No creas en todo lo que se dice.

Aun cuando creas que algo aparece claro, ponlo en duda y no reposes. Duda de todo lo que parece ser bonito y verdadero. Pregúntate siempre: «¿Para qué?». No creas que una cosa sola es buena; lo recto no es recto y tampoco lo curvado es curvado. Si alguien dice que un valor es absoluto, pregúntale en voz baja: «¿Por qué?». La verdad de hoy puede mentir ya mañana. Sigue el río desde donde comenzó el torrente. No te basten las piezas aisladas. Pregúntate siempre: «¿Desde cuándo?». Busca las causas, une y disuelve, atrévete a mirar tras las palabras. Si alguien dice: «Esto es bueno (o malo)», pregúntale en voz baja: «¿Para quién?» Friedrich Paulus

La debida gestión pesquera

La Revista Pesca es un medio de información alternativo que presenta artículos, opiniones y noticias referidas a la pesca en el Perú y el mundo, con énfasis en la política pesquera, la sostenibilidad de los recursos pesqueros y la seguridad alimentaria. En este blog se publican notas de importancia, así como novedades del sector pesquero. En 2026 cumplimos 67 años de publicación en el Perú.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Perú: Objetivos estratégicos y políticas del sector pesca 2011 - 2016

OBJETIVOS ESTRATEGICOS Y POLITICAS DEL SECTOR PESCA PARA EL
PERIODO 2011 – 2016

Durante el mes de setiembre, el titular de la cartera de Producción Kurt Burneo, expuso ante la Comisión de Producción del Congreso la política sectorial que está definida en 7 Objetivos Estratégicos y 12 políticas para el quinquenio del gobierno de presidente Ollanta Humala.

Este documento recoge la filosofía del gobierno y es concordante con la oferta que hiciera el partido de Gobierno durante la campaña electoral.

Por tanto es un documento oficial que será el eje de trabajo del sector pesquero hasta el 2016.

OBJETIVOS ESTRATÉGICOS DEL SECTOR

LOGRAR PESQUERIAS SOSTENIBLES EN BASE A LA MEJOR INFORMACION CIENTIFICA CON UN ENFOQUE ECOSISTEMICO.

FORTALECER EL ORDENAMIENTO DE LAS ACTIVIDADES PESQUERAS Y ACUICOLAS.

SEGURIDAD ALIMENTARIA CON CRECIENTE CONSUMO DE RECURSOS PESQUEROS ABUNDANTES, ESPECIALMENTE EN ZONAS DE EXTREMA POBREZA .

ASEGURAR LA CALIDAD AMBIENTAL DE LA ACTIVIDAD PESQUERA Y ACUICOLA.

ORDENAR Y DESARROLLAR COMPETITIVAMENTE LA ACTIVIDAD ACUICOLA.

ORGANIZAR Y DESARROLLAR COMPETITIVAMENTE LA PESCA ARTESANAL.

ELEVAR LA PARTICIPACIÓN DEL PERÚ EN LA PESCA EN AGUAS INTERNACIONALES.


El sector pesquero peruano, especialmente la parte “no incluída”, es decir los pescadores artesanales, tripulantes de flota industrial y trabajadores de la industria, confían en la institucionalización de estas medidas como una Política de Estado que obtenga resultados durante todo el gobierno.

Es de esperar que  todas las autoridades que han asumido y que asuman funciones durante los próximos cinco años respeten la institucionalidad de esta Política.

Es un compromiso asumido por la administración ante el sector y ante el país.


sábado, 24 de septiembre de 2011

Las reacciones del sector pesquero en el actual régimen

LAS LEYES DE LA FISICA EN LA PESQUERIA

A toda acción sucede una reacción, nos enseñan las leyes de la física. Leyes que se aplican en todo orden de cosas.

Durante mucho tiempo la actividad pesquera en el Perú mantuvo un rasgo de privilegio hacia la industria reductora de harina de pescado, relegando u “olvidando” al sector dedicado al consumo humano directo proveniente de la actividad artesanal. Esta actitud derivó en una serie de injusticias en el orden tributario, social y alimentario. Creó una industria que aporta poco al Estado, que crea altos niveles de contaminación, deteriora el ecosistema y no genera seguridad alimentaria.

Esa acción ha generado una reacción lógica y consecuente, en el actual gobierno, que pretende y desea aplicar mejores y más eficientes acciones a fin de corregir las desviaciones existentes, privilegiar el consumo humano directo, la actividad artesanal y la inclusión de los pescadores artesanales a la bonanza pesquera.

También pretende hacer de la sociedad civil peruana una comunidad informada que deje de vivir a espaldas de lo que ocurre en su mar, en sus ríos y en sus lagunas.

En el camino hacia la transformación, por primera vez se hace público el nivel de desinformación en el cual vive la sociedad civil en cuanto a temas del mar se refiere, así como se vienen conociendo los altos niveles de corrupción que genera una actividad ávida del lucro a cualquier costo. Las historias que se escuchan y se conocen sobre las diversas modalidades de evasión de controles a la actividad, los artilugios que se usan en los desembarques a fin de reducir las cifras de los volúmenes de los mismos, que no solo perjudican a las tripulaciones de las embarcaciones que son indebidamente pagadas de menos, sino que afectan a los niveles sostenibles de la biomasa, son solamente una parte de lo que se viene conociendo conforme se levanta el velo del ocultamiento.

