REVISTA PESCA

La Revista Pesca es un medio de información alternativo que presenta artículos, opiniones y noticias referidas a la pesca en el Perú y el mundo, con énfasis en la política pesquera, la conservación del ambiente y la seguridad alimentaria.
En 2016 cumplimos 56 años de publicación contínua en el Perú.

Las ediciones a partir del 2010 se publican en formato digital (PDF) en la siguiente página web: http://www.issuu.com/revistapesca/docs

Correo electrónico: revistapesca@outlook.com

sábado, 20 de mayo de 2017

El mercado interno peruano de productos pesqueros

El Ministerio de la Producción  realizó cambios en su Reglamento de Organización y Funciones (ROF) a través del Decreto Supremo (DS) 009-2017-Produce, que modifica los artículos 8, 13, 14, 16, 64, 65, 67, 68, 69, 70, 71, 72 y 73 de su ROF, aprobado en febrero pasado.
La norma incorpora funciones adicionales al Despacho Viceministerial de Pesca y Acuicultura
En el primer caso, entre sus tareas estará: promover la investigación, el desarrollo tecnológico y la innovación en pesca y acuicultura, considerando las prácticas tradicionales asociadas a la pesca y acuicultura de los pueblos indígenas cuando corresponda.
Además, impulsar programas, proyectos y acciones para fortalecer la cadena productiva en materia pesquera y acuícola; promover el diseño y desarrollo de mercados y actividades productivas vinculadas al ámbito pesquero y acuícola, generando una mayor competitividad, inversión e inclusión social; entre otras.
Resulta interesante la nueva función asignada al Despacho Viceministerial de Pesca y Acuicultura en relación a promover el diseño y desarrollo de mercados y actividades productivas vinculadas al ámbito pesquero y acuícola, generando una mayor competitividad, inversión e inclusión social.
Esto en la medida que podría sugerir que el Despacho tendrá un sustento para actuar sobre el mercado interno de productos pesqueros, en el actual contexto en el cual solo el mercado externo dispone de incentivos, estímulos y subsidios, creándose un marco de competencia desleal con el mercado nacional.
Los ciudadanos peruanos no disponemos de las mismas ventajas de cantidad y calidad de que disponen los ciudadanos de otros países que reciben nuestros pescados y mariscos con mayores  y mejores controles de calidad y con subsidios.
Por la misma razón no se puede contar con productos como la pota y anchoveta como elementos de reducción de los índices de desnutrición y anemia en el país.
En la edición de Junio de la Revista Pesca se publicarán varias notas al respecto y debe agregarse el hecho de que el país tiene un sesgo exportador importante, al punto de que existe un Ministerio de Comercio Exterior, lo que no es malo en sí mismo. Lo malo es que no existe un Ministerio de Comercio Interior que se encargue de proporcionar al mercado nacional un marco de igualdad de ventajas que las que tiene el mercado externo. Si hubiese igualdad, el empresario privado podría elegir a qué mercado  atender con reglas de juego justas.
Si como resultado de las reglas de mercado y de igualdad de competencia, subsistiese   un sector importante de población sin atención o sin posibilidad de acceso a productos pesqueros por cuestión de pecios o lo que fuese,  entonces el Estado deberá intervenir de la forma que considere más adecuada a fin de combatir la desnutrición y la anemia infantil.

Esto ha sido descuidado en los últimos 6 años, por lo cual la nueva función asignada al Despacho Viceministerial de Pesca y Acuicultura podría ser una oportunidad para corregir esta situación.

miércoles, 3 de mayo de 2017

LA PERSPECTIVA SOCIAL DEL ORDENAMIENTO PESQUERO DE LA ANCHOVETA PARA EL CHD Y LA POTA


Las noticias de la promulgación de un nuevo Reglamento de Ordenamiento Pesquero para la anchoveta, del otorgamiento de una cuota anual de dicha especie para el CHD y la firma de una Declaración Conjunta para el mejoramiento de la pesca del recurso pota entre la SNI y el Despacho Viceministerial de Pesca y Acuicultura con el objetivo de asegurar su sostenibilidad, así como la aceptación de la necesidad de hacer mayor investigación sobre este último recurso, son evidentemente positivas desde todo punto de vista, ya que la pota y la anchoveta son quizá las únicas especies con suficiente biomasa como para incentivar su captura y destinarla al Consumo Humano Directo.

Pero no se puede dejar de realizar el siguiente análisis:

Luego de haberse establecido la cuota de pesca industrial de 2.8 millones de toneladas, se ha establecido 300,000 toneladas de anchoveta para consumo humano directo para el año 2017, correspondiente a todo el litoral peruano. Esta última cifra es casi el doble de los desembarques reales promedio de los últimos años cuando no había cuota global, por tanto supone una mejora sobre cifras reales. Resulta entonces que los reclamos sobre esta cifra no parecen tener mucho fundamento y se deben a desconocimiento, por cuanto entre el 2005 y 2016 no se ha superado, en promedio anual,  la cifra de cien mil TMB de desembarque de anchoveta destinada al CHD.

El tema tiene varias aristas, obviamente. La reciente normativa se refiere solamente a la anchoveta para su procesamiento en enlatado, congelado o curado y en el caso de la pota son acuerdos para  realizar investigación.

En esta nota se analiza la arista referida al mercado interno, porque dado que la anchoveta procesada es principalmente destinada a la exportación, las normas recientes son promotoras del consumo de anchoveta en los mercados externos y estimuladoras de la industria exportadora, no del mercado nacional. Nada dice sobre su tratamiento y comercialización en estado fresco, limitando de esta manera la posibilidad de llegar a los mercados en estado natural, fresco, como ocurre con otras especies. Esta omisión dificulta la promoción y aumento del consumo de anchoveta que por otro lado se pretende incrementar.

