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No creas en todo lo que se dice.
Aun cuando creas que algo aparece claro, ponlo en duda y no reposes.
Duda de todo lo que parece ser bonito y verdadero.
Pregúntate siempre: «¿Para qué?».
No creas que una cosa sola es buena; lo recto no es recto y tampoco lo curvado es curvado.
Si alguien dice que un valor es absoluto, pregúntale en voz baja: «¿Por qué?».
La verdad de hoy puede mentir ya mañana.
Sigue el río desde donde comenzó el torrente.
No te basten las piezas aisladas.
Pregúntate siempre: «¿Desde cuándo?».
Busca las causas, une y disuelve, atrévete a mirar tras las palabras.
Si alguien dice: «Esto es bueno (o malo)», pregúntale en voz baja: «¿Para quién?»
Friedrich Paulus
La debida gestión pesquera
La Revista Pesca es un medio de información alternativo que presenta artículos, opiniones y noticias referidas a la pesca en el Perú y el mundo, con énfasis en la política pesquera, la sostenibilidad de los recursos pesqueros y la seguridad alimentaria. En este blog se publican notas de importancia, así como novedades del sector pesquero.
En 2025 cumplimos 66 años de publicación en el Perú.
ECONOMÍA MUNDIAL DEL
SECTOR PESQUERO - DICIEMBRE 2014
Tras
alcanzar un nivel récord a comienzos de año, el Índice de Precios de Productos
Pesqueros de la FAO se retrajo en el segundo trimestre de 2014. El principal
contribuyente a esta caída fue el subíndice de la acuicultura, en particular el
camarón y el salmón. En el caso de éste último, la caída de precios se puede
atribuir a un mayor crecimiento de la oferta y cosechas más tempranas en
Noruega, en tanto que para el camarón, es más un caso de productores
alternativos, como ser India, Indonesia y Ecuador, que elevaron los volúmenes
para despresurizar los precios que se habían registrado tras los problemas de
enfermedades en Tailandia, China y México. Mientras tanto, la pesca de captura
fluctuó, ya que desarrollos positivos para algunas especies importantes de
pescado blanco como el bacalao fueron opacados por la demanda débil por atún en
mercados desarrollados.
Los
invito a leer el artículo ECONOMÍA MUNDIAL DEL SECTOR PESQUERO - DICIEMBRE 2014
en la edición de marzo de la Revista Pesca
Hoy
hay menos peces que antes. El hecho es que la pesca de otras especies que no
sean anchoveta ha disminuido a niveles notorios, sin que medie explicación
convincente. Ya no hay meros, corvinas, congrios, cabrillas, etc. como antes.
Hay que aplicar un enfoque ecosistémico del cual se habla mucho y se hace poco.
Los
pescadores artesanales, que antes capturaban estas y otras especias a poca
distancia de sus poblaciones hoy se han visto obligados por la necesidad, a
convertirse en pescadores de altura sin tener la preparación ni el equipamiento
apropiado. Se aventuran a veces hasta las 200 millas y más, en busca de
especies sustitutas a su pesquería tradicional, como el perico.
El
abastecimiento de pescado y mariscos tiene como destino principal el mercado
limeño, y el de las ciudades costeras, marginando precisamente a la población
más necesitada de proteínas que se
encuentra en el resto del país. Existen dificultades para llegar al interior
del país que necesitan ser resueltas.
La
pesquería debe ser una actividad que genere empleo digno, que genere utilidades
razonables a las empresas; que provea de alimentación, prioritariamente a la
Nación y secundariamente al resto del mundo; que contribuya equitativamente con
el Estado respetando al medio ambiente y garantizando la sostenibilidad de los
ecosistemas marítimos, lacustres y fluviales del país.
Para
ello la pesquería debe tener una base legal y un sistema de gestión, regulación
y administración adecuados, que aseguren la existencia de recursos
hidrobiológicos para las generaciones venideras del país en un marco de respeto
con el ambiente, justicia con el país y responsabilidad en la conservación del
ecosistema.
Para
alcanzar estos objetivos se requiere un nuevo modelo educativo para el sector.
La capacitación que brinda el Estado debe ir más allá del mero entrenamiento
técnico para los pescadores y tripulaciones. Debe ampliar su radio de acción a
todos los trabajadores de la industria pesquera en tierra, a todas las comunidades
de pescadores marítimos y continentales y a las poblaciones costeras y aledañas
a ríos y lagos, educando en temas de
protección al ambiente y a las poblaciones ícticas. Debe crear conciencia sobre la necesidad y
responsabilidad compartida de proteger los ecosistemas y el futuro de los peces
como elemento clave para garantizar la seguridad y la soberanía alimentaria.
La
pesca en el Perú requiere de cambios estructurales pero también coherencia en
la gestión pública del sector, el cual debe estar en manos de personas
honestas, eficaces y experimentadas.
Si
desde el Estado hay indiferencia y escasa voluntad por introducir cambios,
estos deben ser creados mediante la incidencia política de ciudadanos
responsables que busquen pesquerías
sostenibles para el futuro.
En
el mes de enero la juventud ha demostrado que la ciudadanía activa puede
generar el cambio. Conseguir la derogación de la ley del trabajo juvenil
demuestra el poder de ciudadanos activos. Se ha demostrado el poder de la
calle, que puede traer acciones inéditas en el corto plazo si se aprovecha
positivamente esa fuerza que ha despertado de un largo letargo.
Marcos
Kisner Bueno
La
población vive desinformada y/o mal informada sobre la situación de la pesca y
la problemática pesquera. Esto facilita que se creen corrientes de opinión o
verdades a medias que son propaladas para favorecer determinados intereses en
el sector. El propósito de informaciones tendenciosas, incompletas o sesgadas
puede ser la creación de incidencias políticas que fuerzen al Gobierno a tomar
decisiones en ciertos sentidos específicos. Leamos, formemos nuestra propia opinión y
participemos. Tenemos que analizar a que intereses sirve la información que se
divulga.