La investigación de Milagros Salazar lo pone en evidencia y se puede leer en el siguiente link:


Las claras intenciones del Ministro de la Producción por actuar en beneficio no solamente del sector artesanal y de la sociedad civil, sino en aras de rescatar la moral y la ética en la actividad son evidentes y se pueden escuchar en los siguientes links:
http://www.rpp.com.pe/2011-09-24-kurt-burneo-se-reune-con-pescadores-artesanales-y-maricultores-en-ilo-noticia_406832.html

http://idl-reporteros.pe/2011/09/20/burneo-y-congresistas-se-pronuncian-sobre-investigacion-de-idl-r/

http://www.youtube.com/watch?v=31cauLaSLFI

Sin embargo, nuevamente la física deberá actuar y generar una reacción natural proveniente de los intereses afectados por una administración que busca devolver la moralidad al sector.

Los intentos, encubiertos o abiertos, destinados a remover a la actual administración, no se harán esperar, como ha ocurrido en algunas situaciones anteriores.

Pero esta vez hay nuevos elementos en la ecuación: Un presidente de la República comprometido con el cambio que fue bandera de su campaña, el cual cree en la necesidad de una transformación, que difícilmente cederá a las presiones del poder económico; una sociedad civil que, consciente de lo que se hace en su territorio marítimo, deberá salir a defender sus intereses y sus recursos naturales; y un sector pesquero artesanal y de tripulantes de embarcaciones pesqueras que no se dejará avasallar por la inmoralidad y abusos seculares de un esquema tradicional que los ha mantenido sumidos en el abandono y la explotación.

En las próximas semanas y meses el país estará observando hacia donde se inclina la balanza de las decisiones del más alto nivel: si hacia el mantenimiento de un status indebido de injusticia, inmoralidad y ausencia de ética, o hacia la defensa y profundización del cambio que permita institucionalizar reformas.

Reformas institucionalizadas que deberán ser defendidas por los verdaderos creadores de la riqueza pesquera: los pescadores.

El compromiso del actual régimen con sus ofertas electorales será puesto a prueba en las próximas semanas. El compromiso del Presidente de la República con los sectores excluídos y con las necesidades de moralizar el sector pesquero se evidenciará en el corto plazo.

Las presiones de todo orden, provenientes del antiguo régimen, se harán sentir en todas las esferas del gobierno y de la sociedad. Pero esta vez será diferente: encontrarán una sociedad civil bien informada, una población pesquera cansada del abandono que defenderá sus esperanzas y un Presidente de la República diferente a los anteriores.

No tendrán otra oportunidad para hacerlo más que durante el presente régimen.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Los 100 millones que esfuma el sector pesquero