Vale recordar que con el Decreto Supremo Nº 010-2010-PRODUCE, hace siete años, se aprobó un Reglamento de Ordenamiento Pesquero del Recurso Anchoveta (Engraulis ringens) y Anchoveta Blanca (Anchoa nasus) para Consumo Humano Directo. Por lo que se puede saber, este documento no produjo mayores efectos positivos ni novedosos en el tema, y el asunto quedó severamente complicado cuando se promulgó el DS 005-2012-PRODUCE que introdujo modificaciones al mismo y fue motivo de años de desavenencias entre el Produce y la industria hasta llegar al Tribunal Constitucional. Ahora tenemos un nuevo ROP, pero subsiste la omisión del mercado nacional.

El hecho es que todos los avances sobre la promoción y consumo de anchoveta para el mercado peruano que existieron antes de 2011 se detuvieron, olvidaron o quedaron complicados desde ese año hasta la fecha. Situación derivada, entre otras cosas, de la debilidad sectorial producida por una excesiva rotación de funcionarios que viene acompañada de pérdida de la memoria institucional, que a su vez limita o anula la posibilidad de realizar un adecuado seguimiento de las políticas y normas del sector. Debe agregarse a esta debilidad, la ausencia de Políticas de Estado de largo plazo para el sector Pesca y el hecho irrefutable de que cada nueva administración desconoce y/o ignora casi todo lo actuado en anteriores gestiones y decide implementar una nueva agenda. Todo esto configura una situación de ineficiencia en la gestión sectorial, de la cual la alimentación nacional resulta ser la más afectada.

Se requiere nuevas normas que restituyan las medidas necesarias para continuar desarrollando campañas y programas de alimentación en base a anchoveta para las poblaciones más necesitadas, introduciendo nuevos elementos a las disposiciones dictadas, en especial porque la comercialización de anchoveta para el mercado más necesitado del Perú, no puede ser tratada exclusivamente en términos de rentabilidad económica.

Anemia y desnutrición en el Perú son una realidad que puede ser combatida empleando la anchoveta, pero en un contexto social. Sin embargo, es difícil pensar en destinar este recurso al mercado interno sin apoyo del Estado, por una simple cuestión de precios.

Veamos como ejemplo una embarcación de 30 Toneladas de capacidad de bodega:

Si llegase a su punto de desembarque con bodega llena, a precios de 2016, la industria de harina le pagaría US$260.00 por TMB, o sea US$7,800.00 por una faena de un par de días sin empleo de hielo, o sea con solamente el costo de tripulación, combustible, víveres, etc.

Si la misma embarcación trajese pesca encajada en hielo, su factor de estiba se reduciría a unas 6 a 7 TMB. Supongamos, que por pesca bien preservada en hielo y extraída con chinguillo, o sea sin daño mecánico, le paguen lo mismo, o sea US$260.00. El total daría US$1,820 o sea mucho menos que la destinada a la harina y con el mayor gasto que genera el empleo de hielo.

Para ganar lo mismo, esta embarcación debería vender la tonelada a US$1,114.00 lo que convertiría la anchoveta en demasiado cara para pensar en su comercialización en el mercado interno y aún en el externo. Poco probable que alguna empresa pueda pagar este precio por anchoveta, aunque fuese de excelente calidad.  Es un tema de mercado.

Este es el problema medular del manejo de la anchoveta y lo que hace atractivo pensar en desviar su captura autorizada para CHD, al CHI, distorsionando todo el manejo de esta pesquería.

Esta ecuación tiene que resolverse con fórmulas innovadoras, creativas y tecnológicas e intervención del Estado, no solamente a través de programas sociales,  sino de adecuada supervisión y control.

El mercado no puede resolver el problema. Hay una imposibilidad para acceder a los alimentos hidrobiológicos por parte de amplios sectores de la población que no pueden pagar los precios actuales y que no son objetivo de ventas tampoco. 

La solución no puede ser más exportación porque más exportación subsidiada implica menos atractivo por el mercado nacional y menor acceso a los alimentos de origen hidrobiológico. El empresario privado optará siempre por vender sus productos con mayor valor agregado al mejor precio y al mejor postor. En esa lógica de pensamiento, siempre encontrará en la exportación un mercado dispuesto a pagar caro por alimentos o materia prima para producir alimentos que satisfagan, no necesariamente el hambre, sino exigencias gastronómicas. El ciudadano pobre que solo requiere proteína barata tenderá a ser excluido de esa lógica de mercado.

La visión del Estado debiera ser la de utilizar nuestra producción de recursos hidrobiológicos prioritariamente para nosotros mismos, proteger su renovación y crecimiento aplicando enfoques ecosistémicos y exportando solamente aquellos que excedan a nuestras necesidades, lo cual en el caso de la anchoveta no es un problema dada la abundancia de su biomasa. La situación impone la necesidad de una visión nueva y diferente del contexto general en el que se sitúa actualmente la pesquería. La población alto andina y de ceja de selva del Perú acusa alta desnutrición crónica, niños con bajo nivel de consumo de proteínas y calorías, extrema pobreza, falta de empleo y actividades de subsistencia con baja productividad. Esto requiere de una intervención del Estado.

Se entiende por seguridad alimentaria al acceso material y económico a alimentos suficientes, inocuos y nutritivos para todos los individuos de manera que los puedan utilizar adecuadamente para satisfacer sus necesidades alimenticias y llevar una vida sana, sin correr riesgos indebidos de perder dicho acceso. Esta definición comprende los aspectos de disponibilidad, inocuidad, utilización, acceso y estabilidad.

Los principales problemas de inseguridad alimentaria que presenta el Perú no se dan por el lado de la disponibilidad y estabilidad general en el suministro de alimentos, sino más bien por el lado del acceso, de manera específica por el lado de los niveles de ingreso de la población, así como por la distribución y oferta adecuada de alimentos hidrobiológicos. 