La
revista Pesca es un medio de información alternativo referido a temas del mar y
de la pesquería. Difunde información, ideas y
corrientes de opinión que tienen por objeto crear conciencia de la
necesidad de hacer sostenible la extracción de los recursos marinos, de
seguridad alimentaria y del cuidado del
medio ambiente. Pero sobre todo, contribuir con información para que el lector
empiece a formarse una opinión propia sobre la problemática pesquera.
Los invito cordialmente a leer la edición de
la Revista Pesca correspondiente a MARZO 2015.
Historia
de la ciudadanía (3); Actores del acaparamiento de océanos; Incidencia política
de la izquierda peruana (2); Capitalismo, imperialismo…(1); Acciones para una
mejor gobernabilidad; Contaminación de Tumbes a Tacna; Proyecto de ley:
Superintendencia de Pesca; Hacia un manejo ecosistémico de la anchoveta; El
Estado, la anchoveta y sus contradicciones; Más jurel para el Perú; Prohibición
de pesca al Damanzaihao; El Plan Estratégico de Produce; Perú: defensa del mar
del norte; Recuperación del pez espada; A un año del fallo de La Haya; CITE
Pesquero; Los mariscos pierden el sabor; La correcta gestión de los océanos; Los
chefs y la alimentación marina; Descarga de aguas residuales en el Pacífico; Entre
sardinas y boquerones; Pesca artesanal en Chile; El sector pesquero se va a
pique; La nutria marina del mar peruano: el libro; Buque expulsado con bandera
peruana; ¿Porqué está subiendo el nivel del mar?; La lucha por las sardinas; Nuevas
especies en el Pacífico; La invasión que viene del Trópico; Microplásticos en
el fondo del mar; Aumento del nivel del mar se ha duplicado; Vida en los
océanos en riesgo; En 50 años colapsó el océano; La ONU y el tratado sobre
aguas de alta mar; Clave de los mecanismos de coloración de los peces.
Se puede leer en
formato revista en el siguiente link
El descenso del sector pesca en
el 2014 ha sido significativo. La extracción de este recurso tiene dos fines: el
consumo humano directo y el procesamiento industrial (harina y
aceite).
En 2014, se
capturaron solo tres toneladas métricas ™ de producto. (Esta es la transcripción tal cual está en la nota periodística. Debe querer decir 3 millones)
Esto se debió a la reducción en
el desembarque de anchoveta, de casi 52.6%, destinada principalmente a
la elaboración de harina. Sin embargo, dicha disminución fue atenuada
por el incremento de la captura con destino a la elaboración de congelado en
13.4% y al consumo humano en estado fresco en 5.8%.
En 2011, los desembarques fueron
de 6.8 millones de toneladas de anchoveta, mientras que en
2014 fueron de 2.3 millones, la tercera parte de los desembarques regulares.
OPTIMISMO PARA EL
2015
De acuerdo
con Elena Conterno, presidenta de la Sociedad Nacional de Pesquería, el
2014 fue un año muy difícil para la industria de harina de pescado,
actividad principal del sector pesca.
Sin embargo, las perspectivas
para este rubro en el 2015 son buenas debido a que los estudios realizados pronostican
el incremento de la biomasa.
La exportación de productos pesqueros
representa el 7% del total de divisas que ingresan al país. Por
ello es necesario fortalecer este sector mediante estrategias para la
modernización de las instalaciones, desarrollo de capacidades técnicas y
mejoramiento de la regulación pesquera.
SABÍAS QUE…
·El procesamiento del recurso en el 2014 acumuló un volumen de 1’078,700 TMB;
es decir, hubo una disminución de 38% en comparación a 2013, como resultado de
la reducción en los volúmenes de producción de harina (52.9%) y aceite de
pescado (44.7%).
·A fines de 2014, las exportaciones de productos pesqueros alcanzaron un
volumen total de 1’525,219 TMB, que permitieron obtener un ingreso de
divisas de 2,906.5 mllns. de US$-FOB, un incremento de 4.6% y 5%,
respectivamente, en comparación a 2013.
El cuadro
mostrado en la nota periodística expresa gráficamente como los desembarques del
2014 han caído significativamente en relación al 2013. No interesan las causas
de la menor extracción. El gráfico lo muestra como algo negativo y perjudicial
para el país.
Sin embargo
si lo analizamos integralmente de otra manera, resulta que el consumo humano
directo, o sea los recursos destinados a la alimentación de las personas no han
disminuido sino que se han incrementado. No mucho por cierto pero han crecido.
Son los
recursos destinados a la producción de harina los que han disminuido
sensiblemente en volumen. Pero de acuerdo al boletín del mes de diciembre de
Produce, las exportaciones, es decir el dinero recibido por la industria por la
venta al exterior de sus productos, muestran un crecimiento. No mucho pero no
se han perjudicado en relación al 2013. Es decir que la industria puede acusar
un menor desembarque de anchoveta, pero no un menor ingreso de dinero. En ambos
casos han recibido más que en el 2013.
Es contra el
2012 y 2011 que la comparación es negativa en cuanto al CHI. Pero no en cuanto
al CHD, que es finalmente lo que debería importar en términos de seguridad
alimentaria. La industria de conservas ha sufrido una disminución derivada de
la problemática de la anchoveta, mas no así la industria congeladora que viene
creciendo.
Debe
reevaluarse la problemática de la anchoveta en cuando a su utilización en la
industria conservera a fin de estimular el crecimiento de este rubro que tiene
impacto en la alimentación. Aunque no necesariamente en la alimentación peruana,
dado que la conserva es de un precio poco accesible a las mayorías populares.
