REVISTA PESCA

La Revista Pesca es un medio de información alternativo que presenta artículos, opiniones y noticias referidas a la pesca en el Perú y el mundo, con énfasis en la política pesquera, la conservación del ambiente y la seguridad alimentaria.
En 2018 cumplimos 58 años de publicación contínua en el Perú.

Las ediciones a partir del 2010 se publican en formato digital (PDF) en la siguiente página web: http://www.issuu.com/revistapesca/docs

Correo electrónico: revistapesca@outlook.com

lunes, 1 de octubre de 2018

Editorial Revista Pesca octubre 2018


En octubre de 1960 se publicó la primera edición de la revista Pesca. Fundadores y Directores de PUBLICACIONES S.A. y editores de la revista PESCA, fueron el Ing. Pesquero y periodista especializado Alejandro Bermejo y su esposa Gladys Elsa Esparza, periodista colegiada por el Colegio de Periodistas del Perú.
A partir del 2009 la presidencia del directorio fue asumida por la señora Gladys Estigarribia y se diseñó un nuevo formato a color para la edición impresa.
2009 fue el primer año sin nuestro fundador Alejandro Bermejo, quien falleció en 2008. Los continuadores de su magnífico trabajo de 48 años dedicados a la información y a la educación relativas a la pesca en el Perú decidimos asumir el reto de continuar su obra en homenaje a su memoria y en beneficio de la educación e información de las nuevas generaciones de peruanos que tenemos la suerte de vivir de frente a un mar que requiere de nuestros mejores cuidados.
A partir del año 2009 presentamos un nuevo formato y un elevado estándar de calidad técnica, científica y educativa, manteniendo de esta manera su condición de líder y pionera en publicaciones especializadas en pesca del Perú. Introducimos un nuevo modelo y un nuevo estilo en la revista.
Llegamos a la mayor cantidad de público que se pudo. Fue insuficiente puesto que recibimos cada vez más solicitudes de recepción de la revista. Por ello decidimos abarcar mayores contenidos y llegar a mayor cantidad de lectores, en especial estudiantes y pescadores que por una u otra razón no tienen acceso al medio escrito. De esta manera, a partir de marzo de 2010, la revista se publica formato digital vía web, en concordancia con nuestra visión y con el criterio de apoyar la sostenibilidad de los recursos naturales, siendo descarga es totalmente gratuita.
La revista Pesca pretende contribuir, a través de sus publicaciones, con educación para el sector pesquero, que debe ir más allá del mero entrenamiento técnico para los pescadores y tripulaciones. Debe ampliar su radio de acción a todos los trabajadores de la industria pesquera en tierra, a todas las comunidades de pescadores marítimos y continentales y a las poblaciones costeras y aledañas a ríos y lagos.
Es necesario ir más allá de lo tradicional y educar en temas de protección al ambiente y a las poblaciones ícticas, debe incursionar en temas que tengan por objeto crear conciencia sobre la necesidad y responsabilidad compartida de proteger los ecosistemas y el futuro de los peces, como elemento clave para garantizar la seguridad y la soberanía alimentaria.
Nos anima el sincero deseo de ser comunicadores de información objetiva y técnica que nos permita contribuir al engrandecimiento de nuestros conocimientos del mar y de sus recursos.
La orientación de la revista Pesca en el contexto actual, tiene por objeto contribuir con la educación para el sector, que  se torna cada vez más un imperativo.

La revista Pesca es un medio de información alternativo referido a temas del mar y de la pesquería. Proporciona información e ideas obtenidas de diversas fuentes, que exponen la temática de la pesca en el Perú y el mundo, con el objeto de contribuir a la formación de opinión propia en base a la lectura de las notas publicadas.

Siendo la pesca una actividad poco difundida y poco conocida por el ciudadano común, la Revista Pesca pretende contribuir a la generación de mayor conocimiento individual. Se publica en forma mensual, en formato digital y su descarga es gratuita para quien desee conocer el sector  pesquero y mantenerse informado sobre su temática.

Los invito cordialmente a leer la edición de la Revista Pesca correspondiente a OCTUBRE 2018 y a compartirla dentro de sus círculos y redes sociales.

