No creas en todo lo que se dice.

Aun cuando creas que algo aparece claro, ponlo en duda y no reposes. Duda de todo lo que parece ser bonito y verdadero. Pregúntate siempre: «¿Para qué?». No creas que una cosa sola es buena; lo recto no es recto y tampoco lo curvado es curvado. Si alguien dice que un valor es absoluto, pregúntale en voz baja: «¿Por qué?». La verdad de hoy puede mentir ya mañana. Sigue el río desde donde comenzó el torrente. No te basten las piezas aisladas. Pregúntate siempre: «¿Desde cuándo?». Busca las causas, une y disuelve, atrévete a mirar tras las palabras. Si alguien dice: «Esto es bueno (o malo)», pregúntale en voz baja: «¿Para quién?» Friedrich Paulus

La debida gestión pesquera

La Revista Pesca es un medio de información alternativo que presenta artículos, opiniones y noticias referidas a la pesca en el Perú y el mundo, con énfasis en la política pesquera, la sostenibilidad de los recursos pesqueros y la seguridad alimentaria. En este blog se publican notas de importancia, así como novedades del sector pesquero. En 2026 cumplimos 67 años de publicación en el Perú.

viernes, 15 de mayo de 2026

INVESTIGACION CIENTIFICA EN LA PESCA PERUANA: ¿DESIGNACIONES TÉCNICAS O DECISIONES POLITICAS?

 

NO CUALQUIERA PUEDE NI DEBE SER PRESIDENTE DEL IMARPE:

EL PERFIL QUE EXIGE LA PESQUERIADEL PERU

 


El perfil del presidente del Instituto del Mar del Perú está definido en la última modificación realizada al Manual de Clasificación de Cargos de la entidad en abril de 2026. Esta no ha sido precisamente la mejor, por cuanto sugiere un perfil más bajo que el anterior Manual.

 

Esto es lo que indica el manual:

 


 

https://revistapesca.blogspot.com/2026/04/el-nuevo-perfil-del-presidente-del.html

Hay cambios relevantes y algunos son técnicamente sensibles.

1. Diferencia clave: FORMACIÓN ACADÉMICA

En la versión diciembre 2025, se pide formación universitaria completa, título profesional en carreras afines, maestría o doctorado relacionados con la especialidad. Es un perfil relativamente estándar para un organismo científico.

En la versión abril 2026, se abre a: Técnico superior o universitario y se acepta: Bachiller o Título profesional de  Segunda especialidad,  Incluso formación en institutos (no solo universidad).

Hay un cambio crítico porque se amplía radicalmente el universo de candidatos. Esto no es un ajuste menor. Antes: perfil claramente universitario y con especialización.  Después: perfil mucho más flexible y menos exigente. En un instituto científico, esto es una señal fuerte de des tecnificación.

2. EXPERIENCIA: cambio más sutil, pero importante: 8 años de experiencia general y 5 años en cargos directivos o similares. Hasta aquí, no cambia.

Pero se hace una diferencia en abril 2026. Se añade: 3 años de experiencia en áreas relacionadas con competencias del IMARPE. Este cambio puede parecer que “endurece” el perfil, pero en realidad introduce un criterio ambiguo, permite justificar experiencia no necesariamente científica estricta. Es un ajuste que abre margen de interpretación, no necesariamente eleva el estándar.

3. CAMBIO MÁS IMPORTANTE (aunque sutil): NIVEL EDUCATIVO

Este es el punto más delicado de todo el análisis: Implícitamente orientado a profesional universitario + posgrado. Después: Permite técnico superior + bachiller + múltiples rutas educativas.

Esto implica: Se elimina el “techo mínimo científico”; se diluye la exigencia académica;  se amplía el pool de candidatos hacia perfiles: administrativos, técnicos, o políticos.

Esto no es neutro en una entidad científica.

4. LO QUE NO CAMBIÓ (y también importa): Funciones del cargo idénticas; nivel de responsabilidad idéntico; poder de decisión idéntico.  Es decir: Se mantiene el mismo poder, pero se baja (o flexibiliza) el filtro de entrada.

5. CONCLUSIÓN TÉCNICA

Hay evidencia de un patrón claro de flexibilización del perfil: Se reduce la exigencia académica.  Se amplía el tipo de formación aceptada. Se introduce ambigüedad en experiencia.