En la
información de Produce hay un rubro “otros” que no tiene mayor precisión, así
que se deduce que son recursos que no son de CHI ni CHD ¿podrían ser peces
ornamentales?
El
gráfico de la nota periodistica analiza
solamente los volúmenes de desembarque.
Si se combina
con los cuadros elaborados por la revista Pesca que muestran las cifras de
exportación en dólares y en toneladas, la situación toma otra dimensión.
Todo depende
de lo que se quiere comunicar y de cómo se trasmite la información.
El Poder Ejecutivo envió un proyecto de ley al Congreso con el que busca mejorar la fiscalización de la pesca en el litoral peruano.
El Gobierno busca mejorar la fiscalización en el sector pesquero peruano y para ello plantea la creación de la Superintendencia Nacional de Pesquería (Sunapes), entidad que regiría esta actividad extractiva.
Para lograrlo el Poder Ejecutivo envió al Congreso de la República un proyecto de ley en el que además del Sunapes, plantea la creación del Sistema Nacional de Supervisión y Fiscalización Pesquera y Acuícola (Sinasupe).
El documento señala que la creación de la Sunapes se justifica debido a la gran importancia que tienen las actividades de supervisión, fiscalización y de ser el caso, sanción en el sector pesquero.
Según el Gobierno la creación de esta nueva entidad no generará duplicidad de funciones con otras que ya existen y que también regulan actividades extractivas como la OEFA que ve temas ambientales u Osinfor que regula la conservación de recursos forestales.
“La actividad pesquera es de interés nacional y son recursos renovables, y su explotación indiscriminada pone en peligro la fauna y por ende el medio ambiente”, señala el proyecto.
Ficha de Seguimiento, "Proyecto de Ley 04161/2014-PE "
Ver Expediente Digital
Período: Periodo de Gobierno 2011 - 2016.
Legislatura: Primera Legislatura Ordinaria 2014
Número: 04161/2014-PE
Fecha Presentación: 29/01/2015
Proponente: Poder Ejecutivo
Grupo Parlamentario:
Título:
SUPERINTENDENCIA NACIONAL DE PESQUERÍA/LEY QUE CREA...
Sumilla: Propone crear el Sistema Nacional de Supervisión y Fiscalización Pesquera y Acuícola y la Superintendencia Nacional de Pesquería.
Autores (*):
Seguimiento:
06/02/2015 Decretado a... Descentralización, Regionalización, Gobiernos Locales y Modernización de la Gestión del Estado
09/02/2015 En comisión Descentralización, Regionalización, Gobiernos Locales y Modernización de la Gestión del Estado
NOTA DE PESCA
La principal responsabilidad de esta Superintendencia, si es que llega a crearse, consistirá en innovar el sistema de fiscalización y control en la parte tecnológica. El sistema de control satelital tiene que ser replanteado y renovado con estándares de tecnología de última generación.
Actualizado el sistema, el Estado debe recuperar su rol de fiscalización y control en forma directa sin la intermediación de terceros como ha venido ocurriendo hasta ahora. Estos dos temas son complejos y vitales. Requerirán que la persona que sea designada para ser el Superintendente , más allá de conocer la problemática, sea absolutamente honesta y de alguna manera incorruptible. De lo contrario, todo volverá a ser más de lo mismo.
Alcanzar el manejo ecosistémico de la pesquería peruana de
anchoveta es crucial para restaurar y mantener la salud del ecosistema de la
Corriente de Humboldt, y brindar un modelo que incorpore las necesidades de los
ecosistemas en el manejo de otras grandes pesquerías. La pesquería peruana de
anchoveta, es la mayor pesquería de una única especie en el mundo y está
dirigida a la especie de forraje ecológicamente más importante en la Corriente
de Humboldt - la mayoría de los depredadores marinos en este ecosistema
dependen en cierta medida de la anchoveta -. Entre 1955 y 2010 se ha reportado
la captura de más de 270 millones de toneladas métricas (TM) de anchoveta, lo
que representa aproximadamente el 10% de todos los peces capturados a nivel
mundial.
Tres flotas distintas extraen anchoveta en el Perú: (1) la
flota “de mayor escala” o “industrial” que incluye las embarcaciones con una
capacidad de bodega superior a 32.6 metros cúbicos; (2) la flota de “menor
escala” que incluye las embarcaciones con una capacidad entre 10 y 32.6 metros
cúbicos y; (3) la flota “artesanal” que incluye embarcaciones con una capacidad
menor a los 10 metros cúbicos. Estas flotas operan en diferentes zonas del mar
peruano (ver figura 1). La normativa requiere que las embarcaciones “de mayor
escala” destinen sus capturas de anchoveta exclusivamente para el consumo
humano “indirecto” (es decir, para producir harina y/o aceite de pescado),
mientras que las flotas “artesanal” y de “menor escala” deben destinar su pesca
exclusivamente para el consumo humano “directo”. Sin embargo, en la práctica,
es un problema recurrente que embarcaciones de menor escala y artesanales
vendan sus capturas a empresas productoras de harina de pescado.
La población de la anchoveta ha experimentado varios períodos
de “auge y caída” en el último medio siglo, con graves repercusiones económicas
y ecológicas. A pesar de que su población parece estable actualmente -aunque a
niveles más bajos que los registrados antes de la pesca industrial- algunas
especies que dependen de la anchoveta se mantienen significativamente
reducidas. Desde el punto de vista económico, la caída en las poblaciones de
anchoveta puede provocar un efecto dominó que afectaría desde titulares de
embarcaciones pesqueras y plantas de procesamiento hasta propietarios de
restaurantes, distribuidores de harina de pescado, empresas de turismo, entre
otros.
Perú carece de un régimen de manejo integrado que asegure la
salud de la población de anchoveta y de los innumerables depredadores marinos
que dependen de ella.