En este sentido, la seguridad alimentaria en el Perú está estrechamente vinculada a la distribución de sus recursos. Es debatible, desde este punto de vista, el modelo que sostiene defiende y privilegia la exportación de dichos recursos relegando al mercado nacional. No se trata de dejar de exportar o que esta actividad sea mala o indebida, sino de darle al mercado interno las mismas ventajas competitivas. El Estado tiene que intervenir en el caso de poblaciones vulnerables, con programas sociales que por su naturaleza deben ser subsidiados. No puede subsidiar única y exclusivamente a la exportación.

El Estado no está interviniendo nada más que dando el marco regulatorio dirigido a cumplir metas de control biológico y de protección, así como de promoción de exportaciones. Las medidas comúnmente aplicadas son: las vedas, las cuotas, limitaciones al tamaño mínimo, control de artes y sistemas de pesca, etc. El objetivo actual del ordenamiento es la preservación de las especies más explotadas, restringiendo la presión sobre su biomasa en etapas críticas. La regulación pesquera vigente no considera aspectos de inclusión social ni de alimentación nacional. Adicionalmente el Estado viene promoviendo la exportación, lo cual no sería criticable en la medida que hiciese lo propio con el mercado nacional estableciendo reglas de juego parejas para ambos mercados.
Hay algunos detalles que no se están tomando en cuenta y que deberían ser considerados para llegar a optimizar estas pesquerías desde el punto de vista del justo equilibrio de beneficios entre el empresario, el pescador, el Estado y el ciudadano peruano:

1.     La pota viene siendo capturada exclusivamente por la flota artesanal, por lo cual de acuerdo a las normas vigentes, no paga derechos de pesca. Dado que la mayor parte es adquirida por las plantas procesadoras para ser exportada, se convierte en un recurso hidrobiológico gratuito y subvencionado para el mercado extranjero. No parece ser una situación de justicia para el propietario del recurso, que es el ciudadano peruano, porque además el consumo interno no tiene ningún incentivo. En todo caso, la venta dentro del mercado nacional podría ser la única que admitiría ser exonerada del pago de derechos de pesca. Pero ¿por qué actualmente solamente se privilegia e incentiva la exportación?

2.     Las normas recientes que regulan el uso de la anchoveta para el CHD omiten completamente su manipulación y comercialización en estado fresco para el mercado nacional. Si es capturada por la flota artesanal, su exoneración de derechos de pesca genera una situación similar a la situación que ocurre con la pota descrita en el párrafo anterior. No considerar con mayor énfasis y precisión las posibilidades de comercialización en el mercado interno limita el interés por innovar y aplicar nuevas tecnologías por parte de micro empresas interesadas en el mercado interno. Tampoco existe incentivo alguno para atender los mercados del interior del país.

3.     No existen programas sociales que utilicen estas dos especies para contribuir a resolver los problemas de la desnutrición y anemia infantil particularmente.

4.     Los mercados del interior, las poblaciones vulnerables y las de menores recursos no serán atendidas por la empresa privada en la medida que no solamente no hay incentivos ni programas sociales, sino que no serían rentables económicamente.

5.     Las poblaciones vulnerables no ofrecen rentabilidad económica; pero sí rentabilidad social. Es por eso que su atención requiere de tratamientos especiales, de alianzas entre el Estado y la empresa privada, así como la estimulación para la creación de micro empresas orientadas a atender a estos mercados.


Marcos Kisner Bueno

domingo, 30 de abril de 2017

Editorial Revista Pesca mayo 2017

En las últimas semanas se ha observado reclamos de algunos sindicatos de empresas pesqueras por la falta de pago de utilidades correspondiente al ejercicio 2016. Se quejan de que la empresa no ha hecho el reparto de utilidades. Si la empresa está declarando pérdidas, no hay manera de que reparta utilidades que no ha obtenido, lo que puede desagradar o ser discutible, pero es un hecho.

El punto es que ello implica que no ha habido pago de impuesto a la renta tampoco, porque este se aplica a las utilidades. No hay utilidad, por tanto no hay impuesto a la renta.

Estas empresas pesqueras solamente habrían aportado al Estado lo correspondiente a derechos de pesca que, como se ha explicado ampliamente, no es mucho.

Cabe cuestionar que más allá de que la empresa, por las razones que fuese haya incurrido en pérdidas, el hecho es que ha habido un esfuerzo de extracción de especies hidrobiológicas y que eso ha causado un impacto en el ecosistema. En esta etapa del negocio veamos hechos reales y medibles, no los números todavía.

La extracción es independiente de la eficiencia empresarial que conduce a un resultado con ganancias o pérdidas. Por tanto, esas especies extraídas deberían tener un precio más allá de los resultados financieros. De lo contrario se convierten en materia prima gratis, sin costo alguno.

No apreciarlo así significa que la Nación pierde recursos naturales sin recibir la adecuada compensación.

Otra cara de la moneda, a la luz de toda la corrupción destapada en los últimos tiempos, es que ante el mal uso de los dineros recaudados a través de impuestos, es de alguna manera lógico pensar en dejar de pagarlos, evadirlos, o pagar lo menos posible. Eso dependerá de las autoridades competentes y de su capacidad para convencer a la población tributante, de que no ocurrirá más corrupción. Posible o no, es una tarea pendiente si se quiere incrementar la recaudación.

El tema a debatir es que todos quienes usan recursos naturales para hacer negocios deben pagar un justiprecio por la extracción de los mismos, independientemente de que tengan resultados buenos, malos o pobres. Pero que también es necesario hacer los ajustes que inspiren confianza al contribuyente en el sentido de que sus impuestos no serán saqueados, mal utilizados, o robados por funcionarios corruptos.

Los ciudadanos del país deben ser adecuadamente compensados por el uso de sus recursos naturales hidrobiológicos y también protegidos contra el robo de sus impuestos, los cuales deben y tienen que ser adecuada, eficiente y honestamente empleados.