El Perú es el mayor productor de harina de pescado en el mundo debido a la cantidad de anchoveta que se pesca por toneladas cada año, generando millonarias cifras para el país. Aún así, el ministro de Producción, Kurt Burneo, denunció un ‘faenón’ en el sector pesquero. Sin embargo, meses atrás, antes de cualquier declaración, IDL Reporteros estaba realizando una investigación al respecto.
Titulada “Cómo se esfuman $100 millones en pescado”, la investigación realizada por Milagros Salazar revela las irregularidades que existen en la pesca de anchoveta. Se trataría de la gran diferencia que hay entre la cantidad de anchoveta que se registra y la que realmente ha sido pescada (pesca declarada y pesca pesada).
Así, tras más de seis meses de trabajo, se ha evidenciado que las empresas más importantes del sector pesquero no han declarado debidamente la cantidad de anchoveta que han pescado. Si la diferencia normal, que es considerada como “bastante” corresponde al 10%, estas empresas tienen más del 20% de diferencia entre ambas cifras, lo que es equivalente a millones de dolares que no son registrados.
Investigación realizada por Milagros Salazar, publicada por IDL Reporteros:
Los empresarios pesqueros sostienen que su sector es ordenado, limpio, deodorizado. Pero una masiva investigación de IDL-Reporteros a lo largo de seis meses, que presentamos ahora, descubrió amplias y contundentes evidencias de lo contrario.
Por Milagros Salazar.-
En un solo puerto del Perú, Chimbote, se descargó en dos meses y medio, en 2010, tres veces más de lo que pescó Portugal en todo ese año. Y eso que en el caso peruano se contó sólo los desembarques de anchoveta, mientras que en el tradicionalmente pesquero país ibérico se sumaron todos los peces que toda su flota descargó en todos sus puertos.
Perú es el país que alberga el banco más grande de anchoveta en el mundo y, la palabra banco no sólo hace referencia al gran stock de esta especie en el mar sino también a lo que significa en dinero, a los más de mil 600 millones de dólares de exportaciones de harina de anchoveta en el último año.
No se trata solamente del volumen sino de la espectacular rentabilidad de ese negocio. Según cálculos conservadores, los precios de los últimos años permiten utilidades del 50%. Pocas actividades rinden tanto, y la ventaja de la anchoveta sobre el oro, es que el oro no se reproduce.
La abundancia de la anchoveta ha convertido al Perú en el mayor productor mundial de harina de pescado. Pero su tremenda rentabilidad actual, por el pico de precios de los últimos años, estimula la sobrepesca, aún a costa de capturar más anchoveta de la cuota de 6 millones de toneladas al año.
Aunque los dueños y ejecutivos de la media docena de empresas que concentran más del 60% de la pesca sostienen que ahora son muy formales, y que la ley de cuotas del 2008 regularizó y transparentó el sector, la evidencia acumulada por IDL-Reporteros indica que hay gruesas y muy serias irregularidades.
La investigación empezó cuando decenas de pescadores informaron a IDL-Reporteros que las naves en las que trabajan llegan a los puertos con mucha más carga de lo que registran las balanzas ubicadas dentro de las fábricas de harina. Si el pesaje no es correcto, ello significa un menor pago de derechos de pesca al Estado y a los pescadores, que cobran por tonelada capturada. Además, por supuesto, de sobrepesca.
Empresarios, pescadores, expertos, inspectores y ex funcionarios del sector aseguraron a IDL-R que la discrepancia tolerable entre pesca declarada y pesada es hasta 10%. Samuel Dyer Ampudia, fundador y director de la segunda pesquera más importante del país, Corporación Pesquera Inca (Copeinca), aseguró que si hay diferencias “del 10% ya es bastante”.
Adriana Giudice, gerente general de la pesquera Austral, entrevistada en su oficina en el centro empresarial de San Isidro, que pareciera a un mundo de distancia del oloroso Chimbote, dijo que “hasta 10% puede ser una diferencia normal ya sea para arriba o para abajo”. Claudio Castañeda, superintendente adjunto de la gerencia de operaciones de harina y aceite de pescado de Tecnología de Alimentos (Tasa), la pesquera más poderosa de la pesca que está en manos de los Brescia, solo respondió que tendría que hacer un análisis estadístico para ser “más precisos”.
IDL-R les ahorró el esfuerzo: luego de tres meses de trabajo exhaustivo y fatigoso, logró obtener, armar, compilar y procesar las bases de datos que contienen los registros de pesca, declarada y pesada, de la segunda temporada de pesca de 2009 y de las dos temporadas de 2010.
¿Para qué se llena estos dos registros? Para cumplir con el programa de vigilancia de desembarques que administra el Ministerio de la Producción.
En principio, debió haber sido fácil obtener las bases de datos. Pero, los principales funcionarios de ese ministerio se negaron reiteradamente a entregar esa información a IDL-R, aduciendo, ilegal y sospechosamente, que era secreta.
A la luz de los resultados de esta investigación, ya se sabe porqué insistieron en el secreto, que antes que favorecer, perjudicó al Estado o a la sociedad.
De paso, el ‘secreto’ que se adujo era una mentira, pues IDL-R averiguó después que las empresas pesqueras tienen acceso total a las bases de datos de desembarques.
¿Qué arrojó el análisis de estas bases de datos? Lo siguiente: Que más del 50% de los desembarques (o descargas de lo pescado) en los puertos del norte y centro del país, donde se descarga el 90% de la anchoveta capturada en el Perú, tuvieron discrepancias de más del 10% entre la pesca declarada y la pesada en las balanzas. No solo eso: el 27% del total de desembarques registran discrepancias de 20% para arriba. Hay varios casos en los que la diferencia llega al 50%.
Las diferencias significativas y rotundas en toneladas y número de descargas son casi invariablemente en perjuicio del Estado y el pescador: ¿Cómo? Aparece menos pesca en la balanza de lo que fue declarado.
Apenas en el 10% de los desembarques puede haber algo más de pesca pesada que la captura declarada.
¿Cuántas toneladas no registradas representan las discrepancias de más del 10%? Poco más de 300 mil toneladas. Para que tengan una idea de proporciones, esto equivale al 160% de lo que pescó Portugal en 2009.
En dinero, la cifra está cerca de los 100 millones de dólares si se transforma esa cantidad de anchoveta en harina de pescado. (Ver la metodología de cómo se hicieron los cálculos para llegar a esta cifra).
Para esta investigación, IDL-R revisó cerca de 47 mil desembarques de las tres temporadas de pesca, fijó la diferencia entre la carga declarada y la pesada en cada desembarque; y comparó las cifras de las bases de datos con las miles de actas de inspección levantadas en las varias etapas del proceso de descarga por las empresas supervisoras Cerper y SGS, en las que aparecen los registros originales de los desembarques.