En PDF en el siguiente link:

En formato revista en el siguiente link:



domingo, 30 de septiembre de 2018

Exportaciones atuneras peruanas sobre pasarían los US$250.00 millones anuales


·        Sin embargo, el consumo local se basa en un 80 por ciento de atún procedente de Tailandia, informó el titular de la Cámara Peruana del Atún, Alfonso Miranda Eyzaguirre.


El Presidente de la Cámara Peruana del Atún (CPA), Alfonso Miranda Eyzaguirre reveló  que en la actualidad, en el Perú se desembarcan aproximadamente unas 25 mil toneladas de atún, de las cuales sólo 10 mil toneladas son extraídas por barcos peruanos.

Sin embargo, precisó que el 80 por ciento del consumo interno se cubre con la importación, principalmente de Tailandia que significa la adquisición de atún por un valor superior a los US$70.00 millones.

“En la actualidad, hay una competencia desleal por parte de Tailandia y otros países asiáticos que afecta al empresariado atunero local”, denunció.


Durante su exposición en el “Conversatorio  para el Desarrollo Competitivo de la Pesquería del Atún en el Perú” realizado recientemente en Paita (Piura) y que fue presidido por el viceministro de Pesca, Javier Atkins, el titular de la CPA manifestó que hoy los atuneros pagan un alto precio de combustibles para las faenas en alta mar debido a la aplicación del Impuesto Selectivo al Consumo (ISC), hecho que va en contra de su normal desarrollo ya que en los países competidores no asumen ese tributo.

“Tras permitir la recuperación de los impuestos de los combustibles usados en faenas de pesca de atún y hacer algunas modificaciones normativas por parte del cámara, se crearían las bases para una industria atunera local auto sostenible y con la generación de unos 10,000 empleos directos”, sostuvo Miranda Eyzaguirre.

Agregó que el empresariado atunero invertiría unos US$200.00 millones en la mejora de sus embarcaciones y plantas, así como la reestructuración en los servicios en los muelles.

Exportaciones y empleos

Al referirse a las ventas al exterior del atún, el titular de CPA estimó que sobrepasaría los  US$250.00 millones anuales, monto equivalente  al 25 por ciento de los envíos al exterior de la pesca para consumo humano directo.

Asimismo, afirmó que se contribuiría a la soberanía alimentaria, atendiendo al mercado local con más de 4.0 millones de cajas de atún por año.

En este espacio, Miranda instó al gobierno a preferir conservas nacionales en las compras de los programas sociales del Estado.

“Se generaría a futuro más 10,000 empleos directos y la recaudación tributaria se triplicaría compensando con ingresos del Impuesto a la Renta generados en  nuevas cadenas productivas formales a fin de consolidar la industria atunera como el motor de crecimiento de la economía”, finalizó.

En el citado evento desarrollado en Paita, Miranda Eyzaguirre reflexionó sobre la necesidad de convertir la ventaja comparativa que nos da el mar peruano y su riqueza en una ventaja competitiva que nos permita enfrentar exitosamente los retos del mercado global.
  


Paita, 30 de setiembre de 2018
Oficina de Prensa e Imagen
Cámara Peruana del Atún