¿Esto prueba direccionamiento? No automáticamente. Pero sí cumple 3 condiciones típicas de perfiles ajustados para direccionamiento: 1.Ampliación del universo de candidatos. 2. Reducción de barreras técnicas. 3. Mantenimiento del poder del cargo.

Esto es consistente con un escenario donde se busca hacer viable a alguien que antes no calificaba. Cuando hay direccionamiento la iniciativa suele venir de nivel político o de influencia sectorial, y el cambio se “tecnifica” después para que parezca legítimo.

Estamos ante un indicio fuerte de direccionamiento institucional. Este tipo de cambio no suele ser casual porque no responde a una reforma estructural visible; no mejora la exigencia técnica y ocurre en un periodo corto. Eso lo vuelve altamente cuestionable desde una óptica de gobernanza pública.

Pareciera que alguien ha diseñado este perfil, modificando el aprobado en diciembre de 2025, para ajustarse a determinada persona en especial que, aparentemente, ya habría sido elegida para el puesto por la(s) persona(s) que tras las sombras dirigen la pesquería peruana.

¿Qué ocurrió entre diciembre 25 y abril 26 y quién ordenó cambiar el Manual del Clasificador de Cargos del IMARPE? Esto no es un tema burocrático menor porque define quién dirige la producción de la evidencia científica sobre la pesca, afecta decisiones sobre cuotas, vedas, e impacta directamente en el sector.

HAY QUE ENTENDER QUÉ ES EL CARGO:

La Presidencia Ejecutiva es la “máxima autoridad ejecutiva”, responsable de dirigir toda la institución, representar legalmente al IMARPE y ejecutar las decisiones del Consejo Directivo. Además, el IMARPE es el organismo que “provee la base científica para la gestión pesquera del país”.

EL PERFIL IDEAL DEBERÍA TENER LOS SIGUIENTES COMPONENTES Y NO LOS QUE HAN SIDO APROBADOS EN ABRIL DE 2026:

1. Sólido liderazgo científico (no solo administrativo)

IMARPE es, ante todo, un “instituto de investigación”. Por eso, el presidente debería:

* Tener formación en ciencias del mar, biología pesquera, oceanografía o afines.

* Entender modelos de evaluación de stocks, ecosistemas y cambio climático.

* Poder dialogar de igual a igual con la comunidad científica.

Si no tiene base científica, se rompe la lógica central: IMARPE deja de ser un “ente técnico” y se vuelve político.

2. Experiencia en gestión pública compleja

El cargo no es solo académico. Implica:

* Dirigir presupuesto público (es titular de pliego)

* Gestionar equipos multidisciplinarios grandes

* Coordinar con el Ministerio de la Producción y otros actores

Se necesita experiencia real en gestión pública o institucional de alto nivel.

3. Independencia técnica frente a presiones políticas y económicas

Este es probablemente el punto más crítico.

El presidente debe:

 Proteger la evidencia científica frente a presiones del sector pesquero

* Evitar captura por intereses (industria, lobistas, coyuntura política)

* Garantizar que las recomendaciones científicas no se manipulen

* Pensar en sostenibilidad intergeneracional

* Integrar ciencia, economía y política pública

 Sin independencia, la ciencia se distorsiona y la sostenibilidad colapsa.

 4. Visión ecosistémica y de largo plazo

 Hoy IMARPE no solo evalúa anchoveta. También:

 * Cambio climático

* Ecosistemas marinos

* Acuicultura

* Impactos ambientales

 5. Capacidad de articulación política (sin politización)

 Debe ser capaz de:

* Traducir ciencia en decisiones de política pesquera

* Influir en el gobierno sin perder rigor técnico

* Coordinar con academia, sector privado y organismos internacionales

Es un perfil híbrido: científico + gestor + operador institucional.

6. Ética e integridad comprobadas

Dado el impacto económico de la pesca en Perú:

* Debe tener trayectoria limpia

* Sin conflictos de interés con la industria

* Con credibilidad pública

En síntesis, el presidente del IMARPE debería ser: Un científico de alto nivel, con experiencia en gestión pública, independencia técnica, visión de sostenibilidad y capacidad de influir en política sin ceder a presiones.

El contraste entre el “perfil ideal” planteado y los perfiles reales que han ocupado o influido en la conducción de IMARPE en los últimos años revela brechas bastante estructurales. No es un problema puntual, sino institucional y del modelo político.