No creas en todo lo que se dice.

Aun cuando creas que algo aparece claro, ponlo en duda y no reposes. Duda de todo lo que parece ser bonito y verdadero. Pregúntate siempre: «¿Para qué?». No creas que una cosa sola es buena; lo recto no es recto y tampoco lo curvado es curvado. Si alguien dice que un valor es absoluto, pregúntale en voz baja: «¿Por qué?». La verdad de hoy puede mentir ya mañana. Sigue el río desde donde comenzó el torrente. No te basten las piezas aisladas. Pregúntate siempre: «¿Desde cuándo?». Busca las causas, une y disuelve, atrévete a mirar tras las palabras. Si alguien dice: «Esto es bueno (o malo)», pregúntale en voz baja: «¿Para quién?» Friedrich Paulus

La debida gestión pesquera

La Revista Pesca es un medio de información alternativo que presenta artículos, opiniones y noticias referidas a la pesca en el Perú y el mundo, con énfasis en la política pesquera, la sostenibilidad de los recursos pesqueros y la seguridad alimentaria. En este blog se publican notas de importancia, así como novedades del sector pesquero. En 2026 cumplimos 67 años de publicación en el Perú.

lunes, 6 de abril de 2020

LA INTERVENCION DEL ESTADO PERUANO EN MATERIA PESQUERA



El Estado solo interviene en la pesquería peruana dando el marco regulatorio dirigido a cumplir metas de control administrativo, biológico y de protección.  Las medidas comúnmente aplicadas son: las vedas, las cuotas, limitaciones al tamaño mínimo, vigilancia y control de las actividades acuáticas entre las principales. 

La administración pesquera vigente no considera aspectos de inclusión social ni de alimentación nacional en su marco normativo.

Aparentemente la tesis peruana es que la seguridad alimentaria no necesita (y por tanto no existe) una política pesquera, pues el mercado u otros sectores, se hacen o deberían hacerse cargo de ella.

La exportación de nuestros recursos pesqueros es más atractiva por los beneficios tributarios que se derivan de ella para los exportadores, así como por las dificultades que ofrece el mercado nacional que carece de similares estímulos y adolece de falta de infraestructura de distribución y de frío. Por tanto es posible hablar de la existencia de subsidios a la exportación pesquera en detrimento del mercado interno.

Si bien es cierto que la selección de mercados es una decisión empresarial, también es cierto que el Estado no debería ser ajeno al tema, ya que la alimentación popular es una obligación de la cual no puede evadirse. En tiempos del coronavirus, la necesidad de alimentación a los sectores más vulnerables cobra mayor importancia.

Es importante tomar en cuenta que aunque el Perú tiene una participación importante en la explotación de recursos pesqueros a nivel mundial, esta no aporta los beneficios que merece la población peruana. El hecho es que, en nuestro país, una parte considerable de la población continúa con bajos niveles de consumo y de acceso a los alimentos, con la consecuente persistencia de niveles de desnutrición. El Perú posee una importante población hambrienta nadando en un mar de proteína abundante.

Es éticamente imposible negar esta realidad, ante una de las características más espeluznantes de la estructura pesquera nacional: la coexistencia del hambre y la desnutrición con la exportación de nuestros productos alimenticios hidrobiológicos.

¿Es moralmente correcto usar nuestros recursos naturales que se destinan a  la alimentación para atender necesidades de otros países, antes que privilegiar los requerimientos a veces dramáticos, de nuestra población, en especial la infantil?

¿Es ético llevar la extracción de nuestros recursos pesqueros a límites peligrosos para la sostenibilidad del ecosistema, para atender necesidades de alimentos para otros países mientras nuestra población sufre carencias poniendo en riesgo el futuro de nuestras generaciones venideras?

¿Se justifica la exportación porque trae divisas (que no son propiedad del Estado sino del exportador) mientras no se prioriza la alimentación nacional y no se protege la fuente de alimentos marinos para las futuras generaciones de peruanos?

¿Podrían coexistir ambos mercados? Creo que sí pero para ello se requiere de un trabajo conjunto entre la autoridad de pesquería y la industria y la pesca artesanal. Se pueden diseñar fórmulas para atender todas las necesidades sin entrar en conflicto, utilizando prioritariamente la anchoveta y la pota. Sin embargo ello implica la existencia de voluntad política y liderazgo con visión de largo plazo.

El mercado no puede resolver el problema de la desnutrición y anemia infantil en el Perú.

Hay una imposibilidad para acceder a los alimentos por parte de amplias poblaciones que no pueden pagar los precios actuales y que no son objetivo de ventas tampoco. La solución no puede venir del libre comercio. El empresario privado optará siempre por vender sus productos con mayor valor agregado al mejor precio y al mejor postor. En esa lógica de pensamiento siempre encontrará en la exportación un mercado dispuesto a pagar caro por alimentos o materia prima para producir alimentos gourmet que satisfagan no necesariamente el hambre sino exigencias gastronómicas. El ciudadano pobre que solo requiere proteína barata tenderá a ser excluido de esa lógica de mercado.

El Estado está llamado a mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos a través de políticas de inclusión y de desarrollo. La población rural dispersa en condición de pobreza se encuentra ubicada en zonas alejadas de difícil acceso, constituyendo el principal problema para el abastecimiento de pescado, siendo la escasa oferta el otro problema.