La revista Pesca es un medio de información alternativo referido a temas del mar y de la pesquería. Difunde información obtenida de muchas fuentes, ideas y opiniones que tienen por objeto exponer: la necesidad de hacer sostenible la extracción de los recursos marinos; la urgencia de actuar en beneficio de la seguridad alimentaria nacional; y el cuidado del ambiente.

Los invito cordialmente a leer la edición de la Revista Pesca correspondiente a MAYO 2017 y a compartirla dentro de sus círculos y redes sociales.

En formato revista en el siguiente link:
https://www.yumpu.com/es/document/view/58279833/revista-pesca-mayo-2017

miércoles, 26 de abril de 2017

La anchoveta para consumo humano directo

LA RM 186-2017-PRODUCE establece que los establecimientos industriales pesqueros con licencias de funcionamiento para consumo humano directo, bajo responsabilidad, sólo deben recibir los volúmenes del recurso anchoveta a ser destinados exclusivamente para la elaboración de conservas, congelados, curados y otros productos para consumo humano directo que les fuere autorizados, en función a la capacidad instalada y al requerimiento de materia prima que demande su programa de producción, asegurando su adecuada conservación en las pozas de recepción y de almacenamiento.

Por otro establece, por primera vez en el Perú,  en el marco del régimen de abastecimiento permanente a la industria de consumo humano directo, una cuota de captura de trescientas mil (300 000) toneladas del recurso anchoveta para el año 2017, correspondiente a todo el litoral, que comprende a la Zona Norte – Centro y a la Zona Sur, conforme a lo previsto en el artículo 9 del Reglamento de Ordenamiento Pesquero de la Anchoveta para Consumo Humano Directo aprobado por el Decreto Supremo N° 005-2017-PRODUCE, los mismos que se destinarán exclusivamente para consumo humano directo.

El desembarque histórico de anchoveta para CHD muestra la estadística siguiente, que sugiere que la cuota asignada parece ser concordante con la misma, ya que antes de la actual normativa, sin  limitante alguna, los desembarques nunca superaron las cien mil toneladas en promedio:

Desembarques totales de anchoveta entre 2005 y 2016
Para enlatado:708,496 TMB
Para congelado:101,932 TMB
Para curado: 135,312 TMB
Para consumo fresco:20

Total: 945,760TMB
Promedio Anual: 78,813 TMB



Esta resolución complementa al Reglamento de Ordenamiento Pesquero del Recurso Anchoveta para Consumo Humano Directo dispuesto con el DECRETO SUPREMO Nº 005-2017-PRODUCE.

Sin embargo se refiere solamente a la anchoveta para su procesamiento en enlatado, congelado o curado.

No es la primera norma que pretende ordenar en algo la extracción y manejo de la anchoveta para CHD, pero continua persistiendo el olvido de la posibilidad de su comercialización en estado fresco, perjudicando cualquier posibilidad o intento de incrementar el consumo de pescado con la única especie, además de la pota, que puede hacerlo sin poner en riesgo a su biomasa.

Si alguien desea comercializar anchoveta fresca, como se hace con otras especies, al amparo de este marco normativo ¿puede hacerlo o no? Si una embarcación llega a su punto de desembarque con anchoveta bien preservada en cajas con hielo y desea transportarla al mercado para su venta al público, o para darle una transformación artesanal para preservarla y facilitar su comercialización en territorio nacional, no puede hacerlo porque no la norma no lo permite, ¿o bien puede hacerlo porque la norma no lo prohíbe, al igual que cualquier otra especie?

Esta omisión impide la promoción y aumento del consumo de anchoveta, mientras que por otro lado el Estado pretende incrementar el consumo nacional de pescado a través del programa “A Comer Pescado”

No estando prohibido, debería poder hacerse; pero hubiese sido preferible y más estimulante, que la normatividad contemple este caso y no sea tan sesgada hacia la promoción de las exportaciones descuidando al mercado interno, al consumidor nacional. Queda de esta manera a discreción del inspector o autoridad competente, emitir un juicio sobre un pescador que desembarque anchoveta encajada en hielo para transportarla al interior del país.

Dado que la anchoveta procesada es principalmente destinada a la exportación, las normas recientes son promotoras del consumo de anchoveta en los mercados externos y estimuladoras de la industria exportadora, sin considerar al mercado interno.

Es necesario algún mecanismo que incentive y estimule el procesamiento de la anchoveta en presentaciones y envases apropiados para atender al mercado peruano, en especial a los sectores económicos de menores ingresos y mayores necesidades de proteína.

Marcos Kisner


martes, 4 de abril de 2017

SNI: “Es indispensable estimar biomasa de la pota y desterrar a los piratas”

·         Alfonso Miranda Eyzaguirre, Presidente del Comité de Pesca y Acuicultura de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI) afirmó que está en juego la principal actividad de los pescadores artesanales.
·         Denunció que hay, en la actualidad, 400 barcos de armadores asiáticos que depredan la pota en nuestras 200 millas marinas y las acciones de control no son suficientes.

El Presidente del Comité de Pesca y Acuicultura de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI), Alfonso Miranda Eyzaguirre manifestó que desde el año 2011 se ha solicitado al Ministerio de la Producción (PRODUCE) y al Instituto del Mar del Perú (IMARPE) que se realice, cuando menos, un crucero al año para estimar específicamente la biomasa de la pota, así como la ubicación del recurso en las diferentes zonas del litoral debido a su carácter migratorio.

“Mientras no se tenga el sustento científico de estos estimados, resulta aventurado hablar de subexplotación del recurso”, expresó categóricamente Miranda Eyzaguirre.

Cabe indicar que recientemente, se incluyó el estudio de la pota, pero dentro del crucero de la anchoveta, lo que es considerado un avance.

Al respecto,  el dirigente empresarial señaló que solo cubre hasta las 80 millas y la pota necesita un crucero específico que evalúe las 200 millas de nuestro mar.