¿Cuáles son las empresas con las diferencias más notorias? Más de la mitad de los desembarques con discrepancias del 20% pertenecen a la flota de las diez empresas más poderosas del sector que suelen descargar en sus propias plantas. Seis de estas compañías, de paso, financiaron, en un evidente conflicto de intereses, el estudio de Apoyo Consultoría que sirvió de base para elaborar el decreto 1084, que se suponía iba a ordenar el sector y a salvar de la depredación a la anchoveta (Ver: ‘Olor a pescado’).
Exalmar, propiedad de la familia Matta Curotto y que tiene entre sus directivos a la conocida abogada Cecilia Blume, es la compañía que encabeza la lista: El 64% de sus desembarques tiene discrepancias del 20% para arriba.
La empresa afirmó a IDL-R, que eso no es así: “Si existieran realmente diferencias en las descargas de la magnitud que se indica (…) no tendríamos un volumen de 45% de descargas de terceros ya que ante diferencias de esas magnitudes, optarían por vender su pesca a otras empresas industriales”, aseguró Raúl Briceño, gerente de administración de Exalmar a IDL-R, por correo electrónico.
Pero IDL-R detectó que en las tres temporadas de pesca, sólo el 27% de los desembarques de terceros en las plantas de Exalmar tienen discrepancias a partir del 20%. ¿Por qué hay tal diferencia entre las discrepancias con la flota propia (64%) y la de terceros (27%)?
La flota de Exalmar tiene descargas que pueden superar el 50% de diferencia. El 9 de julio de 2010, la nave Don Víctor registró un desembarque de 89.68 toneladas métricas de anchoveta en el puerto de Chicama a pesar que el patrón declaró que había capturado 180. En la primera temporada de 2010, se registró que los desembarques de Don Víctor superaron el 20% de diferencia en casi 40 veces.
La misma actitud de negación hubo en otras empresas. “Diferencias del 20% nunca hemos tenido”, insistió Adriana Giudice, de Austral, quien asegura que su compañía está considerada como unas de las mejores empleadoras. “Estamos en el Great Place to Work”, apuntó. Pero IDL-R identificó que el 27% de los desembarques de Austral presentan diferencias del 20% a más.
Corporación del Mar es la tercera en la lista. Pero sus dueños son Austral y Exalmar. Ambas compañías se repartieron la flota y las plantas de Corporación del Mar en 2010, pero en el sistema de control de desembarques aparece aún como una empresa independiente.
Entre las compañías medianas en esta relación figuran Humacare, del clan Muro con una flota que descarga en las plantas de Compañía Pesquera Pacífico Centro que también es de su propiedad y que es la segunda con mayor número de desembarques con discrepancias. Cantabria ocupa el cuarto puesto. Muy cerca de este notorio ranking figuran otras dos pesqueras, Los Halcones y Rosario, de una misma familia: Falcone, que está asociada al grupo Romero en la Pesquera Centinela que también tiene desembarques con importantes diferencias.
CFG Investment aparece en la sexta posición. Este es un caso especial: se trata de una subsidiaria de China Fishery que a su vez está relacionada con Pacific Andes, uno de los conglomerados pesqueros de mayor importancia en China y Japón. Esta empresa no quiso dar su versión a IDL-R.
Hubo quienes cuestionaron el método de comparación: “Lo estimado por el patrón no tiene ninguna precisión”, aseguró a IDL-R Fernando Parodi, gerente general de la conocida Hayduk, que no sólo tuvo el 22% de sus desembarques con discrepancias del 20% a más sino que es propietaria de la nave Constante, que haciendo honor a su nombre registró en la segunda temporada de 2010, descargas que en promedio bordearon el 30% de discrepancia.
El cuestionamiento tiene poca base, como lo saben los industriales. Es cierto que se compara volumen (la declaración del patrón de la nave) con peso (de las balanzas dentro de las plantas harineras). Pero el volumen de las bodegas de las naves es cubicado obligatoriamente por técnicos de la Dirección General de Capitanías y Guardacostas del Perú (Dicapi). Y no hay patrón que después de centenares de descargas no sepa con alto grado de exactitud cuánta anchoveta, en peso, entra en sus bodegas.
Por eso es que al inicio de su intervención, la primera supervisora, SGS, hizo constar en las actas de inspección la declaración del patrón de la nave. Eso hizo que fuera luego imposible no considerarla en la supervisión.
Y sigue el ranking. Diamante, que fue fundada por el empresario Juan Ribaudo y ahora está en manos de sus hijos y ex esposa, es la octava en la lista. Le sigue Copeinca que asegura que casi toda su flota de anchoveta tiene sistema de frío lo que originaría que exista más agua en las bodegas de la nave, y que por ello pueda haber diferencias del 20%. El problema es que en varios casos las discrepancias llegan al 40%.
El nada ilustre ranking se cierra con Tasa que tiene como asesor de la alta dirección a Humberto Speziani, hoy presidente de Confiep.
Pero no sólo las grandes compañías presentan estos problemas, hay otras pequeñas como Corporación Pesquera 1313 que registran récords. Su embarcación Mary Carmen superó en todas sus descargas la diferencia del 30% en promedio. Sus pescadores ya denunciaron el hecho.
¿Cuánto cuesta esta discrepancia de toneladas que se esfuman? Su valor, ya lo hemos dicho, es de cerca de 100 millones de dólares. A los impuestos sobre esa cantidad, hay que agregarle los cerca de 600 mil dólares que el gobierno no recaudaría por derechos de pesca de las diez empresas que encabezan el ranking de discrepancias superiores al 10%.
Lo que dejaría de recibir el pescador son 3 millones 695 mil dólares si se suma lo que debe cobrar por cada tonelada pescada y el U.S. $1.95 que cada planta debe aportar por tonelada desembarcada para solucionar el problema de la jubilación del pescador (Ver cifras por empresa en gráfico interactivo).
“Hay un sistema de control irracional, corruptible e ineficiente en los puertos”, aseguró a IDL-R el ex ministro de la Producción, José Nicanor Gonzales; “el concepto de la reforma [de la ley de cuotas] fue correcto, pero falló en su implementación, al permitir que se consolide la alta concentración, de hecho la cartelización empresarial”.
“Algunas empresas tienen una actuación delincuencial”, dispara con voz bronca Javier Castro, secretario general del Sindicato de Pescadores de Chimbote y Anexos, cansado de denunciar estas diferencias ante las autoridades.
El ministro Kurt Burneo ha denunciado hace pocos días un ‘faenón’ en la pesca con funcionarios coludidos con las empresas para no sancionarlas. Pero lo que aún no parece haber hecho es revisar las cuentas millonarias de las discrepancias que revelamos luego de seis meses de investigación.
Si algo queda claro, es que la ley de cuotas no impidió la depredación de la anchoveta, que tampoco desterró la corrupción. También está claro que algunas empresas que financiaron la norma persisten en cometer irregularidades.
¿Qué hay detrás de todo? Cuando los pobladores de Chimbote aspiran ese ventarrón de pescado podrido que emana de las fábricas de harina, ya saben cómo llamarlo. Es el “olor del dinero”, dicen. Y saben de qué están hablando.
El ranking