Los bajos ingresos de la población rural pobre, no le permiten acceder a productos pesqueros, los que se han convertido en exclusivos de las poblaciones con mayores recursos económicos. El incremento de la demanda como consecuencia de una campaña de promoción de consumo irracional ha elevado los precios y reducido la oferta. El recurso pesquero no aumenta en función de la demanda, sino que generalmente sigue el camino inverso.

En dicho contexto, la actual orientación del Programa “A comer pescado” que lleva a cabo el Ministerio de la Producción, dirigido a promover el consumo de pescado en forma general, sin precisar especies objetivo, es irresponsable. Sin conocer el estado de salud de las respectivas biomasas, se está estimulando la extracción sin base científica de límites de captura, aumentando la presión sobre especies, poniéndolas en riesgo y elevando su costo a niveles que las poblaciones necesitadas no pueden pagar.

La orientación debida de dicho programa, debiera ser fortalecer la ingesta calórico-proteica de la población rural dispersa en condición de pobreza, incrementando el consumo de  recursos ícticos susceptibles de ser promovidos, como la anchoveta y la pota, de manera sostenible y promoviendo la participación del sector pesquero artesanal en la extracción, procesamiento y comercialización de estos productos.

Es necesario implementar un programa social que contribuya con la seguridad alimentaria nacional en la mejor forma posible, yendo más allá de políticas que obedecen a una voluntad  y marketing político irresponsables. No se requiere promoción del Estado en sectores de la población que tienen acceso a la adquisición de productos hidrobiológicos, sino apoyo social a las áreas vulnerables.

Para apoyar con éxito la erradicación de la desnutrición, se requiere de Proyectos/Programas innovadores. El programa debe fundamentarse en la necesidad de crear un mercado como responsabilidad del Estado y en el fortalecimiento de capacidades que permitan convertir la atención de ese mercado en un negocio rentable, generando empleo y riqueza, lo que lo hace sostenible en el tiempo.

Si es responsabilidad del MIDIS o de PRODUCE, es irrelevante en un escenario donde ninguno de ellos actúa con eficacia sobre el manejo de la anchoveta principalmente. Así como PRODUCE se convierte en articulador y transmisor de requerimientos sociales y tributarios de algunos gremios, con mayor razón debería liderar la promoción del consumo de anchoveta.


Marcos Kisner Bueno

lunes, 30 de marzo de 2020

EL INCIERTO FUTURO DE LA PESQUERIA PERUANA


Ministros de la Producción desde la creación del Ministerio:

MINISTROS DE LA PRODUCCION 2002 - 2020
  1. EDUARDO IRIARTE                                                
  2. JAVIER REATEGUI
  3. ALFONSO VELASQUEZ
  4. DAVID LEMOR
  5. RAFAEL REY
  6. ELENA CONTERNO
  7. MERCEDES ARAOZ
  8. NICANOR GONZALES
  9. JORGE VILLASANTE
  10. LUIS NAVA
  11. KURT BURNEO
  12. JOSE URQUIZO
  13. GLADYS TRIVEÑO
  14. PIERO GUEZZI
  15. BRUNO GIUFFRA
  16. PEDRO OLAECHEA
  17. LIENEKE SCHOL
  18. DANIEL CORDOVA
  19. RAUL PEREZ
  20. ROCIO BARRIOS ALVARADO
La cifra de 20 ministros en 18 años, que da un promedio de 1.11 ministro por año podría ser una de las causas de que la gestión del sector pesca durante el período sea inadecuada e improductiva para las necesidades de la pesquería. Si se suma al corto tiempo que cada Ministro permanece en el cargo, la inexperiencia de cada uno, la rotación constante de funcionarios de todo nivel, derivada del cambio del titular del pliego, podemos entender por qué el sector está en crisis. No basta la buena voluntad o la capacidad personal sin que esté acompañada de conocimiento de la pesca.

Como excepción, destaca Rafael Rey por la dación del DL 1084 que ordenó la pesquería de la anchoveta para CHI. Sigue siendo una norma polémica, pero ha sido, quizá, la más importante desde la promulgación de la propia Ley de Pesca. Rey no era un experto en el sector, pero se comprometió con la pesca y permitió la generación de un documento trascendente. Su gestión fue una de las más largas, desde el 28 de julio de 2006 hasta el 13 de octubre de 2008, lo que propició un período de avances, sobre todo en relación a la promoción del consumo de anchoveta, gestado por su viceministro Alfonso Miranda.

VICEMINISTROS DE PESQUERIA 2002 - 2020

 1. JULIO GONZÁLES FERNANDEZ
2. LEONCIO ALVAREZ VASQUEZ
3. ALEJANDRO JIMENEZ MORALES
4. ALFONSO MIRANDA
5. ELSA GALARZA
6. MARIA TALLEDO
7. ROCIO BARRIOS
8. PATRICIA MAJLUF
9. JAIME REYES
10. EDUARDO PASTOR
11. PAUL PUMPHIU
12. JUAN CARLOS REQUEJO
13. HECTOR SOLDI
14. JAVIER ATKINS
15. MARIA DEL CARMEN ABREGU

Si bien es cierto el promedio de viceministros es menor que el de los ministros, no se aprecia que su nivel de experiencia o de capacidad de manejo haya sido el adecuado para servir a un Ministro con o sin agenda política. Poco se puede decir de la mayoría de los ministros y viceministros que asumieron el cargo sin agenda, sin visión de futuro para la pesca, sin conocimiento y sin compromiso por hacer algo de fondo para el sector.