“Se trata de la principal actividad de los pescadores artesanales que pescan hasta esa distancia", advirtió.

Por otra parte, Miranda Eyzaguirre señaló que se sabe que hay una flota de más de 400 barcos de armadores asiáticos (China, Taiwán, Tailandia e Indonesia) que depredan la pota y los controles no son efectivos.

"Esta pesca no se declara y no se contabiliza, con lo cual no sabemos a ciencia cierta en qué estado se encuentra el recurso. Como está el panorama, no podemos pensar en aumentar el esfuerzo pesquero ya autorizado. En conclusión, con la pota no se juega", sentenció.

El titular del Comité de Pesca y Acuicultura de la SNI recordó que la pota es el segundo recurso en importancia en el Perú y el principal para el sector del consumo humano, ya que representa aproximadamente el 40 por ciento de las exportaciones de este importante sector.

“Por ello, los industriales de pesca de consumo humano, que desde hace muchos años viene procesando la pota tanto para consumo interno como para exportación, participan de un Grupo de Trabajo en la Región Piura para la formalización de la flota artesanal de este recurso”, informó.

Embarcaciones propias para extraer anchoveta
De otro lado, Alfonso Miranda Eyzaguirre resaltó la necesidad que las empresas dedicadas al consumo humano cuenten con embarcaciones propias que permitan la extracción y el procesamiento de la anchoveta en buenas condiciones de calidad e inocuidad, sin dejar de lado el abastecimiento por parte de los artesanales y las embarcaciones de menor escala.

“Nuestro ordenamiento jurídico en materia pesquera promueve de manera preferente al consumo humano directo y determina que PRODUCE debe establecer un régimen de abastecimiento permanente para la industria dedicada a esta actividad” añadió Miranda.

Cabe destacar que mientras que un año normal se extrae entre 4 y 5 millones de toneladas métricas de anchoveta para elaborar harina de exportación, la industria de pesca del consumo humano requiere cantidades mucho menores al 10 por ciento, de lo que se utiliza como materia prima de la gran industria.

“La anchoveta se convertiría en un producto clave para combatir la anemia y la desnutrición crónica infantil en el Perú, si se dan las normas adecuadas para su destino al consumo humano” finalizó Miranda.

San Isidro, 03 de abril de 2017
Oficina de Prensa e Imagen



Contacto:
Carlos Chuquín
Asesor de Prensa e Imagen
Comité de Pesca y Acuicultura
Sociedad Nacional de Industrias

Celular: 99963-4710

martes, 28 de marzo de 2017

Editorial Revista Pesca abril 2017

Para efectos de la investigación y desarrollo tecnológico en el Perú se han desarrollado las entidades que existen, gracias a la cooperación internacional, de una manera casi fortuita y no por efecto de un debido planeamiento derivado de una necesidad.

El ITP y el CEP Paita se crean gracias a la cooperación de Japón. El BIC Humboldt se tiene gracias a la cooperación alemana, y el IMARPE proviene de cooperación técnica de FAO.

En líneas generales el Perú, por su condición de país en vías de desarrollo ha sido sujeto de mucha cooperación técnica en pesca. Si bien es cierto la ayuda en forma de cooperación era  generosa, no podemos dejar de especular en que detrás hubo también interés por privilegios en cuando a permisos de pesca y otros. El hecho es que desde entonces no ha crecido la oferta tecnológica en forma orgánica, sostenida y con recursos propios.

Probablemente fue válido hasta hace algunos años esperar todo, o casi todo, de la cooperación internacional; pero desde que el Perú se convierte en el país pesquero con los desembarques más grandes del planeta y en la segunda pesquería del mundo, es momento de dejar de depender de la ayuda externa porque podemos disponer de nuestros propios recursos financieros si administramos mejor la pesquería.

Incluso la construcción de los desembarcaderos pesqueros artesanales proviene de préstamos y cooperación internacional. Hoy estas instalaciones requieren de nuevas tecnologías y de innovación en sus procesos, pero no se aprecia oferta para atender esta necesidad.

Pero ya no somos sujetos de cooperación internacional por estar considerados como país de renta media. Una consecuencia del crecimiento económico de los últimos años.

Una mejor participación del Estado en la renta de la industria debe permitir el financiamiento de un plan estratégico de largo plazo con la I&D+i como componente importante.

Con exportaciones anuales promedio de 3 mil millones de dólares, el Perú ya no está en el mismo escenario que hace veinte años como para pensar en la cooperación o el financiamiento externo para impulsar el desarrollo tecnológico del sector. Por otro lado no es sostenible tampoco.

Entramos a una etapa de financiamiento para alcanzar un desarrollo de la I+D+i; pero que igual tiene que pagarse eventualmente. ¿Quién proveerá los recursos para el pago? ¿El tesoro público con los impuestos de todos los peruanos? Si así fuese ¿cuál es el beneficio obtenido por la ciudadanía que justifique el pago correspondiente? Por lo menos el beneficio debiera ser un mayor acceso a productos pesqueros de calidad, de precio accesible para las mayorías y un mercado interno en igualdad de condiciones de competitividad que el mercado externo

Siendo que toda innovación o avance repercute en una mejor calidad de producto y en mejor rentabilidad para la empresa privada, se presume como razonable que la participación de la industria a través de una contribución equitativa de los derechos de pesca, daría sostenibilidad a la I&D+i. 

Le compete al Estado ser el promotor y el articulador; y en ese sentido se gesta el Programa Nacional de Innovación en Pesca y Acuicultura del cual se comenta en esta edición.

La revista Pesca es un medio de información alternativo referido a temas del mar y de la pesquería. Difunde información obtenida de muchas fuentes, ideas y opiniones que tienen por objeto exponer: la necesidad de hacer sostenible la extracción de los recursos marinos; la urgencia de actuar en beneficio de la seguridad alimentaria nacional; y el cuidado del ambiente.