Bajo los esquemas de manejo actuales, es frecuente que
consideraciones políticas prevalezcan frente a la información científica,
fijándose cuotas globales de captura más altas de lo recomendable según las
evaluaciones biológicas o las necesidades del ecosistema. Lo anterior,
combinado con la falta de regulación del esfuerzo pesquero de todas las flotas
pesqueras, así como inadecuados sistemas de supervisión y fiscalización, genera
incertidumbre respecto a la situación de la anchoveta y el verdadero esfuerzo
pesquero que se ejerce sobre ella.
La pesquería peruana de anchoveta es la mayor pesquería de
una sola especie en el mundo y comprende a la especie de forraje ecológicamente
más importante en el ecosistema de la Corriente de Humboldt de la costa de Perú
y Chile. Para ilustrar la escala de esta pesquería cabe mencionar que entre
1955 y 2010 se han reportado capturas por más de 270 millones de toneladas
métricas (TM), lo que representa aproximadamente el 10% de las capturas de
todos los peces a nivel mundial. Prácticamente la totalidad de esta captura se
ha utilizado para la elaboración de harina y aceite.
Sumado a lo anterior, la cantidad real de anchoveta extraída
es significativamente mayor que la cantidad reflejada en los reportes de
desembarque. Esto se debe a que las estimaciones oficiales no toman en cuenta
los desembarques no declarados, los descartes de anchoveta juvenil, así como la
subestimación de los volúmenes
descargados debido al uso de básculas mal calibradas, y la pérdida de
pescado y aceite que ocurre durante el transporte del recurso desde las
embarcaciones a las instalaciones de procesamiento. Esta inexactitud genera
datos entre 20 y 40% por debajo de la cantidad real de anchoveta extraída del
mar.
Los problemas con la estimación de los desembarques
prevalecen y son frecuentes en la flota industrial poniendo en duda si la pesquería está siendo gestionada o no
de forma sostenible.
La pesquería de anchoveta ha estado al borde del colapso en
dos ocasiones: a principios de la década de 1970 y a finales de la década de
1990. Actualmente, la falta de un adecuado manejo contribuye a que año a año se
den fluctuaciones poblacionales sustanciales. En las circunstancias actuales,
un manejo inadecuado durante un año con poblaciones reducidas podría ocasionar
un nuevo colapso en la pesquería.
Numerosas especies de aves y mamíferos marinos y otros peces
dependen de la anchoveta como fuente vital de nutrición.
Algunas de estas poblaciones disminuyeron significativamente
cuando la pesca industrial de anchoveta creció en la segunda mitad de siglo XX,
y se encuentran aún por debajo de sus niveles históricos.
Es decir, aunque la
población de anchoveta ya no se encuentra severamente agotada, muchos de sus
predadores aún no se recuperan, debido a que las necesidades del ecosistema no
son tenidas en cuenta en el manejo de la pesquería.
A pesar de la enorme importancia ecológica y económica de la
anchoveta, y de las dificultades económicas que han resultado de anteriores
esfuerzos fallidos para manejar la pesca de forma sostenible, Perú carece de un
marco de manejo integrado, eficiente y con adecuada base científica para esta
pesquería.
Como se describe a continuación, algunas de las deficiencias
básicas del esquema de manejo actual incluyen: la carencia de un sistema de
cuotas globales de captura que incluya la extracción de todas las flotas
dedicadas a esta pesquería y considere todas las necesidades del ecosistema; la
falta de criterios científicos explícitos para el cálculo de la cuota global de
captura; la falta de transparencia en el manejo de la pesquería; incentivos
perversos para no reportar la extracción de anchovetas juveniles, impidiendo el
cierre oportuno de áreas de pesca; y la falta de vigilancia y cumplimiento del
marco jurídico.
Adicionalmente, la inestabilidad en la población de anchoveta
y el agotamiento de los ecosistemas tiene repercusiones económicas no sólo en
toda la industria pesquera, sino también en otras actividades económicas como
restaurantes y empresas de turismo.
La pesquería de anchoveta se beneficiaría enormemente de un
manejo con enfoque ecosistémico que asegure su sostenibilidad y proteja tanto
la salud del ecosistema como la economía que depende de ella.
Para lograr este objetivo, el documento recoge
recomendaciones para mejorar el marco legal e institucional que regula la pesca
de anchoveta en el Perú.
El reporte contiene cuatro secciones.
La Sección 1 presenta una visión general de cómo la pesquería
de anchoveta se ha transformado en las últimas décadas, incluyendo el esfuerzo
de pesca y las fluctuaciones de población. Además, se explica el proceso
regulatorio que ha culminado en el régimen de manejo actual.
La Sección 2 presenta recomendaciones en cinco temas clave
para reformar el manejo de la anchoveta:
1. Necesidad de establecer planes integrales de manejo
pesquero; 2. Necesidad de establecer normas para garantizar que la Cuota Global
de Captura (TAC) promueva la sostenibilidad; 3. Necesidad de corregir los defectos
de diseño y los incentivos negativos generados por el sistema de cuotas
individuales de captura de anchoveta; 4. Necesidad de establecer mecanismos
efectivos de supervisión y sanción; y 5. Necesidad de proporcionar fondos
suficientes para asegurar un manejo informado y adecuado de la pesquería.
Cada tema contiene estudios de caso para ilustrar lecciones
aprendidas de cómo problemas similares han sido resueltos en otros países. La
Sección 3 presenta los desafíos en el marco institucional para el manejo de la
pesquería de anchoveta en Perú que se deben abordar para garantizar un proceso
de toma de decisiones transparente e independiente. Finalmente, la sección 4
presenta recomendaciones específicas de reformas al marco legal.
Existen dos retos que explican las deficiencias e incentivos
negativos del manejo de la pesquería de anchoveta y que deben ser abordados con
prioridad. En primer lugar, bajo el marco institucional actual, Pesquería es un
subsector de PRODUCE, ministerio responsable de promover el crecimiento de las
industrias, por lo que una de sus preocupaciones es promover la inversión en el
sector y que la actividad pesquera genere beneficios económicos.