Exceptuando la gestión de Alfonso Miranda, el viceministro de mayor duración en el tiempo que se ha tenido, con experiencia en el sector y que realizó importantes aportes para la promoción del consumo de anchoveta, los demás, o tuvieron poco tiempo para diseñar algo importante, o carecieron de la fuerza y/o capacidad necesarias para hacer algo trascendente, o simplemente carecieron de una propuesta. Otros, que pudieron haber realizado reformas importantes en base a su experiencia y cualidades personales, fueron sometidos por una gestión autocrática, o por la imposibilidad de realizar una labor eficaz por falta de condiciones apropiadas.

En la inadecuada administración del sector, ha primado la ausencia de hechos efectivos para la pesca peruana. Promesas que son difíciles de cumplir y otros instrumentos de manejo político y administrativo, se convirtieron en árboles que impidieron ver al bosque de necesidades y problemas que atender. 

La designación de funcionarios de confianza de la administración para cargos de dirección, se deslegitima cuando el mismo no es un experto en pesca ni conoce lo mínimo imprescindible para asegurar un buen desempeño. Esto ha devenido en una constante que daña a la pesquería.

La verdad es que cada gestión diseña, con mayor o menor conocimiento y con intereses políticos y/o personales básicamente, su propia agenda, la cual dura apenas lo que dura su gestión. Ni siquiera dura el gobierno completo.

La consecuencia es que desde 2002 al 2020, los problemas de fondo de la pesca siguen siendo los mismos, en especial los de la pesca artesanal. No se ha diseñado una política de largo plazo ni se han enfrentado los temas con eficacia.

El futuro se proyecta en forma similar, con más de lo mismo. Nada permite asegurar que las próximas gestiones serán conducidas por personas adecuadas, que se elaborará una Política de Estado con visión de largo plazo, que será respetada por los sucesivos gobiernos y que los siguientes Titulares del Pliego actuarán con desprendimiento personal, con tecnicismo, escuchando a quienes algo tienen que aportar, sin soberbia ni arrogancia.

No mejorará la gestión pesquera mientras los funcionarios sigan trabajando sin compromiso, intelectualmente castrados por el temor a perder el empleo, o subordinados a la autocracia de la autoridad de turno y tampoco mientras no se defina una Política de Estado para el largo plazo. Tampoco con directores de “confianza” pero sin experiencia ni conocimiento.

Lo ocurrido en relación al Imarpe y la segunda temporada de anchoveta 2019 puso en vitrina la problemática pesquera, que generalmente a poca gente le importa y reavivó un latente conflicto entre la industria y la administración actual. Se le ha llamado “crisis en la pesca”; pero la verdad es que el sector vive una crisis hace mucho tiempo por la falta de voluntad, de capacidad y de decisión políticas para enfrentarla.

Los antecedentes permiten presumir que la pesca está condenada a ser una actividad sin importancia para los gobiernos; pero apetecida por políticos con agendas personales, o lo que es peor: sin agenda.

Crear el Ministerio de Pesquería no solucionaría nada si el sistema sigue funcionando bajo el mismo esquema.


Marcos Kisner Bueno

viernes, 27 de marzo de 2020

PRODUCE ELEVA LA CUOTA DE PESCA DEL JUREL PARA EL 2020 A 140,000 TONELADAS


El Ministerio de la Producción (Produce) informó que hoy se amplió el límite de captura del recurso jurel (Trachurus murphyi) para el período 2020 de 100,000 toneladas a 140,000 toneladas.

A través de la Resolución Ministerial N° 123-2020-PRODUCE, sostuvo que las capturas sólo serán realizadas por embarcaciones artesanales, manteniéndose vigente la suspensión de las actividades extractivas de embarcaciones de mayor escala, según lo dispuesto en la Resolución Ministerial N° 094-2020-PRODUCE.

Asimismo, detalló que las Direcciones Generales de Políticas y Análisis Regulatorio en Pesca y Acuicultura de Supervisión, Fiscalización y Sanción del Despacho Viceministerial de Pesca y Acuicultura del Ministerio de la Producción realizarán las acciones de difusión que correspondan y velarán por el cumplimiento de lo dispuesto en la citada norma.

Además lo harán las dependencias con competencia pesquera de los Gobiernos Regionales y la Dirección General de Capitanías y Guardacostas de la Marina de Guerra del Perú del Ministerio de Defensa, dentro del ámbito de sus respectivas competencias.

Razones del incremento

Se debe señalar que mediante Memorando N° 00000139-2020-PRODUCE/OGEIEE, la  Oficina General de Evaluación de Impacto y Estudios Económicos remitió el “Reporte de Avance de la Cuota de pesca de Jurel para CHD Temporada de pesca 2020 20/03/2020”, el cual señala, entre otros, que con relación a la cuota global establecida de 100 toneladas en enero pasado, se tiene un avance de 97.7%.

