho sino debería ser considerado un privilegio. El privilegio será de unos pocos que se obliguen a sacar la cantidad justa que garantice la sostenibilidad de las especies al menor costo en beneficio de la alimentación humana y a los mejores precios para los pescadores.

Los medios del Estado deben orientarse a la educación, a la capacitación y al asesoramiento previos antes de brindar apoyo financiero a la población pesquera. No debe estimularse la formación de más tripulantes ni más pescadores, ni más embarcaciones, sino perfeccionar a los actuales, convertirlos en añadidores de valor agregado, llevarlos a la creación de cadenas productivas, hacerlos microempresarios que construyan una cadena que lleve sus productos por todos los rincones del país.

El siguiente link muestra una opinión acertada:

https://www.infobae.com/peru/2025/06/18/pota-en-tiempos-de-sobreabundancia-de-oportunidad-al-caos/



domingo, 15 de junio de 2025

LA RESPONSABILIDAD EN LA PESCA

 

Los recursos pesqueros son valores que no pertenecen al explotador del recurso, fuese quien fuese, sino a su dueño, que en el caso de los peces somos todos los ciudadanos a través del Estado que nos representa. La constitución política del Perú en el CAPÍTULO II DEL AMBIENTE Y LOS RECURSOS NATURALES Artículo 66°, establece que: “Los recursos naturales, renovables y no renovables, son patrimonio de la Nación”.

El modelo exportador de productos hidrobiológicos, se ha ejercido a través de ceder, casi en forma gratuita, la renta de los recursos pesqueros a los grupos económicos en los últimos años. Instaura como válido que se beneficien los explotadores del recurso, y no sus dueños, o por lo menos no en forma justa.

Se ha creado un negocio para capturar esa renta porque ahí están los grandes ingresos en una forma relativamente sencilla. Los peces son gratis, en algunos casos, ya que no todos son sujetos del pago de derechos de pesca.

La consecuencia es una seria injusticia en los ingresos fiscales.

La acelerada conversión de naturaleza en dinero, ha significado que el sector pesquero encare problemas como la sobreexplotación y la sobrecapitalización, es decir, embarcaciones y plantas en tierra más allá de la capacidad de los recursos pesqueros para hacerlas operar. A esto se agrega la pesca ilegal. Todos estos problemas hacen imperativo ordenar la pesquería, pero no a costa del Estado. Este último no puede asumir los costos de la irresponsabilidad o de la ineficiencia de la industria, como no ocurre en ningún otro sector de la economía. El inversionista, grande o pequeño, es responsable de su éxito o de su fracaso y no debe apoyarse en el Estado para conseguir beneficios ni para cubrir sus pérdidas.

No tenemos, públicamente por lo menos, una medición del impacto causado al ecosistema derivado de la actividad de extracción. No tenemos medición del impacto causado al medio ambiente derivado de la operación de la flota y del vertimiento de residuos al mar. No sabemos cuánto se requiere de dinero para limpiar y reparar los daños producidos al medio ambiente y al ecosistema en todo el litoral.

No se dispone de recursos suficientes para investigación y desarrollo ni para controlar la pesca ilegal. Solo existe un ente oficial científico que debe ser reestructurado de acuerdo al DL 1677; pero que está bloqueado por la PCM según ha expresado el Ministerio de la Producción. El control de la pesca ilegal ¿funciona?

Todo debería ser revisado dentro del marco conceptual de una visión pesquera que busque tener una pesquería sostenible. La industria pesquera debe dejar de ser un problema ecológico y debe contribuir adecuadamente con el país, tal como lo hacen la minería y la industria en general.

El desconocimiento del sector pesquero es compartido por la prensa y por la propia sociedad, y por tanto ambos resultan indolentes al problema. Existe un vacío de conocimiento que es aprovechado para manipular información en uno u otro sentido. El ciudadano común está expuesto a una u otra corriente de opinión sin mayor posibilidad de defensa o de réplica.

Ahí es donde entran los grandes medios de comunicación. No están para informar, sino para fabricar consenso. No para describir la realidad de la pesca, sino para crear la percepción de que su desarrollo es correcto y positivo. Algunos pretenden anestesiar conciencias.

Por eso vemos notas que elogian solamente las exportaciones y una generación de empleos sobre la cual no presentan evidencias. Presentan la exportación como un logro máximo y destacable. Pero evaden hablar de si la pesquería es “sostenible”, o justa para la Nación. Jamás tocan el tema de los derechos de pesca, del canon pesquero ni del impuesto a la renta o si es legítimo que unos cuantos ganen mientras el país sufre de anemia.

La superficialidad con la cual se analizan los temas pesqueros es grave. La desinformación es evidente. Si los medios de comunicación y los analistas exhibiesen en un cuadro comparativo los valores de exportación FOB del sector, junto con los pagos que han hecho por renta de tercera categoría y derechos de pesca, y los ingresos extraordinarios que reciben por drawback y restitución de IGV por exportaciones, veremos un panorama distinto al que vemos cuando se elogia exclusivamente a las exportaciones. La labor de los medios debe ser educativa y analítica antes que sensacionalista en determinadas circunstancias de coyuntura.

Gracias a unos medios limitados en su información y análisis, seguimos creyendo que somos buenos porque exportamos mucha harina de pescado. No asumimos conciencia, aún, de que como dueños de esos recursos pesqueros no se nos está pagando un precio justo por su explotación, ni asumimos conciencia del impacto que estamos causando en nuestro ecosistema marino a cambio de nada, o de muy poco.

La lógica de la empresa es maximizar las ganancias y reducir costos. Es la ley del libre mercado, es un aspecto de la globalización. Sin embargo no podemos evadirnos del hecho de que la civilización actual está viviendo una etapa de alto desarrollo tecnológico y de crecimiento económico, en forma simultánea a un alto índice de hambre y miseria en una parte importante del planeta y a una descomposición y deterioro del medio ambiente, así como a un cambio climático cuyos efectos pueden cambiar para siempre el paisaje humano y natural de la Tierra.

En ese orden de cosas, debemos buscar el punto de equilibrio, la media precisa para que las ganancias empresariales y las consecuencias positivas de la tecnología y la globalización no se consigan a costa del deterioro del planeta y de la miseria y el hambre de sus pueblos.