Esta investigación continuará.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

El futuro de la pesca en el Perú

LAS DENUNCIAS POR CORRUPCION EN EL SECTOR PESQUERO

Denuncias de corrupción en el sector pesquero como la hecha por el Ministro de la Producción Kurt Burneo solo son posibles cuando el Titular del Pliego y su equipo de trabajo son técnicos independientes y sin ningún vínculo comercial o financiero con la industria pesquera.

La corrupción solamente es posible cuando hay un corrompido, pero la existencia de este último solo es posible gracias a la existencia de un corruptor. Sin embargo más allá de ello es evidente, conocida y notoria la actuación de algunos astutos abogados que le encuentran la salida a la norma, más aún cuando esta es laxa, flexible y animada de un espíritu de favorecer al infractor. La industria pesquera no puede eximirse de la responsabilidad ética y moral derivada del uso de argucias, como tampoco puede evadir su responsabilidad en los escasos aportes tributarios que le da al país.
Durante décadas el sector pesquero ha sido dirigido, manipulado o influido por una industria pesquera que poco ha aportado al país como lo demuestra su contribución por impuesto a la renta de tercera categoría y derechos de pesca.

Lo que el sector necesitaba es un gobierno comprometido con la Nación, con el pueblo, con los pescadores artesanales, como viene demostrando la actual administración.

Las evidencias y las cifras demuestran que la pesquería en el Perú ha sido negocio de pocos y pérdida para la Nación. Más allá de la propaganda mediática sobre crecimiento de exportaciones y un relativo aporte de empleo, la verdad es que el país jamás participó adecuadamente de la riqueza de su pesquería.

Si en esta administración, se permite que un empresario pesquero o quien tenga intereses relacionados con la industria pesquera ocupe la cartera de Producción, la reforma del sector estaría condenada y la Gran Transformación ofrecida por el Presidente de la República sería inaplicable, así como la inclusión social de los pescadores artesanales.

La esperanza de todo el sector pesquero artesanal y de las grandes mayorías del país están puestas en el Presidente Ollanta, quien ha asumido un compromiso con la Nación antes de imaginar siquiera que el sector Producción vuelva a estar a en manos de quienes jamás hicieron algo de fondo por la pesca y el país.

Miles de pescadores artesanales esperan de este Gobierno acciones concretas en beneficio de su inclusión social, lo cual solo es posible con un Ministro comprometido con el país y los pescadores, antes que con los intereses de una industria, tributariamente poco aportante pero sí sensiblemente contaminante del medio ambiente y altamente impactante de nuestro ecosistema marino, sin que el país sea debidamente compensado por la extracción de recursos naturales que realiza.


jueves, 8 de septiembre de 2011

EDITORIAL REVISTA PESCA SETIEMBRE

La sobrepesca no constituye el único problema. La degradación del entorno marino, y la interferencia con el ecosistema a través de la consciente o inconsciente utilización de los océanos como receptor de desechos, además de la destrucción del hábitat originado por malas prácticas de extracción, son factores de creciente incidencia en términos de deterioro de la producción marina.

La industria pesquera atribuye a los recursos marinos, no solo el carácter de renovable, sino además, la cualidad de inagotable. Han elegido aceptar el mito, en obstinada ignorancia de los hechos.  También simplifica, relega y/o evade las complejidades ecosistémicas y las asociadas con la dinámica de poblaciones, factores determinantes del tamaño y comportamiento de los stocks. Minimiza  los impactos medioambientales y ecosistémicos así como los aspectos institucionales, y contribuye escasamente con el Estado. Los sistemas de gestión vigentes requieren renovación  buscando soluciones que traten las causas del problema y no sus  síntomas. Una nueva concepción de Estado y del gobierno que busca la “gran transformación”, implica nuevas ideas, nuevos actores. No se puede echar vino nuevo en odres viejos, en términos del evangelio.

La administración desconoce el volumen real de la biomasa de todas las especies del ecosistema marino de Humboldt y del ecosistema fluvial y lacustre. También desconoce el número exacto de pescadores y embarcaciones artesanales existentes. Careciendo de esta información no se puede determinar con precisión cuáles serían los límites máximos de captura por especie, ni cuándo deben aplicarse vedas biológicas y otra medidas. Por tanto es imposible aplicar el esfuerzo pesquero correcto para asegurar la sustentabilidad de las pesquerías.

Es impostergable realizar mayor investigación científica y estadística para disponer de la información mínima necesaria que permita: Primero asegurar la sostenibilidad de las pesquerías y segundo darles el ordenamiento adecuado dentro de un marco de redistribución e inclusión social.

La riqueza infinita del mar peruano no es más que un mito. Este error de percepción promueve un irrefrenable incremento del esfuerzo pesquero y confunde además a la opinión pública.

 Antes de introducirse mayor esfuerzo pesquero al sistema, la autoridad científica debe proporcionar el conocimiento técnico necesario para la formulación de políticas, la toma de decisiones y la elaboración de planes y proyectos, los que deben tener como principal consideración el manejo sostenible de los recursos y la recuperación del medio ambiente marino y costero. Es la única forma de desarrollar un método de gestión que permita armonizar los valores culturales, económicos y ambientales,equilibrar la protección ambiental y el desarrollo económico de las zonas costeras y asegurar a la Nación la debida y justa participación en el negocio pesquero.


martes, 30 de agosto de 2011

La Gran Transformación

INCLUSION SOCIAL Y REDISTRIBUCION

Durante décadas la pesquería ha sido regulada privilegiando a la industria y a las exportaciones, relegando a la pesquería artesanal y al mercado interno.