Sin embargo, PRODUCE también se
encarga de establecer políticas que tienen consecuencias ecológicas serias, las
cuales pueden ser contrarias a la maximización de beneficios económicos a corto
plazo, creando así, un conflicto de intereses. En segundo lugar, la influencia
del IMARPE - autoridad científica para temas marino pesqueros- en el manejo
pesquero se limita a recomendaciones no vinculantes para la toma decisiones de
PRODUCE. Para empeorar las cosas, IMARPE es un organismo público
descentralizado de PRODUCE, esta dependencia disminuye la autonomía de IMARPE y
sesga sus prioridades de investigación.
Por lo tanto, se necesitan las
siguientes mejoras:
• Crear un Ministerio de Pesca
separado, como órgano del Poder Ejecutivo y con un presupuesto independiente.
• Crear una “Superintendencia
Nacional de Pesca y Acuicultura” como una autoridad técnica independiente del
sector pesquero. Su director deberá ser elegido según sus méritos y por un
período determinado para garantizar la autonomía. Esta entidad deberá ser
responsable de las actividades de control, vigilancia y cumplimiento de la
pesquería de mayor y menor escala, así como de las actividades de
procesamiento. Además, deberá tener la autoridad para supervisar la vigilancia
del cumplimiento de actividades implementadas por los gobiernos regionales con
respecto a la pesca artesanal. Lo anterior debido a que en la actualidad, el
control y vigilancia de las actividades de extracción y procesamiento de mayor
y menor escala recae en PRODUCE, mientras que los gobiernos regionales son
responsables por la pesca artesanal.
• Transferir IMARPE de PRODUCE al
Ministerio del Ambiente para incrementar su autonomía en relación con el sector
pesquero. Dicha autonomía permitirá a IMARPE alcanzar las metas más
eficientemente como el “Instituto científico del mar y la biodiversidad de
Perú” y no sólo trabajar para servir las necesidades del sector pesquero. Esta
será una importante mejora para las políticas de conservación marina.
Una Superintendencia es una agencia
especializada del Poder Ejecutivo adscrita a un Ministerio, con autonomía
funcional. Es creada para cumplir una función específica, que puede ser de
regulación o de vigilancia, control y fiscalización.
NOTA DE PESCA
Carmen Heck presenta un análisis del marco legal y administrativo para
reformar el manejo de la pesquería peruana de anchoveta en un documento que
detalla temas prioritarios para mejorar
el manejo pesquero de la anchoveta.
De alguna manera, el tema de la Superintendencia estaba marcado en el
PESEM vigente y durante el mes de Enero el Ejecutivo ya remitió al Congreso del
Proyecto de Ley correspondiente.
El tema es cómo toma el Ejecutivo las opiniones y recomendaciones que
propone este documento y cualquier otro que pueda presentarse proveniente de
entidades privadas. El sistema actual se basa en la existencia de informes
técnicos del Imarpe como sustento para el dictado de normas y regulaciones.
Dado que no hay otra entidad científica reconocida por el Estado que tenga la autoridad
para ser tenida en cuenta también para efectos de propuestas, este tipo de
aportes corren siempre el riesgo de caer en el olvido y/o no tomarse en cuenta.
Todavía no existe un sistema que genere normas y regulaciones que
armonice y genere consenso entre administrados y administrador. Para que estos
aportes sean considerados por la calidad de los mismos, se requiere de voluntad
y decisión políticas para hacerlo.
Lo que es evidente es que antes de regular se requiere de mayor
información. En ese sentido, el Imarpe se convierte en la única voz autorizada
para emitir opinión técnica sobre las pesquerías peruanas. Sin embargo nadie
puede creerse dueño de la verdad. La pesca en el Perú requiere de mayor
investigación y mayor participación de la ciudadanía y otros institutos de
investigación.
Hasta ahora, solamente el Estado y los administrados, es decir los
armadores e industriales, participan de alguna manera en la fijación de reglas
para la extracción y procesamiento de los recursos pesqueros. La ecuación
debería ser mejorada incorporando a la sociedad civil y/o a los ciudadanos debidamente representados en
su condición de propietarios de estos recursos naturales.
Marcos Kisner
El documento completo puede leerse en el siguiente link:
Por otro lado en 2011 el Centro para la Sostenibilidad Ambiental de la
Universidad Cayetano Heredia publicó un documento titulado La Pesquería Peruana
de Anchoveta, que puede leerse en el siguiente link:
Ambos documentos constituyen
aportes importantes para la regulación de la pesquería de anchoveta. ¿Habrán
sido tomados en cuenta por la autoridad de pesquería.
¿Cuánto
pescado se necesita y cuánto pescado hay para extraer del ecosistema marino de
Humboldt?
¿A
cuántos pescadores artesanales e industriales hay que satisfacer?
Probablemente
se puede calcular cuánto pescado se necesita para hacer funcionar la capacidad instalada
de extracción y procesamiento existente; y probablemente se podría determinar
mediante investigación científica adecuada cuanto pescado hay disponible para
extraer sin atentar contra su sostenibilidad. Porque se sabe con cierta
precisión cuantos pescadores existen en el Perú.
La
lógica y el sentido común indican que conociendo las variables mencionadas, la
regulación de la actividad pesquera debería ser simple. Sin embargo no lo es
porque en la ecuación descrita solamente se sabe con cierto grado de certeza
cuánta anchoveta y merluza existen; pero no se conoce con la misma precisión
nada del resto de especies.
Aún
si se conociesen, resultaría que la cantidad de pescadores existente y la
capacidad de planta actuales exceden con largueza las posibilidades de una
extracción sostenible.