martes, 28 de agosto de 2018

Revista Pesca septiembre 2018: Editorial

La problemática de la pesca artesanal peruana requiere de una atención urgente; pero no tan solo en resolver coyunturas o necesidades del día. Se requiere una atención integral que abarque sus problemas y necesidades de fondo en primer lugar y como condición indispensable para ordenar la actividad.
Sin embargo no se puede ordenar, reformar o resolver la problemática artesanal en ausencia de la visión de largo plazo de la pesquería peruana. Sin una Política de Estado que nos marque el rumbo y defina como queremos ver nuestra pesca en veinte quince, diez y cinco años de aquí en adelante, cualquier medida será temporal, eventual y un parche sin garantía de continuidad.
La formalización, por ejemplo es un tema recurrente. Hace poco se generó una discrepancia sobre quién es la autoridad que concede el permiso de pesca: el Gobierno Regional o PRODUCE. El punto es que habiendo pasado tanto tiempo, existiendo una ley de descentralización, el problema hoy está dominado por el origen del permiso, cuando debiera estar en la parte procedimental. En esta edición recordamos el tema de los permisos cooperativos.
El tema debiera estar resuelto y definido desde hace tiempo. La actividad hoy debiera estar concentrada en la formalización en sí. Y ello implica también una formalización tributaria, porque solo se viene actuando sobre permisos de pesca y carnet del pescador embarcado.
La pesca artesanal viene siendo considerada como sujeto que merece promoción y atención sin que pague derechos de pesca y tributos.  Existe un sector de verdaderos pescadores artesanales que merecería un trato promocional y de apoyo social; pero no todos. Lo que implica la necesidad de redefinir el concepto de quién es pescador artesanal y quien merece el apoyo estatal y quién no lo necesita.
En un escenario pesquero en el cual los problemas crecen día a día y las necesidades de alimentación nacional también se incrementan, no se está enfrentando la situación con la debida importancia y racionalidad. La rotación de funcionarios es demasiado alta, entre otras cosas. La ausencia de políticas facilita que cada nueva administración inserte nuevas ideas o programas, los que no necesariamente responden a una visión de largo plazo y que finalmente no son sostenibles y/o no son continuados por las subsiguientes administraciones. Lo que nos lleva a una situación caótica y de deterioro institucional y sectorial.
El trabajo que realizan el armador y pescador artesanal es uno de los eslabones más importante  de la cadena productiva, ya que es el primer contacto con el recurso, y es aquí donde se decide el destino final que tendrá. El pescador artesanal debe ser consciente de que es el principal proveedor y debe aprovechar esa situación explotándola en su beneficio mediante su tecnificación y organización.
Ambos tienen que desarrollar una cultura empresarial, para lo cual deben ser motivados y capacitados; pero con respeto, no con paternalismo. Es necesario estimular un cambio de actitud en los pescadores artesanales, propiciando su incorporación definitiva al sector empresarial y el abandono de procesos de baja productividad. El armador artesanal debe convertirse en un micro empresario altamente tecnificado, formal y tributariamente aportante, debiendo ofrecer un producto hidrobiológico sanitariamente inocuo.
Finalmente, estamos frente a un problema normativo y regulatorio que carece de base científica, por cuanto no hay información que permita saber el estado de salud y volumen de las biomasas a los cuales accede la pesquería artesanal. En consecuencia, se pesca sin tener idea de cuáles son los límites máximos de captura por especie.

La revista Pesca es un medio de información alternativo referido a temas del mar y de la pesquería. Proporciona información e ideas obtenidas de diversas fuentes, que exponen la temática de la pesca en el Perú y el mundo, con el objeto de contribuir a la formación de opinión propia en base a la lectura de las notas publicadas.

Siendo la pesca una actividad poco difundida y poco conocida por el ciudadano común, la Revista Pesca pretende contribuir a la generación de mayor conocimiento individual. Se publica en forma mensual, en formato digital y su descarga es gratuita para quien desee conocer el sector  pesquero y mantenerse informado sobre su temática.

Para mantenerse informado los invito a formar parte del grupo “Pesca y Mar”, en Facebook, que además transcribe información periódica de relevancia para el sector pesquero.

Los invito cordialmente a leer la edición de la Revista Pesca correspondiente a SEPTIEMBRE 2018 y a compartirla dentro de sus círculos y redes sociales.

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https://www.yumpu.com/es/document/view/61924664/revista-pesca-septiembre-2018

miércoles, 8 de agosto de 2018

COMPETITIVIDAD PARA SER PRÓSPEROS


“La competitividad es la capacidad que tiene un país de participar exitosamente en los mercados internacionales, elevando el nivel de vida de sus ciudadanos”.

En los últimos años, se ha evidenciado que el sector pesquero para consumo humano del Perú ha perdido competitividad. Nuestras exportaciones se achican ante las de países que hace unas décadas atravesaban por crisis que hasta amenazaron su existencia. Tailandia se convirtió en un centro de producción a escala y absorbe materias primas importadas que llegan por la promoción del Estado a su industria pesquera. Vietnam posee una base de recursos nacionales en crecimiento y se han decidido a apoyar sin regateos a su pesca y acuicultura.