Los invito cordialmente a leer la edición de la Revista Pesca correspondiente a ABRIL 2017 y a compartirla dentro de sus círculos y redes sociales.
En formato revista en el siguiente link:

En PDF en el siguiente link:


martes, 14 de marzo de 2017

INNOVACION EN PESCA Y ACUICULTURA: EL INICIO

El Ministerio de la Producción, a través del Despacho Viceministerial de Pesca y Acuicultura, el Ministerio de Economía y Finanzas y el Banco Mundial, se han unido para gestar el Programa Nacional de Innovación en Pesca y Acuicultura (PROG 19-2014 SNIP), con la finalidad de apoyar a todos los actores del sector a dar un gran salto hacia la era del conocimiento, a través de la construcción del sistema nacional de innovación en pesca y acuicultura (SNIPA)

Funciones del SNIPA

ü  Formación y gestión de redes
ü  Desarrollo de Oportunidades
ü  Gestación de ambiente facilitador
ü  Mercado de servicios
ü  Movilización de recursos
ü  Creación de legitimidad social
ü  Intensificación de interacción
ü  Identificación de necesidades y oportunidades
ü  Construir una visión compartida

CONSTRUCCION DE UN NUEVO PATRON DE DESARROLLO DE LA PESCA Y LA ACUICULTURA NACIONAL

ü  Pasar de un modelo predominantemente extractivo a uno de cultivo
ü  Obtener productos con mayor valor agregado
ü  Incrementar la productividad y sostenibilidad
ü  Mejorar la sostenibilidad en el manejo de los recursos naturales
ü  Aumentar la capacidad de innovación de cadenas y territorios
ü  Fortalecer la seguridad alimentaria nacional
ü  Promover corresponsabilidad, transparencia y formalización
ü  Aprovechar nuevas oportunidades del mercado mundial
ü  Mejorar la calidad de la gobernanza pública-privada del sector

El Gobierno peruano y el Banco Mundial firmaron el 13 de marzo el contrato del préstamo por US$40 millones para financiar el Programa Nacional de Innovación en Pesca y Acuicultura (PNIPA) por los próximos cinco años.

El evento se desarrolló en el Palacio de Gobierno y contó con la participación del presidente de la República, Pedro Pablo Kuczynski; el ministro de la Producción, Bruno Giuffra; y el Director Regional del Banco Mundial para Bolivia, Chile, Ecuador, Perú y Venezuela, Alberto Rodríguez.

El costo total del programa asciende a US$120.90 millones, de los cuales el Ministerio de Economía y Finanzas aportará US$ 80.90 millones. El proyecto se desarrollará entre el 2017 y el 2021.

El programa comprende tres grandes proyectos de inversión pública:
i)             Proyecto nacional de innovación en Pesca,
ii)            Proyecto Nacional de Innovación en Acuicultura y
iii)           Proyecto de mejoramiento de la gobernanza del sistema nacional de innovación en pesca y acuicultura.

A través del Programa Nacional de Innovación en Pesca y Acuicultura, se espera financiar hasta 2.000 proyectos de Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+I). Se calcula que el mismo comprometerá a unas 70,000 personas y empresas, entre emprendedores, investigadores, científicos, proveedores de servicios y pescadores.

Se pondrá especial empeño en fomentar aglomeraciones territoriales competitivas en las regiones del país con potencial en pesca y acuicultura, como Piura, Ancash, Puno y Junín.

El primer objetivo es desarrollar el sector pesquero y de acuicultura al reorientar la estrategia de explotación de pesca marina hacia el incremento relativo de otras especies que no sean anchoveta, mientras se garantiza la sostenibilidad de la masa biológica marina.

El segundo objetivo es expandir el sector acuícola marino y de agua dulce al promover la inversión con cadenas de valor de manera que incremente los ingresos, genere empleo y mejore la nutrición de la población.

El Sistema Nacional de Innovación en Pesca y Acuicultura (SNIPA) se concibe sobre todo como un facilitador, articulador y dinamizador de interacciones necesarias y pertinentes entre actores a fin de estimular los procesos de innovación. En esencia se trata de constituir un bróker –un ente articulador- que fomente la interacción social, institucional y empresarial para el flujo del conocimiento y la información, hacia la innovación. En este sentido, se destaca la importancia de que el SNIPA permita estimular la estructuración de redes de innovación (RI) y nodos entre estas redes, alianzas estratégicas, asociatividad empresarial, cadenas de valor coordinadas, aglomeraciones territoriales dinamizadoras (clusters). 

El siguiente paso es establecer el PNIPA como Unidad Ejecutora en forma relativamente rápida, toda vez que el préstamo con el Banco Mundial ya se encuentra debidamente aprobado. Es de esperar que el Programa inicie sus operaciones en no más de cuatro meses.


Recién entonces se conocerá en detalle las características y procedimientos para otorgar el financiamiento.




lunes, 27 de febrero de 2017

Editorial Revista Pesca marzo 2017

El desarrollo histórico de la pesquería peruana se caracteriza por la marcada orientación hacia la producción de harina y aceite de pescado. Este desarrollo ha estado condicionado principalmente por la abundancia de los recursos pelágicos susceptibles de ser capturados y procesados masivamente y por la gran demanda de piensos y suplementos proteicos en el mercado internacional. 

Ésta marcada orientación hacia la producción industrial de harina y aceite de pescado ha influenciado la marcha y el desarrollo de las investigaciones científicas y tecnológicas, el establecimiento de los sistemas de información y colección de estadísticas, e infraestructuras de apoyo y servicios. Esta afirmación se evidencia en la mayor proporción de informes e investigaciones sobre la anchoveta en relación al resto de recursos.