La
administración y regulación de las pesquerías, por lo tanto, resulta
complicada. El escenario nos muestra una autoridad obligada a regular para
todos los ciudadanos y no solamente para los pesqueros, protegiendo recursos
que son patrimonio de la Nación; pero que no tiene una política ni la adecuada
capacidad de fiscalización, control y sanción. Existe poca o ninguna voluntad
política de enfrentar el tema.
Por
el otro lado existe una industria poderosa, influyente, preocupada
principalmente en sus resultados económico financieros, que difícilmente
prioriza sostenibilidad contra rentabilidad. Existe un sector de pescadores
artesanales que se colocan fuera de la ecuación en la medida que sus capturas
no igualan las de la pesca industrial, por lo cual estiman su extracción
relativamente sostenible; pero carecen de la adecuada infraestructura de
desembarque, de nula investigación científica, tenue fiscalización y control y
poca o ninguna contribución para el Estado vía tributos o derechos de pesca.
Finalmente
existe una gran ciudadanía ajena y ausente del problema.
Sin
embargo, el problema nos afecta a todos de una u otra forma. Con una producción
de alimentos terrestres que apenas está alcanzando y no resuelve el problema de
la desnutrición, los alimentos marinos parecieran ser la opción de complemento
para resolverlo.
El
futuro del crecimiento de los recursos alimentarios del país, para el país,
depende de cuan bien gestionemos nuestros recursos pesqueros. Ello implica la
necesidad de que exista voluntad y decisión política para regular, sensatez en
la industria y el sector artesanal y personas éticas con la capacidad técnica y
de liderazgo para el diseño de políticas de administración y regulación
pesqueras.
Marcos Kisner Bueno
La
pesquería no puede estar, como ninguna actividad, desligada de la política
porque las autoridades sectoriales se nombran por decisiones políticas. Por
tanto tenemos que tener actividad, presencia, opinión y actitud frente a las
normas y regulaciones que provienen de autoridades políticas. La verdad es que
vivimos desinformados y/o mal informados sobre la situación de la pesca y
alejados del mar, o poco interesados sobre estos temas. Leamos, formemos
nuestra propia opinión y participemos. No debemos seguir creyendo la
información que los medios transmiten. Por lo menos no en su totalidad sin
antes analizarla, comparar datos y de alguna manera formarnos nuestro propio
juicio con independencia de lo que nos sugieren. No necesariamente todo es
cierto. Tenemos que analizar a que intereses sirve la información que se
divulga.
La
revista Pesca es un medio de información alternativo referido a temas del mar y
de la pesquería. Difunde información, ideas y
corrientes de opinión que tienen por objeto crear conciencia de la
necesidad de hacer sostenible la extracción de los recursos marinos, de
seguridad alimentaria y del cuidado del
medio ambiente.
Los invito cordialmente a leer la edición de
la Revista Pesca correspondiente a FEBRERO 2015.
EN LA EDICION DE FEBRERO:
Sobre
superintendencias pesqueras; La descaviarización de la protesta; Historia de la
ciudadanía; El acaparamiento de océanos; El fracaso del séptimo objetivo del
milenio; Incidencia política de la izquierda peruana; Los límites del
crecimiento; A mar revuelto ganancia de pescadores; EL GASTO PUBLICO EN 2014: Impresionante
eficiencia; Cómo se obtiene el caviar; Guía para comprar pescado en Villa María;
La acuicultura y el pensamiento de Pauly; Cuatro Peces: el futuro de los
alimentos salvajes; Hacia la cría del atún aleta amarilla; Salones salvajes y
de criadero; Menos peces en 100 años; Arequipa: Camarón o energía eléctrica; El
boom gastronómico aniquila la ecología; El año en que nadie pescó; ¿Porqué los
chilenos comemos poco pescado?; El sistema pesquero alimentario en España; Biólogo
a bordo: pesca sostenible; Investigación y gestión de la actividad pesquera; Los
argentinos casi no consumen pescado, La expedición Malaspina a la deriva; Proliferación
de zonas marinas muertas; Arrecifes erosionados; Mapa preciso de las corrientes
oceánicas; ¿Porqué hay más hielo en el Antártico?; El calentamiento del planeta
es irreversible; Temperatura marina en Antártida aumenta; Océanos
imprescindibles para regular el clima; Un universo muere bajo el mar; Autorizan
depredar el bonito.
Se puede leer en
formato revista en el siguiente link
Estos 3 artículos publicados en 3 medios de prensa
diferentes, muestran opiniones diferentes.
La verdad, deberá deducirla cada ciudadano peruano
en función a su interés y conocimiento de la problemática.
En cuanto a la pesca, estas notas hacen referencia
a volúmenes de desembarque de recursos pesqueros. Sin embargo hasta el día de
hoy 27 de enero, el Produce no ha publicado el anuario estadístico del 2013;
mucho menos el del 2014 y los boletines estadísticos mensuales todavía no se
encuentran al día en lo que corresponde al 2014.
¿Cómo puede el ciudadano común verificar esta
información periodística sin acceso a los reportes pesqueros oficiales?
Pescadores peruanos y chilenos muestran decepción
a un año del fallo de La Haya
En ambos lados de la frontera, los trabajadores
del mar hacen balances negativos respecto a las consecuencias que dejó el
veredicto de la Corte Internacional de Justicia.
La pesca en la zona chilena habría bajado hasta un
40% en el 2014, según representante de pescadores de Arica.
Hace un año, la Corte de La Haya dictaminaba que
la frontera marítima entre Chile y Perú partía en el Hito 1 y no en el Punto
Concordia -como postulaba Lima-, pero que dicha línea paralela se proyectaría
solo hasta las 80 millas marítimas, lo que significó para Chile la pérdida de
cerca de 22,000 km.2 de zona económica exclusiva, ya que desde el último punto
se extendería una línea equidistante hasta las 200 millas.