El resultado: Tailandia exporta más de US$ 7,000 millones al año en pesca para consumo humano y Vietnam se asoma a los US$ 8,500 millones. En nuestra región, las exportaciones de Chile son más de US$ 6,000 millones, Ecuador US$ 4,500 millones y Argentina US$ 2,000 millones.

El Perú está estancado, desde el 2011, en US$ 1,000 millones anuales. Se dice que la competitividad es la capacidad que tiene un país de participar exitosamente en los mercados internacionales, elevando el nivel de vida de sus ciudadanos. Está signada por la capacidad que tienen sus empresas de generar y aprovechar ventajas comparativas (capacidad para producir un bien empleando menos recursos que otro).

Cuando se mide la competitividad, se ubica al país, de una manera imparcial en el conjunto de economías que compiten en el mercado global. El Foro Económico Mundial fija 12 ítems como pilares de la competitividad y productividad: instituciones públicas, infraestructura, estabilidad macroeconómica, salud y educación primaria, educación superior y capacitación, eficiencia del mercado de bienes, mercados financieros desarrollados, tamaño del mercado, tecnología, innovación, eficiencia del mercado laboral y sofisticación empresarial. Básicamente, el aumento de la competitividad significa aumento de la prosperidad.

El Foro Económico Mundial señala que las economías competitivas son aquellas con más probabilidad de crecer de forma sustentable e inclusiva, “lo que redunda en más probabilidad de que todos los miembros de la sociedad se beneficien con los frutos del crecimiento económico”.

Según el Foro, el Perú ha descendido en 11 puestos desde el 2013, ocupando hoy el puesto 72 en el mundo. Estamos más cerca de Mozambique y Yemen (los de más baja puntuación) que de Suiza y Estados Unidos (los dos primeros). En el ámbito que tenemos peor calificación es en instituciones públicas (116 de 137 países). Cuando un país cuenta con un marco legal creíble, un sistema judicial imparcial (tan ajeno a los peruanos), servidores públicos alejados de la corrupción, etcétera, las empresas pueden florecer. No es el caso del Perú aún.

Otro aspecto en el que estamos con baja puntuación es en infraestructura (86 de 137). La inversión en infraestructura de un país (carreteras, cadena de frío, puertos pesqueros, saneamiento, etcétera) facilita el crecimiento y desarrollo de las empresas al reducir los costos de transacción, lo que les permite operar de manera más eficiente. Tampoco sucede en el Perú de hoy. Está en las manos de las autoridades del Gobierno peruano, acabar con este freno para el desarrollo del sector.

Atendiendo las demandas de competitividad del sector, lograremos mayores eficiencias, mejoras en la productividad y lograremos la prosperidad de quienes trabajan en la pesca para consumo humano, sin olvidarnos de un elemento central: contribuir a desaparecer la desnutrición crónica infantil y la anemia de nuestro país. Que el Bicentenario nos halle firmes en ese rumbo.