De igual manera, la Dirección de Políticas y Ordenamiento de la Dirección General de Políticas y Análisis Regulatorio en Pesca y Acuicultura señala que las condiciones ambientales favorables permiten la disponibilidad del recurso jurel.

Asimismo, en vista de la necesidad de garantizar de manera inmediata y oportuna el abastecimiento a los mercados nacionales, se recomendó que la ampliación del límite de captura del recurso jurel solo sea aplicable a la flota artesanal.

Fuente


¿Medida técnica o política?

La flota industrial y la industria pesquera no podrán disponer de jurel capturado en el dominio marítimo peruano con los impactos que se deriven de la medida. Esto no les beneficia y la norma podría incrementar el nivel de tensión y conflicto, ya existente desde los problemas derivados de la segunda temporada de anchoveta 2019 incubándose el germen de un nuevo motivo de enfrentamiento entre la administración y la industria.

La flota artesanal y de menor escala será la única que pueda capturar jurel, lo que les beneficia obviamente y seguramente debe generar un ambiente de apoyo a la norma y a la administración.

Chile, que es el promotor y el real poder de la Organización Regional de Ordenación Pesquera del Pacífico Sur (OROP PS), seguramente intensificará sus pedidos de sanción para el Perú por este incremento de cuota, que ocurre a escasas semanas de la última reunión de la Organización en Vanuatu, que fue muy tensa en la medida de que se trató de sancionar a Perú por el incremento de la cuota de 2019. Es necesario fijar una posición en relación a la conveniencia práctica de permanecer en una organización hecha a medida de las necesidades de Chile y controlada por este país, que no beneficia en nada al Perú.

Una medida con tres impactos cuya magnitud se verá en los próximos días cuando  termine la cuarentena, se instale la Comisión de Producción del Congreso y se reinicie la campaña “crisis en la pesca”.

Sin embargo, la medida es, como todas las que usualmente se adoptan, inmediatista y de corto plazo. Lo que se requiere, como la verdadera solución final, es fijar la posición del Estado en cuanto al jurel en el largo plazo:

¿Será de exclusividad para la flota artesanal y de mediana escala, o será compartida con la flota industrial? Si fuese compartida, ¿en qué proporción?

¿Debe normarse el destino final del jurel, regulando si será para consumo nacional o exportación? ¿O en alguna fórmula proporcional?

¿Seguiremos el juego de Chile en la OROP PS gastando dinero en nuestra permanencia y asistencia a dicho organismo inútilmente, cuando ya se expuso públicamente que la soberanía nacional se ejerce dentro de nuestro dominio marítimo, aún cuando la OROP se moleste y nos lance amenazas?

domingo, 29 de diciembre de 2019

REDUCIENDO LA ‘SOBREEXPLOTACIÓN’ DE ATUNES TROPICALES


La Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT) aprobó ayer la decisión de reforzar el plan de recuperación y control de atún patudo y otras especies de atún tropical.
Se trata de un paso importante – si se aplica plenamente - para reducir la sobreexplotación de estas especies, sin embargo, desde WWF criticamos la débiles medidas adoptadas para evitar la captura accidental del tiburón marrajo.
Esta decisión, largamente esperada, adoptada por la UE y los 52 países pesqueros miembros de la Comisión ICCAT de adoptar un plan de gestión plurianual para el atún patudo y tropical tiene el potencial de evitar el colapso de esta especie para el 2033. 

Resulta alentadora la reducción del uso de los dispositivos de concentración de peces (DCP) en un 40% en dos años, una veda a la pesca sobre DCP en todo el Atlántico de 2 meses en 2020 y 3 meses en 202, así como la inclusión de mejores mecanismos de seguimiento y control de capturas, y de un incremento de la cobertura de observadores hasta el 10% de los palangreros.
Sin embargo, este porcentaje debería extenderse hasta el 100% de estos para ser realmente efectivos contra la pesca ilegal
Por otro lado, desde WWF criticamos la falta de adopción de una política de retención cero para los tiburones marrajo, principalmente debido a la oposición de la UE, EEUU y Curazao. 
Los países acordaron mantener la medida de sólo retener y desembarcar los marrajos que llegan muertos al buque liberar los que llegan vivos , siempre que haya un observador o un sistema de monitoreo electrónico en funcionamiento a bordo.
Tras la reciente inclusión de estos tiburones -gravemente sobreexplotado - en el Apéndice II de la CITES, los científicos acordaron que la prohibición de retener a bordo, transbordar o desembarcar cualquiera de las capturas de esta especie en el Atlántico Norte es muy necesaria para recuperar su población. 
"Es triste que  potencias pesqueras como la UE y los EEUU hayan decidido oponerse a una gran coalición de naciones y científicos que apoyaban medidas firmes contra la captura accidental de tiburones marrajo en peligro de colapso", afirma Raúl García, coordinador de pesca sostenible.
 “En cuanto al patudo, las medidas aprobadas son un primer paso para permitir la recuperación de su población después de décadas de sobrepesca y pesca ilegal. Sin embargo, los países que integran la ICCAT deben tomar medidas más ambiciosas en 2020”, puntualiza. 
Por otro lado, la Comisión de ICCAT también acordó conformar un grupo de trabajo con el mandato de identificar y abordar las lagunas importantes en los sistemas de trazabilidad y control para el atún rojo. 
Para WWF, esto debe ser una prioridad para luchar contra la pesca y el comercio ilegal de esta especie que fue revelada por la operación policial Tarantelo del año pasado y que involucra a varias compañías europeas, puertos y granjas de atún.
Fuente: WWF
Fuente