Según un artículo de El Mercurio Online, el
dictamen generó diversas reacciones: mesura entre las autoridades chilenas,
relativa satisfacción entre las peruanas, y temor y beneficio en el caso de los
pescadores artesanales de la zona, respectivamente.
“El balance no es positivo, porque el litigio
sobre la zona económica exclusiva nos ha perjudicado, de hecho la muestra está
en la captura que se hizo el año pasado en la zona de conflicto, nos mermó la
cuota de captura de la anchoveta para la empresa industrial y en el caso de
bacaladero, también mermó su productividad. En suma, no hay plata que pague
hasta el momento al zona exclusiva económica perdida”, dice tajante a Emol
Alberto Olivares, presidente de la Federación Regional de Pescadores
Artesanales y Buzos Mariscadores de Arica.
Representante de siete de las nueve organizaciones
que existen en la zona, Olivares explica que respecto al 2014 la pesca “habrá
bajado un 30 a 40 por ciento, porque son pescas de altura que no se pueden
hacer en la orilla. Hay que pertrechar, acondicionar la embarcación para ir a
esas pesquerías, que es bastante complicado”.
“Para que se entienda, la zona es un pasadizo, una
puerta, es un vivero donde se produce la albacora, el tiburón, especies que no
estamos acostumbrados a ver en la playa. La misma anchoveta y el jurel se
producen allá, y después se acercan a la costa (…) Uno tiene que navegar para
salir más allá de las 200 millas o sobre las 140 millas a la cuadra de Pisagua,
entonces es bastante espacio lo que se perdió, por una mala política de nuestro
país de no saber defender los derechos de todos los ciudadanos”, agrega.
En ese sentido, Olivares lanza sus dardos contra
las autoridades chilenas: “Esta es una heredad que se ganó con sangre, no con
la politiquería barata que nos tiene acostumbrados este país, de baja alcurnia,
muy diferente a la que había antes. Hoy, una mala aplicación de esta política
nos está conllevando a que hagan lo mismo con Bolivia”.
Descontento en Perú
En el Perú las cosas no son distintas. Al
contrario, los pescadores artesanales tampoco están contentos, ya que esperaban
que el fallo los beneficiara, tal como lo aseguraron sus autoridades cuando se
conoció el dictamen, “pero nada de eso ha pasado”.
“Nosotros los del sur del Perú no estamos
conformes con la resolución de La Haya. La pesca ha seguido con el mismo mar
que teníamos antes y después de La Haya. No ha habido una variación en límite.
Lo único que se hizo fue ratificar los tratados del ’52 y ’54, a excepción de
la frontera de Ilo que tampoco no hemos ganado nada”, plantea Jorge Tesaresi,
presidente de los Pescadores Artesanales de la provincia de Moquegua.
El dirigente explica que “la pesca en altura no se
ha visto favorecida, en esa zona no se ha encontrado nada. Sigue igual, por lo
que se van más lejos de esa zona, por lo que no hay beneficio para nosotros”.
En esa línea, Tesaresi también critica a las
autoridades de su país: “Fue una celebración de las autoridades para decir que
ganaron, pero ¿qué se ganó? Nada. No hemos recuperado nada. El problema fue que
el tratado pesquero del 52 y 54 ahí se han quedado. No sé que habrán celebrado,
pero nosotros no celebramos ni lo haremos”.
Asuntos pendientes
En Arica, el gobierno del expresidente Sebastián
Piñera realizó una serie de compromisos para beneficiar a los pescadores
artesanales, proyectos que continúan ejecutándose bajo la nueva administración.
“Hemos conversado, ellos (los pescadores) tienen
preocupaciones previsionales y de otra índole. Respecto a La Haya, Chile tiene
que adecuar sus leyes y respetar este fallo de la justicia internacional, no es
un tema que sea recurrente”, explica el diputado por Arica Vlado Mirosevic.
El parlamentario sostiene que “más bien estamos
preocupados de que Arica tenga una caleta de pescadores decente y no como la de
ahora que da pena, es una de las peores el país, ahí necesitamos la mano del
Estado central que nos ayude”. Y es la construcción de un nuevo puerto pesquero
artesanal el principal proyecto.
Actualmente, se estudiaron tres alternativas para
ubicar la nueva caleta, recomendándose el sector de Caleta Quiane. Asimismo, se
están tramitando las pensiones de gracia para los 4 pescadores de altura
mayores de 60 años que las han solicitado.
Los informes deben ser enviados por la Intendencia
de Arica y Parinacota a La Moneda, donde serán evaluados. En otro punto, ya se
aprobó el presupuesto (cerca de 102 millones de pesos) para la implementación
de un plan de tecnificación y seguridad en faena, el que deberá ser ejecutado
este año.
Finalmente, también está presente la construcción
de un “mall del mar”, el que será integrado en el diseño de la relocalización
de la caleta. Ahí, se enfatizará en la pesca, el turismo y la gastronomía.
UN AÑO DEL FALLO DE LA HAYA: LOS BENEFICIOS QUE OBTUVO EL PERÚ
Hoy se conmemorael primer
aniversariodesde que
la Corte Internacional de Justicia puso fin al diferendo marítimo con Chile
Hace un año exactamente(27 de enero del 2014), la Corte
Internacional de Justicia con sede en La Haya puso fin al diferendo marítimo
entre Perú y Chile, otorgándonos con su sentencia más de 50 mil kilómetros
cuadrados de territorio marítimo.
Fue también a través
de este fallo, que el Perú cerró su última frontera. La Corte delimitó la
frontera con Chile de la siguiente manera: parte del Hito N° 1 y continúa
en una línea en paralelo de 80 millas, para después pasar por una línea
equidistante de 200.