Alfonso Miranda Eyzaguirre
Presidente de la Cámara Peruana del atún

lunes, 30 de julio de 2018

Revista Pesca: editorial agosto 2018


Los recursos pesqueros pertenecen a la Nación, legítimamente representada por sus autoridades. Es en ese contexto que el Estado otorga permisos de pesca para la extracción de recursos naturales, renovables en el caso de los hidrobiológicos. Por tanto, no son los pescadores ni la industria los propietarios del recurso.
Este concepto elemental no debe ser olvidado, ya que aparentemente  se ha creado una conciencia colectiva de que son los pescadores e industriales los propietarios de los recursos pesqueros.
Por el derecho a extraerlos y lucrar con ellos, es natural que efectúen un pago justo a la Nación, por ser propietaria del recurso. El Estado actúa como ente recaudador para destinar ese pago a gastos en beneficio de las mayorías. Es su privilegio y su deber organizar el destino y empleo de los recursos financieros que la pesquería aporta. Pero también debe ser liberada de sobrecostos.
La dificultad está en establecer con precisión el precio de ese derecho de pesca de forma que ni sea tan grande que acabe con la explotación  ni tan pequeño que no haga partícipe del negocio al país.
El Estado debe participar en forma justa y equitativa no solamente en la rentabilidad del negocio, sino que, fundamentalmente, debe ser resarcido por los impactos que la pesquería causa sobre el ecosistema y el medio ambiente, los cuales son independientes de las utilidades económicas del negocio. 
Esto tiene que ser entendido en su verdadero contexto. El impuesto a la renta de tercera categoría es una participación en las utilidades empresariales. Pero ocurre que una empresa puede tener grandes, medianas o pequeñas utilidades; o aún pérdidas. Sin embargo para llegar a cualquiera de esos niveles de utilidad o pérdidas, se ha efectuado una extracción de recursos pesqueros con los efectos inevitables que ello produce sobre el ecosistema y el ambiente. Por ese solo acto el Estado merece una compensación adecuada.
Más allá de que, tal como ha anunciado el Ministro de la Producción, en agosto se presentaría la propuesta sobre la nueva tasa de derechos de pesca para la anchoveta, se requiere de varias acciones paralelas:  La publicación del uso que se da a los derechos de pesca;  normar que el empleo de dichos recursos sea controlado en forma detallada; revisar los índices de distribución del canon pesquero; evaluar la incorporación de especies a la afectación de derechos de pesca, como la pota.
Cabe mencionar que según publicación del diario El Comercio del 19 de julio, “en los primeros cinco meses del 2018, Perú se consolidó como el principal exportador de pota en América Latina, superando a Chile y Ecuador, informó el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo. En este período, las exportaciones peruanas de pota al mundo ascendieron a US$296 millones, lo que significó un crecimiento de 57% respecto al citado período del 2017 (US$ 189 millones)”.
Sería justo entonces que, al igual que la anchoveta, la pota pagase algún tipo de derecho de pesca también.

La revista Pesca es un medio de información alternativo referido a temas del mar y de la pesquería. Proporciona información e ideas obtenidas de diversas fuentes, que exponen la temática de la pesca en el Perú y el mundo, con el objeto de contribuir a la formación de opinión propia en base a la lectura de las notas publicadas.

Siendo la pesca una actividad poco difundida y poco conocida por el ciudadano común, pretende contribuir a la generación de mayor conocimiento individual derivada del  análisis de los artículos. Se publica en forma mensual, en formato digital y su descarga es gratuita para quien desee conocer el sector  pesquero y mantenerse informado sobre su temática.

Para mantenerse informado los invito a formar parte del grupo “Pesca y Mar”, en Facebook, que además transcribe información periódica de relevancia para el sector pesquero.

Los invito cordialmente a leer la edición de la Revista Pesca correspondiente a AGOSTO 2018 y a compartirla dentro de sus círculos y redes sociales.

En formato revista en el siguiente link:


viernes, 29 de junio de 2018

Editorial Revista Pesca julio 2018

Los ciudadanos peruanos tenemos un reto en la coyuntura actual, el cual consiste en participar activamente en la política nacional. Participación implica, primero, informarse debidamente de cada tema vigente desde diversas fuentes, contrastando opiniones, evaluándolas y formándose su propio juicio. Debatir en grupos de amigos, laborales y familiares y sacar conclusiones que les permitan fijar una posición, alejados de la manipulación sicológica impuesta por la presión mediática en redes sociales y medios de comunicación y/o a través de operadores políticos que defienden intereses de parte.

Tenemos que pensar y no asumir necesariamente como ciertas todas las informaciones que bombardean nuestro intelecto. Nuestro primer mandamiento debe ser: “pensarás”.

En este contexto, la pesca es una actividad poco difundida y poco conocida por el ciudadano común. Salvo cuando se transmiten informaciones que pretenden defender determinados intereses, es muy limitado el conocimiento del mar, ríos y lagos que se posee. Ello hace vital que se activen mecanismos individuales de consulta, comparación de informaciones y análisis de la credibilidad de las fuentes.