En ese sentido no se evidencia, en la estructura del modelo de gestión vigente, que exista una entidad especializada en ciencia, tecnología e innovación que ocupe una posición rectora y articuladora, lo que se presenta como una importante limitación del modelo organizacional para la pesquería en el contexto actual, donde las necesidades de I+D+i son vitales.

En Mayo 2015, a solicitud del Ministro de la Producción, el Consejo de Ministros aprobó iniciar las gestiones para el endeudamiento ante el BM para el financiamiento del Programa Nacional de Innovación en Pesca y Acuicultura (PNIPA), por USD 40 millones, encargando al Despacho Viceministerial de Pesca y Acuicultura de PRODUCE constituirse en la Unidad Formuladora del PNIPA.

Sobre la base de estos pasos y aprobaciones previas, el Ministerio de la Producción, a través del Vice Ministerio de Pesquería formuló el Estudio de Factibilidad del PNIPA,  orientado a fortalecer los procesos de innovación en el sector pesca y acuicultura (P&A) del Perú.  Este Programa se enmarca en la línea del fomento de la I+D+i que se impulsan desde diversos sectores, con el apoyo del Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP), desde hace unos 15 años.

Hace pocas semanas el préstamo en mención fue oficializado. Por lo tanto, el Programa Nacional de Innovación en Pesca y Acuicultura ya dispone de financiamiento.

El PNIPA y sus Proyectos se construyen en un contexto de fomento de la innovación que no tiene parangón en la historia reciente del país. Si bien es cierto, algunas de estas iniciativas han hecho algún esfuerzo por canalizar recursos hacia el sector Pesca y Acuicultura, estos aparecen totalmente insuficientes, frente a las necesidades de renovación del modelo de desarrollo del sector P&A.  Este requiere una mayor especialización y envergadura, menor dispersión, y coherencia con la política de fomento de la innovación del sector P&A.

En consecuencia, el sector pesca y acuicultura peruano entra a una nueva etapa en el campo de la investigación, desarrollo e innovación, que se espera alcance óptimos resultados en el futuro inmediato.

La nueva visión de la pesquería peruana debiera ser, no de promoción e incentivo por mayor extracción, sino de consolidación y tecnificación de los niveles alcanzados. Capturas más eficientes pero dentro de límites sostenibles, mayor valor agregado, óptimo nivel sanitario de los productos que ingresan al mercado, igualdad de condiciones para el mercado interno y externo.

La innovación y la tecnología alcanzan en este contexto su máxima necesidad.

La revista Pesca es un medio de información alternativo referido a temas del mar y de la pesquería. Difunde información obtenida de muchas fuentes, ideas y opiniones que tienen por objeto exponer: la necesidad de hacer sostenible la extracción de los recursos marinos; la urgencia de actuar en beneficio de la seguridad alimentaria nacional; y el cuidado del ambiente.

Los invito cordialmente a leer la edición de la Revista Pesca correspondiente a MARZO 2017 y a compartirla dentro de sus círculos y redes sociales.

En formato revista en el siguiente link:

lunes, 20 de febrero de 2017

LA PARTICIPACION DE LA PESCA EN EL CRECIMIENTO DEL PAIS

En las siguientes cifras se puede apreciar cuánto se recaudó del sector pesquero por impuesto a la renta, derechos de pesca y cuánto se devolvió en el periodo 2003—2016, único lapso de tiempo con cifras visibles de todos los componentes analizados.

Cifras expresadas en soles

EXPORTACIONES PESQUERAS ENTRE EL 2003 Y EL 2016:
95,201’311,964                                             
IMPUESTO A LA RENTA RECAUDADO
2,299’800,000, que representa el 2.42% del total de exportaciones
IMPUESTOS DEVUELTOS POR EL ESTADO A LA INDUSTRIA PESQUERA
8,505’300,000, que representa el 8.93% del total de exportaciones
DERECHOS DE PESCA RECAUDADOS
648’346,941, que representa el 0.68% del total de exportaciones

La pesca genera ingresos para el Estado a través del pago de impuestos, en especial el de renta, ya que la comercialización de pescado fresco está exonerada del IGV. También a través de los derechos de pesca que se cobra por concepto de extracción.  Estos derechos los pagan los armadores industriales nacionales y extranjeros que ingresan a pescar en aguas peruanas. Los pescadores artesanales están exonerados de esta tasa.

El 50% de la recaudación por derechos de pesca alimenta el canon pesquero. El 50% de la recaudación por impuesto a la renta proveniente del sector pesquero constituye el otro origen de fondos del Canon. Este canon se distribuye a determinados gobiernos locales y regionales en forma imperfecta.

El Producto Bruto Interno (PBI) se define como el valor total de los bienes y servicios producidos en un país durante un periodo determinado.  Es la cifra más resaltada por los medios porque está referida al crecimiento, al cual suman las grandes obras derivadas de la corrupción también. Pero nunca se habla de la recaudación tributaria ni de los derechos de pesca. La pesquería tiene un aporte relativamente importante en el PBI del país.

El objetivo del Estado es el bienestar de las mayorías. Para lograrlo, recauda impuestos, que le permite sostener su presupuesto de gastos. Poca recaudación genera menor gasto corriente y menor inversión.

Pero crecimiento económico y bienestar de la gente no van, necesariamente, de la mano.  Que crezca la economía no significa necesariamente más bienestar general, ni tampoco mayor recaudación de impuestos, fuente principal de financiamiento para atender los servicios públicos. El bienestar general depende de la distribución de la riqueza que produce la economía y del pago de impuestos. 

El crecimiento económico se refleja en el PBI. Pero de nada sirve que aumente si la riqueza resultante no se distribuye con justicia y equidad, si no se paga impuestos justos. Porque no significa necesariamente el bienestar de las mayorías. Las cifras son evidentes: sueldos bajos, servicios públicos mediocres, programas sociales insuficientes… obras faraónicas sobrevaluadas para pagar sobornos.