Siendo el país que desembarca los volúmenes más grandes de pesca en el mundo, la población no tiene acceso a los productos pesqueros en forma masiva, los cuales a su vez tienen precios fuera del alcance de las grandes mayorías.

El gobierno que ha accedido al poder el 28 de Julio del 2011 es la primera y única esperanza del país para regular la pesquería en forma adecuada y conveniente a los interés nacionales y a  la población peruana, única y legítima propietaria de los recursos naturales.

Es inevitable, entonces, comprender que no se puede regular ni administrar lo que no se conoce, por lo cual el primer paso debe ser priorizar la investigación de todos los recursos pesqueros existentes, de tal forma que se pueda determinar los límites máximos de captura anual para cada especie.

Pescar no puede ser un derecho, sino un privilegio concedido a quienes aceptan que no se puede capturar más de lo que es posible, en vías de asegurar pesquerías sostenibles en el tiempo. La captura debe realizarse en forma amigable con la naturaleza, evitando la contaminación y el deterioro del medio ambiente.

El recurso pesquero no aumenta en función de la demanda, por tanto deberá comprenderse que la extracción tiene límites que deben ser impuestos por una adecuada relación entre lo que es posible  extraer y la capacidad existente para realizar esfuerzo pesquero.

En un enfoque precautorio, es preciso reservar la extracción para los peruanos privilegiando el consumo nacional y procurando que el Estado cobre lo justo por el derecho a pescar en el dominio marítimo peruano.

Las poblaciones costeras, fluviales y lacustres, tienen el derecho a disponer de recursos pesqueros abundantes procedentes de sus propias zonas inmediatas de pesca  a precios accesibles, a una existencia libre de contaminación, con prevención adecuada contra desastres naturales y la obligación de ejercer control sobre las actividades extractivas que aseguren que las pesquerías de sus áreas sean sostenibles y sin impactar negativamente sobre sus ecosistemas y el medio ambiente.

El control y vigilancia de que las actividades pesqueras cumplan estas condiciones compete, en primera instancia, a los propios pobladores, quienes tienen la obligación de educarse e instruirse en la problemática derivada de la actividad pesquera. No se puede vivir de espaldas al mar, a los ríos ni a las lagunas. Es preciso conocerlos y protegerlos. Su futuro depende de la comprensión que sobre ellos vaya adquiriendo la población.

sábado, 27 de agosto de 2011

La paradoja perversa


Del diario La Primera
Una Perversa Paradoja
Sábado 27 de agosto del 2011

El pasado 22 de julio, se publicó en un diario local un artículo sobre pesca, con las declaraciones de una alta funcionaria de una empresa pesquera que indicaba; que la biomasa de anchoveta alcanzó los 10.5 millones de toneladas (cifra más alta desde el 2005). Además esperaba que la cuota global de pesca 2011 subiera a 6,5 millones de toneladas. Mencionando además que durante LA PRIMERA temporada de pesca 2011 ya se capturaron 4,1 millones de toneladas de anchoveta a nivel nacional.

Lo que no se menciona en el artículo es cuál es el sustento o base para su estimado de biomasa de anchoveta (10.5 millones de toneladas). Igualmente no menciona que el tamaño de la anchoveta capturada ha disminuido significativamente en relación al año 2005 (promedio de 15 cm de longitud y 50 anchovetas por kg). Los reportes actuales de IMARPE indican una longitud promedio de 12.7 cm para las anchovetas capturadas, lo que significa un promedio de 77 anchovetas por kg. Este incremento de unidades por kg, representa la reducción en peso de 54% de las anchovetas capturadas durante el presente año; ¿podemos seguir pescando para la producción de harina de pescado en estas condiciones, sin poner en grave riesgo este valioso recurso?

En los últimos 60 años se han pescado más de 250 millones de toneladas de anchoveta, lo que significa que en la costa peruana se ha capturado el equivalente a más del 10% de lo que se ha capturado en todo el mundo en el mismo período.

La producción del sector pesquero peruano durante la última década, representa en promedio el 3% del PBI, correspondiendo el 85% de este porcentaje a la producción de harina y aceite de pescado (mientras que a nivel
mundial este porcentaje es de sólo 23%). La incidencia de la pesca en el PBI peruano puede aumentarse significativamente mediante la investigación, ciencia y tecnología para el desarrollo de nuevos productos en base a la anchoveta con mayor valor agregado, además de generar trabajo masivo y desarrollo. El consumo per cápita mundial de pescado es de 16.7 kilos, mientras que a pesar de nuestra ingente riqueza pesquera en el Perú es de solamente 22,1 kilos, muy por debajo de muchos otros países (Portugal: 60 kg, Japón: 50 kg, España: 30 kg, China: 26 kg)

El mar peruano es el más productivo del mundo (Bakun & Weeks 2008) y ha tenido un rol protagónico en nuestra historia; de acuerdo a nuevos descubrimientos arqueológicos, el surgimiento de la cultura andina tendría origen costero (Stanish, 2001). A pesar de su inmensa riqueza marina, en el
Perú, según ENDES, cinco de cada diez niños entre cero y cinco años son anémicos y dos de cada diez sufren de desnutrición crónica, lo que nos ubica en los niveles de nutrición infantil más bajos del continente y representa una Perversa Paradoja, pues disponiendo en forma abundante del mejor alimento de la naturaleza, éste se destina para la nutrición animal en lugar de alimentar a nuestros niños.