sábado, 30 de noviembre de 2019

Revista Pesca diciembre 2019: Editorial


Durante la existencia de la Revista Pesca, sus contenidos han tratado de crear conciencia de responsabilidad, de espíritu analítico y de propiciar la generación de criterios propios en base a información, que generen corrientes de opinión que contribuyan a la mejoría de la actividad pesquera.

La línea editorial principal de la Revista Pesca ha sido destacar la necesidad de una Política de Estado para la pesquería peruana. En esta línea de pensamiento se han escrito artículos con la intención de generar corrientes de opinión sanas y constructivas.

Es así como se cierra este ciclo de actividad de opinión y de difusión de información, con la esperanza de que en el futuro próximo cercano, el país disponga de más personas interesadas en la pesca con conciencia de la necesidad de la sostenibilidad de sus recursos hidrobiológicos, que a su vez cultiven un espíritu crítico basado en información analizada y no en medias verdades o datos incompletos.

Deseamos a nuestros lectores unas felices fiestas navideñas y que el año que viene les traiga la realización de todos sus deseos.

La Revista Pesca agradece la atención de los lectores que han seguidos sus publicaciones durante los 59 años que ha permanecido en el escenario pesquero.


Los invito cordialmente a leer la última edición de la Revista Pesca y a compartirla dentro de sus círculos y redes sociales.




jueves, 31 de octubre de 2019

Revista Pesca noviembre 2019: Editorial


El artículo 66 de la Constitución Política establece que los recursos naturales, renovables y no renovables, son patrimonio de la Nación. El Estado es soberano en su aprovechamiento. Por ley orgánica se fijan las condiciones de su utilización y de su otorgamiento a particulares. La concesión otorga a su titular un derecho real, sujeto a dicha norma legal.

El artículo 73 establece que los bienes de dominio público son inalienables e imprescriptibles. Los bienes de uso público pueden ser concedidos a particulares conforme a ley, para su aprovechamiento económico.

En base a dicho marco constitucional, la Ley 26821, Ley Orgánica para el Aprovechamiento Sostenible de los Recursos Naturales, fija la extensión del dominio del Estado y, el modo de acceso:

El artículo 4 establece que los recursos naturales mantenidos en su fuente, sean estos renovables o no renovables, son Patrimonio de la Nación. Los frutos y productos de los recursos naturales, obtenidos en la forma establecida en la presente Ley, son del dominio de los titulares de los derechos concedidos sobre ellos.

El artículo 19 establece que los derechos para el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales se otorgan a los particulares mediante las modalidades que establecen las leyes especiales para cada recurso natural. En cualquiera de los casos, el Estado conserva el dominio sobre estos, así como sobre los frutos y productos en tanto ellos no hayan sido concedidos por algún título a los particulares.

El artículo 21 establece que la Ley especial dictada para el aprovechamiento sostenible de cada recurso natural precisa las condiciones, términos, criterios y plazos para el otorgamiento de los derechos, incluyendo los mecanismos de retribución económica al Estado por su otorgamiento, el mantenimiento del derecho de vigencia, las condiciones para su inscripción en el registro correspondiente, así como su posibilidad de cesión entre particulares.

Finalmente, el artículo 23 establece que la concesión, aprobada por las leyes especiales, otorga al concesionario el derecho para el aprovechamiento sostenible del recurso natural concedido, en las condiciones y con las limitaciones que establezca el título respectivo.

En este contexto, las decisiones tomadas por el Estado Peruano en cuanto a los recursos naturales existentes dentro de sus aguas jurisdiccionales, son soberanas y no están sujetas a interferencia extranjera.

En la presente edición, la Revista Pesca resume los hechos importantes que el lector debe conocer en relación a la Organización Regional de Ordenación Pesquera del  Pacífico Sur (OROP PS) y a la pretensión chilena de cuestionar el derecho peruano a disponer de la pesca de cualquier recurso en aguas jurisdiccionales, con el deseo de que el lector debidamente informado investigue, saque sus propias conclusiones y forme su opinión. 


  
La revista Pesca nos informa sobre temas del mar y de la pesca. Difunde información e ideas obtenidas de diversas fuentes sobre la pesca en el Perú y el mundo. Intenta contribuir a la formación de opinión propia en base a información diversa.

Se publica en forma mensual, en formato digital y su descarga es gratuita para quien desee conocer el sector  pesquero.

Los invito cordialmente a leer la edición de la Revista Pesca correspondiente a noviembre 2019 y a compartirla dentro de sus círculos y redes sociales.

En el siguiente link:





miércoles, 16 de octubre de 2019

Cómo es que se depredó el jurel en el Pacífico Sur?