Ahora bien, ¿cuáles
son los beneficios concretos que trajo esta sentencia? Según las
investigaciones in situ del Instituto del Mar del Perú (Imarpe) los
nuevos espacios marítimos, del que
el Perú tiene ahora soberanía y exclusividad, dados por la Corte ha
aumentado considerablemente el stock de recursos pesqueros
disponibles.
En dicha zona
marítima, que Imarpe pudo constatar por los dos cruceros que envío en febrero y
octubre del año pasado, abunda la presencia de especies como la
vinciguerria, pota, bonito, perico, atún, tiburón, entre otras.
Además, este instituto estima que el potencial económico de este territorio
significa el aumento potencial del 9%
en el volumen de pesca y del 15% en el valor económico de la misma.
El Ministerio de la
Producción (Produce) señaló quie la vinciguerria (similar a una anchoveta
pequeña) podría convertirse en la segunda mayor biomasa del mar peruano,
desplazando a la pota de dicha ubicación.
También se registró
que en el último alo se duplicó la pesca artesanal en el puerto de Morro Sama,
en Tacna. Pasaron de pescar 2.500 toneladas a casi 5.000.
Desde el fallo de la Corte Internacional de
Justicia de La Haya , Perú y Chile trabajan en agenda conjunta para profundizar
sus relaciones bilaterales. Los 50 mil kilómetros cuadrados de mar que ganó
nuestro país contienen una gran biomasa, según Imape. El puerto Morro Sama, en
Tacna , prácticamente dulicó sus volúmenes de pesca en un año.
Hace exactamente un año, la Corte Internacional de
Justicia de La Haya , en los Países Bajos , resolvió de manera definitiva la
controversia sobre la delimitación marítima entre el Perú y Chile .
Esta sentencia fue positiva para nuestro país,
pues recogió sustancialmente los argumentos peruanos. Así, el Perú ganó
soberanía sobre un triángulo de mar de 50.172 km2, área que corresponde al 75%
de lo que solicitó ante La Haya.
Allan Wagner, agente del Estado peruano ante la
CIJ, y el actual canciller, Gonzalo Gutiérrez, coincidieron en calificar este
fallo como “histórico”.
Ello, explican a Publimetro funcionarios de la
Asesoría para Asuntos de Derecho del Mar de la Cancillería, debido a que este
fallo es resultado de una “política de Estado que ha trascendido a tres
gobiernos democráticos diferentes”. El proceso se dio dentro de un contexto de
paz y unión nacional que respaldó
en todo momento la posición peruana.
Se estrecharon relaciones
Lo que de cierto modo resulta paradójico es que
las relaciones entre Perú y Chile se estrecharon durante el proceso, hasta tal
punto que, en un “espíritu de buena vecindad”, la sentencia fue cumplida en
tiempo récord. En apenas dos meses, se determinaron las coordenadas específicas
para seguir el límite fijado por la Corte. Esta acción fue tildada como
ejemplar por el propio presidente de la CIJ, el eslovaco Peter Tomka.
El fallo, efectivamente, fue tomado como una
oportunidad para mirar hacia adelante y fortalecer la relación con Chile en la
denominada “agenda post-Haya”.
Otra implicación concreta del fallo son los
recursos hídricos que el Perú obtuvo.
En solo un año, el puerto más sureño de nuestro
país, Morro Sama, en Tacna, casi ha logrado duplicar su volumen de pesca. En el
2013, registró el desembarque de 2.568.252 kilos de pescado. En el 2014, esta
cifra ha alcanzado los 4.914.029 kilos.
Además, los pescadores tacneños que se dirigen al
llamado triángulo interior ienen derecho a navegar libremente por las aguas
chilenas, siempre y cuando no pesquen allí. Así, pueden llegar más rápidamente a
mar peruano y aprovechar los recursos hídricos que el Instituto del Mar del
Perú (Imarpe) identificó en dos expediciones realizadas en febrero y octubre
del año pasado. Se ha encontrado en esa área una importante presencia de pota,
tiburón y vinciguerria, una especie más pequeña de anchoveta. Por ello, el 90%
de las embarcaciones que zarpan de Morro Sama prefiere pescar en esta zona.
Imarpe ha informado que el potencial económico de
esta biomasa representa un aumento potencial del 9% en el volumen de pesca de
los puertos de Tacna, Moquegua y Arequipa, y un crecimiento del 15% en el valor
económico de la misma. Un tercer tema pendiente para la opinión pública de
ambos países es el llamado triángulo terrestre. Se trata de un terreno de 3,7
hectáreas que, de acuerdo al expresidente chileno Sebastián Piñera,
correspondería a Chile tras el fallo de La Haya.
Un tema cerrado
Sin embargo, fuentes de la Cancillería peruana
siempre han sostenido que la frontera terrestre con Chile es un tema cerrado
desde el Tratado de Lima de 1929. Incluso han calificado de “antojadiza” la
interpretación de Piñera. “Hay que tener un sentidode la proporción. Hemos
ganado 50 mil km2 de mar y se trata de armar una controversia por un área tan
pequeña”, explican. “De cualquier modo, el tema se resolverá mediante la vía
diplomática”.
Antonio Zapata: “Todo fue por la vía de la razón”
La memoria contribuye a la identidad de los
pueblos y es vital para forjar un destino común. Sin identidad no hay proyecto
colectivo, sin identidad no hay país. Por eso es importante recordar un tema tan
trascendental como el fallo de La Haya.
Este significó la resolución del último problema
limítrofe del Perú, y justamente con Chile, un país con el que tenemos una
memoria conflictiva.
Además, fue por la vía legal, no a través de un
conflicto. Cuando se entendió que había una diferencia, el Perú planteó un
juicio y ganó en una corte internacional. Todo por la vía de la razón.
Considero que lo del triángulo terrestre (3,7
hectáreas) es un asunto muy pequeño. Conviene conversar y buscar un acuerdo,
quizá alrededor de un parque binacional. Creo que esa sería una solución
satisfactoria para ambas partes.