Es obligación del nuevo gobierno y de todos los agentes del sector pesquero el revertir esta Perversa Paradoja, mediante una política sectorial que priorice la alimentación humana como su principal valor y el trabajo técnico y científico de las instituciones que permita un manejo ecológico, económico y social de los recursos pesqueros en beneficio de todos los
peruanos.

sábado, 6 de agosto de 2011

EDITORIAL REVISTA PESCA AGOSTO 2011

Transformación, inclusión social, redistribución y cualquier otra reforma positiva necesitan una fuente de financiamiento adecuada. Primera acción lógica a ejecutar, entonces, es analizar y tomar decisiones sobre como mejorar la escasa aportación de la industria pesquera con el país, en relación a sus ingresos. El impuesto a la renta es el resultado de aplicar una tasa del 30% a las utilidades brutas. Si este impuesto es bajo, es porque las utilidades son bajas. Si una industria que exporta 2,500 millones de dólares anuales reporta utilidades pobres, es un indicador de que algo está ocurriendo.


 La redistribución y inclusión social de los trabajadores de la industria y  de los pescadores artesanales, además de mayores ingresos fiscales para destinarlos a investigación e inversión, requiere eficiencia en la ejecución del gasto pública, segunda acción lógica sobre la cual  debe trabajarse. Inversión en infraestructura, investigación y capacitación, requieren de atención prioritaria, financiamiento adecuado y funcionarios eficientes.


                               Es la pesca artesanal la que requiere de mayor atención, por ser la proveedora principal del pescado del cual se alimenta el país y la industria exportadora de CHD.

                               

Marcos Kisner Bueno
   

sábado, 30 de julio de 2011

Los derechos de pesca en Perú

Las normas vigentes no indican expresamente que la información derivada de las cobranzas, morosos, omisos al pago y/o declaración jurada y empleo de los recursos directamente recaudado provenientes de los Derechos de Pesca se publiquen para conocimiento público.
 Por tanto ni el sector ni la opinión pública tienen acceso a conocer detalles de la eficiencia de la cobranza, ni a saber quiénes han pagado y quienes no han pagado ni a conocer como se emplean estos dineros. Por tanto nadie fuera del Produce fiscaliza.
 La extracción proveniente de la flota artesanal no está sujeta al pago de derechos de pesca.
 La normatividad referida al pago de derechos de pesca es dispersa, confusa y se modifica constantemente dificultando el seguimiento de dicha temática.
Lea el texto completo en el siguiente enlace:



viernes, 29 de julio de 2011

Pescar en caladeros ajenos

La pesca ilegal en una de sus mas crudas expresiones.
75% de los bancos mundiales de pesca han desaparecido.
¿Sabemos que esta pasando realmente en el dominio marítimo peruano? ¿Alguien puede asegurar que no hay pesca ilegal, no declarada y no regulada?
Observen este video:

http://dotsub.com/view/8446e7d0-e5b4-496a-a6d2-38767e3b520a

sábado, 16 de julio de 2011

DERECHOS DE PESCA: La terminología

Bastante se ha discutido acerca de los derechos de pesca. En relación con este tema, cabe preguntarse qué naturaleza jurídica tiene la pesca; quién tiene derecho a pescar; y qué rol debe jugar el Estado en esta ecuación.
Jurídicamente, existe una línea divisoria entre aquellos bienes que son susceptibles de derecho de propiedad y los que no lo son. Entre los primeros se encuentran los bienes que pertenecen a los particulares o al Estado llamados bienes fiscales. Muy distinta es la situación de aquellos bienes que no son objeto del derecho de propiedad, que son básicamente dos: aquellos que la naturaleza ha hecho común a todos los hombres (como el aire, el altamar, etc.) y los denominados Bienes Públicos -como plazas, calles, y otros- que no están sometidos al derecho de propiedad. Estos ‘pertenecen" a la Nación -concepto sociológico - y no al Estado que tiene personalidad jurídica definida. El Estado solo los administra, pero no es ‘dueño" de ellos.
Algo similar sucede con los peces en el mar. Estos, es su estado de libertad ‘no pertenecen a nadie" o, en estricto rigor, no son objeto de derecho de propiedad, hasta el momento de la pesca (ocupación). Antes de eso, ni las personas ni ‘El Estado" son dueños de algo. Otra cosa muy distinta es que el Estado deba otorgar protección a las riquezas contenidas en el mar, pero esto lo hace por soberanía, no por tener un ‘derecho de propiedad".
El término “derechos de pesca” puede tener significados diferentes según la latitud donde se le emplee. Es necesario entender debidamente su significado en el contexto en el cual se le aplica.
 “El derecho de pesca, determinado por uno u otro factor, ha cobrado "un valor económico", que se gestiona de manera distinta en cada país. Este valor ha dado lugar a un "mercado de derechos" de pesca dentro de cada país o entre distintos países y que consiste, por ejemplo, en alquilar o venderlos derechos o días de pesca.
Los precedentes y bases normativas de la pesquería. derivan de la institución romana denominada occupatio, o atribución de la propiedad de animales salvajes y peces a su capturador; de esta forma, la caza y la pesca quedaban configuradas como ocupación de res nullius y la libertad material de apresar (adprehensio) se reconocía como fusta facultas tutelada mediante actio iniuriarum. Ciñéndonos al tema pesquero, el fundamento básico del derecho subjetivo de pesca reside en la distinción entre el régimen jurídico del mar y de los ríos -res communis- y el que correspondía a sus productos (animales o vegetales) -res nullius- cuyo régimen jurídico se sustantiviza, respecto al de las aguas, en base a la propiedad del primer ocupante. Ni que decir tiene que la amplia problemática romana no se agota en estas líneas maestras y su análisis concreto nos llevaría a distinguir el derecho de pesca en el mar, en sus «riberas», en puerto, y en aguas fluviales y estanques; la actividad administrativa a través de determinados monopolios fiscales; los efectos de la naturaleza pública o privada de las aguas interiores, etc”
 “La pesca marítima es objeto de acuerdos internacionales relativos tanto a protección de las especies como a reservas estatales sobre los productos correspondientes a la denominada «plataforma continental» o «bancos pesqueros» tradicionales.  Sobre la pesca marítima inciden tres ordenamientos jurídicos: los presupuestos normativos son de base civil; la reglamentación específica es administrativa y el marco genérico internacional”
 Todos los sistemas de gestión a nivel mundial han establecido alguna forma de derechos de acceso o de utilización de los recursos pesqueros. Es el caso, en particular, de la política pesquera común (PPC) en la Unión Europea, que entre otras cosas, prevé la concesión de licencias y cuotas nacionales, la limitación de «días de mar» para ciertas pesquerías y distintas medidas destinadas a limitar la capacidad de la flota. Si bien los instrumentos básicos de la PPC que consistían en asignar derechos de pesca a los distintos Estados miembros se revelaron eficaces, en muchos otros aspectos la PPC no ha estado a la altura de sus objetivos, como demuestra el estado de agotamiento de muchas poblaciones de peces y los pobres resultados económicos de algunos segmentos de la flota.
 Los sistemas de gestión basados en los derechos de pesca no son más que un medio para ayudar a los pescadores a mejorar la rentabilidad de su actividad.
La transferencia de los derechos de pesca constituye el aspecto más controvertido de estos sistemas de gestión. Implica un valor de mercado de la utilización de los recursos que puede ser elevado y puede tener importantes repercusiones en el desarrollo del sector. La transferencia de los derechos mejora la eficiencia de las empresas pesqueras. También tiende a acentuar la concentración del sector en términos de cuotas, licencias, distribución geográfica y composición de la flota. Hay que señalar que tal concentración también se deriva de la reducción de las posibilidades de pesca. Para contrarrestar una concentración excesiva, los sistemas de gestión basados en los derechos de pesca pueden concebirse con el fin de limitar las concentraciones más allá de un determinado límite máximo, para preservar el equilibrio geográfico de las actividades de pesca y mantener el tejido cultural, social y profesional, en particular, mediante la protección de las actividades de la pesca costera artesanal. No obstante, las nuevas medidas tendentes a limitar la concentración de los derechos deben respetar las normas del mercado interior y de la competencia.
En el Perú el término “derecho de pesca” no tiene la misma connotación que se expone en los párrafos anteriores. El término permiso de pesca es el que más se asemeja a ello.
“Derechos de pesca” es un término empleado para expresar que por la extracción de determinadas especies se paga una tasa, una suma de dinero, por tonelada métrica extraída.
 Es así que el mismo término tiene implicaciones distintas en diversos países y puede inducir a confusión.
En Perú debemos tener claro que el término se aplica al pago y no a la licencia o permiso de pesca.
 La norma peruana introduce como factor de pago de derecho de pesca de anchoveta el 0.25% del valor FOB de la harina de pescado computable sobre el precio promedio mensual según información oficial que emita ADUANET. No especifica sobre qué tipo de harina, si sobre la especial sobre o la corriente (FAQ).

Esto significa que:
Para hacer una Tm de harina, se requiere, en promedio, 4.5 Tm de anchoveta.
La Tm de harina de pescado tuvo un precio promedio de 1,500 dólares en 2010. Por tanto la industria pagó US$ 18.80 por cada tonelada de harina exportada a US$1,500 cada Tm.
El aceite de pescado derivado de la producción, queda libre de pago de derechos en esta ecuación, asumiendo que la producción de harina absorve la contribución.
La proporción grotescamente desproporcionada entre lo que factura la industria y lo que le paga a la Nación, como propietaria del recurso pesquero, es a todas luces injusta, ante la pasividad de un Estado que ha prestado escasa o nula atención a la pesquería peruana.
 La pota y la merluza, así como el jurel y caballa son también sujetos de “derechos de pesca” en términos de Perú.
Por lo tanto no debe aplicarse este término a licencias o permisos de pesca, que viene a ser la autorización que se concede a una embarcación para realizar operaciones extractivas dentro del dominio marítimo peruano, independientemente de que sus capturas sean o no gravadas con “derechos de pesca”.
 La estructuración del canon pesquero, se hace sobre la incorporación del 50% de los derechos de pesca recaudados y del 50% del impuesto a la renta de tercera categoría del sector. El otro 50% permanece a disposición de Produce. La utilización de este porcentaje no es pública, no se difunde ni se cuelga en el respectivo Portal de Transparencia del Ministerio de la Producción, que es el ente recaudador, por lo menos hasta ahora. La distribución del canon pesquero sí se difunde a través del Portal de Transparencia Económica del Ministerio de Economía de Finanzas.
 Las cuotas, días de pesca o licencias son elementos que aparecen sujetos a otras normas y no es de aplicación a ellas el término “derecho de pesca”.
    En la Unión Europea y otros países los derechos de pesca determinan habitualmente qué especies pueden pescar sus poseedores, dónde y cuándo, y en qué cantidad. Los detalles específicos de estos derechos y la forma en que son asignados dependen en gran medida del contexto local.