La captura de Jurel frente al área 87

Observamos tres pesquerías importantes:

La flota soviética del año 1972 a 1992, que capturó un máximo de un millón de toneladas en 1989. La pesquería chilena desde sus inicios sus capturas empezaron a incrementarse hasta llegar a 4.4 millones de toneladas en 1995, para luego descender a 1.2 millones de toneladas en 1999, luego en el 2001 se ha logrado un pequeño incremento en las capturas 1.5 millones de toneladas.
La pesquería peruana es bastante irregular, alcanzando su primer pico en 1977 con 0.5 millones de toneladas, luego de 1995 a 1998 las capturas fueron superiores a 0.3 millones de toneladas para finalmente durante el 2001 alcanzar una captura récord de 0.7 millones de toneladas.

Es evidente que es el stock chileno de jurel el que ha venido reduciéndose debido a la sobrepesca.

Ello es responsabilidad de Chile, quien alarmado por la situación inició acciones para crear la OROP del Pacífico Sur, en la cual ha venido influenciando directa o discretamente.

El objetivo de la OROP-PS es garantizar la conservación a largo plazo y la utilización sostenible de los recursos pesqueros y, al hacerlo, salvaguarda los ecosistemas marinos en que estos recursos existir, mediante la aplicación del enfoque precautorio y el enfoque ecosistémico en la ordenación pesquera.

La Convención se aplica a las aguas del Océano Pacífico más allá de las zonas de jurisdicción nacional de conformidad con el derecho internacional.

Las OROP están conformadas tanto por países de la región, los denominados “estados ribereños”, como por países con algún interés en una determinada pesquería. Algunas de estas organizaciones tienen un rol consultivo, mientras que la mayoría de OROP tienen facultades de gestión para fijar límites de captura y esfuerzo pesquero, medidas técnicas y de control. Por lo que juegan un rol fundamental en la gestión pesquera mundial, y son la principal herramienta de cooperación entre naciones pesqueras, elemento esencial para la conservación y gestión efectiva de pesquerías internacionales.

¿Desde cuándo el Perú es miembro de la Organización Regional de Ordenamiento Pesquero del Pacifico Sur?

El Estado peruano ha participado de manera responsable y activa tanto durante el proceso formal de consultas que dieron origen a la Organización Regional de Ordenamiento Pesquero del Pacifico Sur, como a partir de la entrada en vigencia de la Convención. El Perú mediante el Decreto Supremo N° 071-2015-RE, ratifica la aprobación de la “Convención para la Conservación y Ordenamiento de los Recursos Pesqueros de Alta Mar del Océano Pacífico Sur”, tratado constitutivo de la OROP-PS, el mismo que fue depositado en el 22 de diciembre del año 2015. Por lo que la indicada Convención entró en vigor para el Perú el 21 de enero de 2016, fecha a partir de la cual, el Perú se adhiere a la OROP-PS como miembro pleno, con derecho a voz y voto.

Las siguientes ONG tienen estatus de observador en SPRFMO:
1.    ANAPESCA AG
3.    Comité para el Manejo Sustentable del Calamar Gigante del Pacífico Sur (CALAMASUR)
9.    Coalición Internacional de Asociaciones de Pesca
11. High Seas Fisheries Group Inc.
12. Oceana
14. WWF

Llama la atención que, especialmente OCEANA y WWF que tienen sedes en Perú, no se hayan manifestado en relación a la pretensión chilena de intromisión sobre decisiones soberanas tomadas por el Perú en relación al jurel en aguas jurisdiccionales peruanas.

La industria pesquera peruana sí ha expresado su rechazo a la pretensión chilena y su apoyo al gobierno del Perú.

Tampoco se han manifestado las organizaciones de pescadores artesanales.

La disminución de la biomasa del jurel en el Pacífico Sud Oriental es responsabilidad exclusiva de Chile, lo que invalida, éticamente, sus pretensiones de exigir que Perú pesque en sus aguas jurisdiccionales lo menos posible a fin de asegurar la recuperación de la especie que fue afectada por ellos mismos.

De ahí su interés en evitar que otros países capturen este recurso.

Más allá de ello, Perú nunca firmó el Acuerdo de Nueva York ni la Convención de las Naciones Unidad sobre el derecho del mar.

Ningún otro país ha dado consentimiento para aplicar cuotas decididas por la ORP dentro de sus aguas jurisdiccionales.

Por tanto, pretender entrometerse en decisiones peruanas sobre la captura de su stock en aguas jurisdiccionales peruanas, resulta inaceptable.

Logros obtenidos por el Perú en términos de cuota de pesca de jurel 

En la 5ta Reunión anual de la Comisión de la OROP-PS, realizada en enero de 2017, la citada comisión asignó al Perú una cuota de jurel de 10,000 toneladas métricas (TM) a ser extraídas en alta mar, la cual fue un 35% superior a la cuota asignada en el año 2016.

En la 6ta Reunión anual de la Comisión, realizada en enero-febrero de 2018, se asignó al Perú una cuota de jurel de 11 684 toneladas métricas (TM), la cual fue 17% superior a la cuota asignada en el año 2017.

Asimismo, en la 7ma Reunión anual, realizada en enero de este año, se asignó al Perú una cuota de 11 988 toneladas métricas (TM), siendo superior en 3% respecto al año 2018.

