La
nueva norma, establecida por la Resolución Ministerial Nº 000018-2026-PRODUCE, dice
que estas embarcaciones ya no estarán sujetas a límites por faena; la medida
busca elevar los desembarques bajo control satelital sin afectar la
sostenibilidad del recurso.
A diferencia del régimen
anterior, que fijaba topes de captura por faena según la capacidad de bodega y
márgenes de tolerancia adicionales, ahora las embarcaciones artesanales que
cuenten con el Sistema de Seguimiento Satelital (SISESAT) instalado y operativo
quedan exceptuadas de esos límites; y así las embarcaciones optimicen su
operatividad y competitividad, respetando el volumen autorizado en sus permisos
de pesca y sin que ello implique un aumento del total autorizado, sino más bien
un mejor aprovechamiento bajo control, trazabilidad y criterios de
sostenibilidad.
“El
objetivo es que los pescadores artesanales desarrollen y optimicen su actividad
pesquera dada las actuales condiciones del recurso, zonas de pesca, el tiempo
de sus faenas y el aprovechamiento de la cuota autorizada, priorizando a las
embarcaciones que operan bajo monitoreo permanente mediante el SISESAT, sin
comprometer la sostenibilidad del recurso”, señaló el viceministro de Pesca y
Acuicultura, Jesús Barrientos.
Esto no tiene que ser
necesariamente correcto. Lo que se observa es que, ante la incapacidad de
convencer y conseguir la aceptación de la norma del satelital, ante el rechazo
a entender las razones por las cuales los armadores se niegan, el Ministerio recurre al chantaje, a la
coacción, que es el uso de fuerza, violencia, amenazas o presión intimidatoria
para obligar a una persona a actuar contra su voluntad, ya sea para realizar
algo que no desea o para impedirle hacer lo que la ley no prohíbe. A la coerción que no es sino la presión
ejercida sobre alguien para forzar su voluntad o su conducta. El chantaje es una
forma de coacción o extorsión donde se amenaza a alguien con revelar
información perjudicial, difamar o causar daño para obtener dinero, favores u
otros beneficios. Implica presionar a la víctima, forzándola a actuar en contra
de su voluntad, ya sea en un contexto económico, delictivo o emocional.
Ante la falta de argumentos e
incapacidad de convencimiento, estas son las tácticas que está usando el
Ministerio y se olvidan de que funcionarios chinos negociaron con la entonces
viceministra de pesca y acuicultura la flexibilización de la norma que los
obligaba a instalar una baliza satelital para poder ingresar a tomar servicios
logísticos en puertos peruano. La propia plataforma del Gobierno lo confirma:
piso 7 del edificio del Produce; el 24 de mayo 2023 de 15:00 a 16:00; reunión
entre Úrsula Desilú León, viceministra del Produce, y Song Yang, embajador
chino en el Perú; razón: “Cooperaciones entre el Perú y China.
A los chinos se les facilitó
la vida. A los artesanales peruanos se les está chantajeando.
En este tema hay, además de
las conveniencias del control satelital, debe entenderse que hay
costos que probablemente los armadores no pueden asumir. Sus economías son
pequeñas y el pago mensual del servicio satelital, así como el costo del
equipo, impactan en sus estructuras de costo. Los medianos o más grandes tal
vez puedan hacerlo, pero ¿se ha evaluado cuantos son los que pueden asumirlo y
cuántos no? Sobre todo en un escenario de poca pesca y problemas causados por
la veda y los topes.
En el presente gobierno,
también tenemos visitas de funcionarios chinos al Ministerio de la Producción
como evidencia la siguiente imagen. ¿Los cambios de normativa que venimos
observando serán sugerencias chinas?
¿Se consumió un plato de pota en el chifa al que asistió el presidente?

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