El enriquecimiento de las empresas, si no va acompañado de una justa contribución con el país, priva de recursos a la administración pública, que ofrece servicios inapropiados.

La pesca comprende a un importante número de empresas y personas naturales dedicadas a actividades relacionadas a la misma, que son informales. Por tanto no tributan nada. Los intentos de formalizarlos no vienen siendo exitosos. Valga aclarar que formalizar a un pescador artesanal no solamente debería implicar dotarlo de un registro de matrícula para su embarcación y/o un permiso de pesca sino también de un RUC que conlleva el deber de pagar impuestos. Un razonamiento para no formalizarse es precisamente no tributar y permanecer fuera del radar de la Sunat. Finalmente ¿porqué tributar si sus impuestos terminan alimentando la corrupción como se viene observando en las últimas semanas? Obras faraónicas, algunas inservibles y sobrevaloradas…¿con el dinero de quién?

Las cifras macroeconómicas son solo una parte de la estadística. Por tanto, cuando se toman en forma sesgada y/o exclusiva, se oculta la realidad y se le da al público una información manipulada, dirigida a aplaudir el crecimiento a ciegas, soslayando el resto de datos.

Sin voluntad política, no hay nada que se pueda hacer para mejorar esta situación; pero la ciudadanía debe conocer lo que en realidad constituye la contribución de la pesca con el país. Si se habla de su aporte al PBI, debe hablarse también de su contribución a través de los impuestos y los derechos de pesca.

Cuando se dice que la exportación de productos pesqueros es buena y conveniente para el país, deberían decirnos y los ciudadanos deberíamos preguntarnos: ¿Para quiénes es buena; cuántos son los beneficiarios de la actividad; cuánto dinero recibe el país procedente de la actividad exportadora pesquera; y en qué se invierte?

También deberíamos preguntarnos ¿cuánto del volumen de peces extraídos se destina a la reducción de la desnutrición y la anemia infantil en el país?

En el Pacto Nacional contra la anemia y la desnutrición crónica infantil firmado el 10 de febrero de 2017, el Gobierno central se fija la meta de reducir los indicadores de anemia y desnutrición crónica infantil que son altos en varias regiones. Por ejemplo, en el caso de la anemia infantil, que registra una tasa de 43.5 por ciento la meta es reducirla a 19 por ciento al finalizar la actual gestión.


¿Cómo va a participar la actividad pesquera en este tema?


Marcos Kisner Bueno

lunes, 13 de febrero de 2017

Institucionalidad de la pesquería peruana

Desde el año 2001, en que se promulga el reglamento de la Ley General de Pesca, muchas cosas han ocurrido en materia de cambio climático, agotamiento de las especies y en el contexto general de la actividad extractiva y transformadora, no solamente en el Perú sino en el mundo.

El reglamento en mención ha sufrido tantas modificaciones, que hoy en día aún si se hiciese un compendio o actualización de todo ello, su interpretación seguiría siendo confusa.

Se han promulgado una serie de decretos complementarios y varios Reglamentos de Ordenamiento Pesquero que en conjunto hacen que la legislación actual sea difícil de interpretar. La profusión de normas dictadas desde el día que se reglamentó la ley es de tal magnitud que aún formulando un texto único ordenado de la normatividad pesquera seguiría siendo confuso y desordenada

Lo que se impone en consecuencia, como una primera medida para perfeccionar la institucionalidad pesquera peruana, es la formulación de una nueva Ley General de Pesca con su respectivo reglamento que, a través de una normativa moderna y sencilla incorpore todas las normas vigentes, reemplace lo que ya devino en obsoleto, e incorpore conceptos modernos de tal forma que pueda ordenarse debidamente el sector.

Tres conceptos fundamentales que debería contener la ley son:

·           Incorporar el criterio de que una nueva ley para la pesca en el Perú no puede tener un carácter estimulador de la actividad, sino más bien debe tener un enfoque precautorio, limitando el crecimiento de la extracción a fin de asegurar la sostenibilidad de las especies actualmente disponibles. La falta de información científica sobre el volumen y estado de las biomasas de las especies de consumo directo en el Perú impone adoptar un enfoque precautorio y no promotor, en tanto no se disponga de datos científicos que permitan definir cuotas o límites máximos de extracción. No se puede incentivar la extracción y el consumo sin saber qué especies pueden promoverse sin alterar el equilibrio del ecosistema.

·           Proteger el mercado nacional dándole las mismas condiciones de operación que las existentes  para el mercado externo a fin de garantizar la seguridad alimentaria nacional, en vista de que actualmente la exportación ofrece ventajas sobre la venta al mercado interno, al punto de que deviene en competencia desleal. Es difícil hacer que la venta de productos hidrobiológicos al mercado interno sea competitiva mientras existan incentivos solamente para la exportación y no para el mercado peruano. Lo que colateralmente dificulta la promoción del consumo de pescado, que además no debiera hacerse en la medida de lo expuesto en el párrafo anterior.

·           Asignar derechos de pesca justos y equitativos para la Nación. Los peces no pueden ser gratis, especialmente aquellos que se destinan al mercado externo y alimentan a otras poblaciones mientras gran parte de la población peruana padece de desnutrición y anemia. Mejores tasas de derechos de pesca permitirían financiar programas sociales para contribuir al mejoramiento de la alimentación de las poblaciones vulnerables, especialmente aquellas poblaciones dispersas por encima de los 3,000 metros de altura.


La siguiente medida es diseñar una Política de Estado para la pesquería peruana que esté alineada con una nueva ley general de pesca, que marque objetivos y metas claras y precisas para el corto, mediano y largo plazo, asegurando mecanismos que reduzcan los riesgos de que en cada nuevo gobierno se introduzcan cambios que alteren el espíritu de la ley y de la politica establecida, la cual debe tener un consenso no solo político sino de los administrados, industriales, artesanales y sociedad civil.

Marcos Kisner Bueno