En la 5ta Reunión de la Comisión de la OROP-PS, realizada en enero de 2017, se establecieron porcentajes de participación en la pesquería de jurel en alta mar para la asignación de las cuotas (el porcentaje de participación del Perú es de 2.0284%), dicha fórmula para la asignación de porcentajes podrá ser revisada para su aplicación a partir del 2022

El Perú dispone las medidas de manejo y administración del recurso de jurel en sus aguas jurisdiccionales, basado en las recomendaciones científicas de sus instituciones, en forma independiente de la cuota en el ámbito de la OROP.

La irrupción de buques factoría extranjeros en el Pacífico Sur amenaza los intereses pesqueros chilenos. Para remediarlo, Chile ha sido uno de los principales impulsores de una Organización Regional de Pesca que regule la explotación de recursos en la zona sur del océano más grande del mundo.

Frente a la escasez crítica de jurel, la industria pesquera local le endosa la sobreexplotación a naves extranjeras.

Pero con el 74% de las capturas registradas entre 2000 y 2010, la mayor parte de la culpa recae en las pesqueras y en las autoridades chilenas.

Recomiendo leer el siguiente artículo que nos recuerda la historia que acusa a las pesqueras chilenas por la escasez crítica de jurel:


domingo, 13 de octubre de 2019

Rechazo a la pretensión chilena de pretender entrometerse en decisiones soberanas del Perú en torno a la pesca de jurel

Empresariado pesquero peruano rechaza afirmaciones del Subsecretario de Pesca de Chile sobre cuotas del jurel

 El Perú es muy cuidadoso de la protección de sus recursos y que en su dominio marítimo tiene soberanía para disponer de sus especies hidrobiológicas de acuerdo a los principios de aprovechamiento sostenible, sostuvo el Presidente de la Cámara Peruana del Atún y ex viceministro de Pesquería, Alfonso Miranda Eyzaguirre.

El ex viceministro de Pesquería del Perú y Presidente de la Cámara Peruana del Atún (CPA), Alfonso Miranda Eyzaguirre, declaró desde La Habana – Cuba, donde se realizó la 7ª Reunión del Comité Científico de la OROP-PS, que respaldó la posición del gobierno peruano al rechazar las afirmaciones inexactas, vertidas por el subsecretario de pesca de Chile, quien manifestó sobre una supuesta i nfracción asegurando que Perú ha excedido las cuotas de Jurel de las que tiene derecho con el perjuicio del resto de los miembros de la organización.

“En primer lugar, el Perú, como lo ha sido siempre, es muy respetuoso en sus compromisos asumidos ante organismos internacionales del sector pesquero. Este tema se deberá consultar en el ámbito técnico que es el que corresponde, sin embargo, se ha llegado al extremo de que algunos allegados al Presidente Sebastián Piñera lo han hecho participar declarando en un tema en el que evidentemente no tiene mayor conocimiento por que es muy especifico de la pesca. Dejemos que esto se ventile en los niveles correspondientes”, enfatizó.

Miranda Eyzaguirre, quien ha participado en las reuniones de la La Organización Regional de Ordenación Pesquera del Pacífico Sur (OROP-PS) desde su período de formación, comentó que las relaciones entre los sectores pesqueros de los dos países es siempre de cooperación y amistad y que debería seguirlo siendo, por lo que invocó a “no perder la perspectiva y seguir trabajando en temas de interés regional”.

El titular del CPA recordó que el Perú es muy cuidadoso de la protección de sus recursos y que en su dominio marítimo tiene soberanía para disponer de sus especies hidrobiológicas de acuerdo a los principios de aprovechamiento sostenible,

“Siempre se supone que la OROP-PS tiene jurisdicción en la zona de Alta Mar, fuera de nuestras 200 millas. Nadie nos puede objetar lo que disponemos en nuestras aguas, lo que hacemos con la mayor diligencia en resguardo de aprovechamiento sostenible”, concluyó.

DATOS: Chile tiene una cuota en el área de la OROP-PS equivalente al 64% de todos los países involucrados. Este año, le fueron enfocados 381.572 toneladas. Al Perú le corresponde el 2%.

El Comité científico de la OROP-PS reunido en La Habana del 7 al 12 de octubre, se compromete a recomendar que la cuota de jurel para 2020 en Alta Mar se incremente en 15%, con lo que Chile podrá captar 438.807 toneladas.

El Presidente de la OROP-PS desde 2017 es el abogado Oswaldo Urrutia Silva, de nacionalidad chilena y su segundo periodo concluirá en 2021. De 2015 a 2017 fue vicepresidente.


La Habana (Cuba), 13 de octubre de 2019
Oficina de Prensa e Imagen
CPA

Perú, la pota y los barcos extranjeros

CALAMASUR pide una mayor protección del Calamar Gigante y evitar su depredación de los barcos poteros extranjeros

 Su titular, Alfonso Miranda Eyzaguirre estimó que al concluir el 2019, las exportaciones de productos a base del Calamar Gigante se incrementarían en un 20 por ciento a comparación del 2018 que fue de 622 millones de dólares.

El Comité para el Manejo Sustentable del Calamar Gigante del Pacifico Sur (CALAMASUR) participó recientemente en el Segundo Taller sobre Calamar y en la 7ª Reunión del Comité Científico de la Organización Regional de Ordenamiento Pesquero del Pacífico Sur (OROP-PS).

El grupo estuvo representado por su presidente, el peruano Alfonso Miranda Eyzaguirre, el representante de los pescadores de Chile, Pascual Aguilera Sarmiento, el delegado del sector artesanal chileno, Rubén Rojas y el asesor científico de la institución, el Dr. Geoff Tingley (Director Técnico Pesquero de Sustainable Fisheries Partnership).

A su turno, Miranda Eyzaguirre dijo que CALAMASUR se ha establecido como la organización más importante a nivel mundial dedicada al recurso del calamar gigante (Doscidicus gigas) y, como tal, es reconocida en varios foros y organizaciones internacionales como la OROP-PS.

Al respecto, mencionó que si bien se han logrado importantes avances con respecto a la evaluación, los estudios genéticos y de poblaciones de calamar, se deben abordar otros aspectos, como la mejora de la cantidad y la calidad de los datos de pesca y la recolección de muestras biológicas. .

“La posibilidad de aplicar límites de captura y de esfuerzo de pesca debe estudiarse más a fondo, así como el cierre temporal y espacial en el área bajo la jurisdicción de la OROP-PS, teniendo en cuenta las características de las flotas artesanales de los países ribereños que interactúan en esos espacios", manifestó Miranda Eyzaguirre.

Pidió que los barcos de aguas distantes que operan hoy en día sean estrictamente monitoreados por dispositivos satelitales, observadores a bordo y una estricta regulación de transbordo.

Por su parte, el representante chileno, Pascual Aguilera, expresó su preocupación por la existencia de una serie de incertidumbres sobre la gran variabilidad que presenta el comportamiento del recurso.

Al respecto, recomendó medidas urgentes para que esta importante fuente de alimentos perdure en el tiempo.

Reconoció el trabajo que la organización ha estado haciendo, que debe reforzarse para proteger al calamar gigante:

“Quince mil familias chilenas tienen su fuente de ingresos y queremos que nuestros nietos también se aprovechen de ella. CALAMASUR es la mejor manera de promover la sostenibilidad”, dijo.

En tanto, Geoff Tingley destacó la participación sustancial de CALAMASUR en la OROP-PS, donde era el único grupo que abogaba por una Medida de Conservación y Manejo integral para los calamares en el Océano Pacífico Suroriental.

En ese sentido, expresó que el Comité Científico OROP-PS debería proporcionar el asesoramiento solicitado por Calamasur para permitir que se implemente el manejo precautorio para la pesquería de calamar.

Explicó que dicha gestión preventiva debe incluir una serie de componentes, incluido un límite global efectivo para el esfuerzo de pesca, así como una cobertura suficiente de observadores para monitorear la pesquería y ayudar a evaluar las poblaciones.

“Si bien se hicieron algunos avances, es imperativo que el Comité Científico brinde el asesoramiento adecuado a la Comisión sobre el manejo básico y precautorio de esta importante pesquería para lo cual CALAMASUR será un actor fundamental”, reconoció.

Finalmente, el titular de Calamasur, Alfonso Miranda Eyzaguirre recordó que hace años han planteado al Estado Peruano la necesidad de que exija a las naves que usan sus puertos que tengan a bordo un dispositivo satelital compatible con el que utilizan las autoridades pesqueras y de Marina.

“No nos podemos explicar por qué razones no es posible publicar una norma tan simple que protegería este recurso de la voracidad de la flota que pesca en alta mar y que según nuestros pescadores artesanales, violan nuestro dominio marítimo constantemente”, afirmó.

En cifras
Según la FAO, en el mundo, se capturan anualmente 3 millones 770 mil toneladas de calamares.

Perú exporta aproximadamente el 14% de los calamares a nivel mundial, mientras Chile llega al 4% y China el 22%, gran parte de la cual, el país asiático la extrae en el Pacífico Sur frente a costas peruanas, chilenas y ecuatorianas.

Alfonso Miranda informó que el Perú ha bajado sus capturas en el Pacífico Sur de 533 mil toneladas en 2008 a menos de 295 mil en el mismo periodo; mientras que China aumentó de 79 mil a 296 mil toneladas en aguas sudamericanas en el mismo periodo.

"Más de 300 barcos chinos usan puertos peruanos para hacer avituallamiento, combustible, reparaciones, uso de astilleros y logística en general, lo que facilita que operen en las costas sudamericanas", reveló.

"Las exportaciones peruanas de productos en basa a Calamar Gigante ascendieron a 622 millones de dólares en 2018. La pesca de la pota da trabajo a más de 40 mil personas y tiene un efecto generador de empleo para 100 mil personas. Es el recurso pesquero que más trabajo genera en el Perú", añadió.

Finalmente, estimó que las ventas al exterior del Calamar Gigante, al concluir el presente año, se incrementen en un 20 por ciento, siempre y cuando se superen las trabas burocráticas de la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria (SUNAT).


La Habana, Cuba, 13 de octubre de 2019
Oficina de Prensa e Imagen
CALAMASUR