Si no aprendemos a desarrollar juicio propio, a expresarlo y a defender nuestras opiniones y derechos, nos estaremos adentrando cada vez más en el oscurantismo provocado por la indiferencia y pasividad ciudadana, dejando al país en manos de operadores políticos que no defienden a las mayorías y de funcionarios sin capacidad de imponer una agenda en beneficio de la ciudadanía.

Hasta ahora, nuestra ciudadanía es incompleta, parcial y fragmentada, por cuanto el ciudadano debe ser el titular de derechos políticos,  además de derechos sociales y económicos. Se debe buscar el empoderamiento de ciudadanos y sus organizaciones propiciando formas de participación más innovadoras y activas. La capacidad de crítica, expresión y propuesta de la gente requiere del desarrollo de capacidades para la presentación de opciones ante las iniciativas del Estado.  El ciudadano debe ir hacia el aseguramiento de las libertades públicas y la integridad, que le garanticen el derecho a comer, vestir, educarse y educar, habitar y vivir dignamente en un ambiente sano.

Un ejemplo de la desinformación y falta de análisis se aprecia últimamente en los comentarios sobre el DL 1084, mal llamado ley de cuotas de anchoveta. Es evidente que el decreto legislativo y su reglamento no ha sido leído en su totalidad por muchos comentaristas, ni analizado, ni comprendido debidamente.

Si así fuese la discusión no estaría centrada en la vigencia de la norma a los diez años de publicada, porque no hay un solo párrafo que mencione esa posibilidad. Solamente la primera disposición final menciona un aporte social de US$1.95 para la Caja de Beneficios del Pescador (que ya no existe) por diez años, período durante el cual se congela la tasa de derechos de pesca.

Si se entendiese debidamente el tema, las opiniones deberían formarse alrededor de esta disposición final para fijar posiciones desde la perspectiva de cada ciudadano, emitir opinión mejor informada y tomar las acciones que se estimen convenientes.


La revista Pesca es un medio de información alternativo referido a temas del mar y de la pesquería. Proporciona información e ideas obtenidas de diversas fuentes, que exponen la temática de la pesca en el Perú y el mundo, con el objeto de contribuir a la formación de opinión propia en base a la lectura de las notas publicadas.

Siendo la pesca una actividad poco difundida y poco conocida por el ciudadano común, pretende contribuir a la generación de mayor conocimiento individual derivada del  análisis de los artículos. Se publica en forma mensual, en formato digital y su descarga es gratuita para quien desee conocer el sector  pesquero y mantenerse informado sobre su temática.

Para mantenerse informado los invito a formar parte del grupo “Pesca y Mar”, en Facebook, que además transcribe información periódica de relevancia para el sector pesquero.

Los invito cordialmente a leer la edición de la Revista Pesca correspondiente a JULIO 2018 y a compartirla dentro de sus círculos y redes sociales.

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https://www.yumpu.com/es/document/view/60852476/revista-pesca-julio-2018


sábado, 9 de junio de 2018

El análisis de la coyuntura pesquera en el Perú

Los ciudadanos peruanos tenemos un reto en la coyuntura actual, el cual consiste en participar activamente en la política nacional. Participación significa informarse debidamente de cada tema vigente desde diversas fuentes, contrastando opiniones, evaluándolas y formándose su propio juicio. Debatir en grupos de amigos, laborales y familiares y sacar conclusiones que les permitan fijar posición alejados de la manipulación sicológica impuesta por la presión mediática en redes sociales y medios de comunicación.
Tenemos que pensar y no asumir como ciertas todas las informaciones que bombardean nuestro intelecto, porque pueden estar fabricadas para direccionar nuestra opinión en un solo sentido.
Nuestro primer mandamiento debe ser: “pensarás”. Para pensar se necesita un proceso análisis que solo es posible examinando toda la información y cuestionando el porqué y a quién sirve. ¿Para quien es buena?
La pesca es una actividad poco difundida y poco conocida por el ciudadano común. Salvo cuando se transmiten informaciones que pretenden defender intereses de parte, es muy limitado el conocimiento del mar, ríos y lagos que se posee.
Ello hace vital que se activen mecanismos individuales de consulta, comparación de informaciones y credibilidad de las fuentes.
Si no aprendemos a desarrollar juicio propio, a expresarlo y a defender nuestras opiniones y derechos, nos estaremos adentrando cada vez más en el oscurantismo provocado por la indiferencia y pasividad ciudadana, dejando al país en manos de los peores.
La revista Pesca es un medio de información alternativo referido a temas del mar y de la pesquería. Proporciona información e ideas obtenidas de diversas fuentes, que exponen la temática de la pesca en el Perú y el mundo, con el objeto de contribuir a la formación de opinión propia en base a la lectura de las notas publicadas. Pretende contribuir a la generación de mayor conocimiento individual derivada del análisis de los artículos. Se publica en forma mensual, en formato digital y su descarga es gratuita para quien desee conocer el sector pesquero y mantenerse informado sobre su temática.
Para mantenerse informado los invito a formar parte del grupo “Pesca y Mar”, en Facebook, que publica el link mensual a cada edición de la revista Pesca y además transcribe información periódica de relevancia para el sector pesquero.
Todas las ediciones de la revista Pesca pueden descargarse gratuitamente desde el siguiente link:


jueves, 31 de mayo de 2018

Revista Pesca: editorial junio 2018


El Estado no inspira confianza en los ciudadanos, que prefieren seguir en la informalidad y el anonimato y/o pagar lo menos posible. Los que tributan son pocos y son los únicos sobre quienes se intensifica o pretende intensificar la presión tributaria. En este contexto, la industria pesquera debe pagar al Estado un justo precio para obtener el derecho a pescar; y el país debe tener la certeza de que ese dinero será invertido en beneficio de la población. 

La pesquería no debe causar pérdidas a la sociedad (contaminación, destrucción de ecosistemas, pérdida de recursos, etc.), sino que debe generar ingresos para la administración, que cede la explotación de un recurso público a un sector de la sociedad, a cambio de un pago que permite la estabilidad de la explotación.

Hablar del pago de impuestos y derechos de pesca o su incremento, puede resultar espinoso en un país en el cual se pretende recaudar más, sin que el ciudadano tenga la certeza de que lo que paga no se emplea en gastos inútiles, o en actos de corrupción. La improvisación y la ausencia de una agenda y de una política pesquera reafirma la resistencia al pago de impuestos y derechos de pesca.

No se debe confundir el impuesto a la renta y los derechos de pesca con los aportes sociales derivados de la Ley 30003 y el DL 1084. Los dos primeros son ingresos para el Estado quien decide en qué se emplean. Los últimos solo benefician a la jubilación de los pescadores industriales. No tienen carácter de tributos.

Si se prorroga la vigencia del aporte de US$1.95 x Tm. de anchoveta descargada y a la vez se prorroga el congelamiento de la tasa de derechos de pesca, el beneficio es exclusivamente para los pescadores industriales jubilados. Si se derogase ese aporte y se trasladase, por ejemplo, ese importe a los derechos de pesca, el beneficiario es el país a través del canon pesquero y a través de un óptimo manejo de los recursos que quedan en PRODUCE, que es el ente recaudador.

La dificultad está en establecer con precisión el precio del derecho de pesca, de forma que ni sea tan grande que acabe con la explotación del recurso, ni tan pequeño que no haga partícipe del negocio al país. También la base de recaudación de estos derechos, hoy concentrada principalmente en la anchoveta, merluza, jurel y atún, necesita ampliarse.

El Estado debe participar en forma justa y equitativa no solamente en la rentabilidad del negocio, sino que  debe ser resarcido por los impactos que la pesquería causa sobre el ecosistema y el medio ambiente, los cuales son independientes de la rentabilidad del negocio.

Esto tiene que ser entendido en su verdadero contexto. El impuesto a la renta de tercera categoría es una participación en las utilidades empresariales. Pero ocurre que una empresa puede tener grandes, medianas o pequeñas utilidades; o aún pérdidas. Sin embargo para llegar a cualquiera de esos niveles de utilidad o pérdidas, ha efectuado una extracción de recursos pesqueros con los efectos inevitables que ello produce sobre el ecosistema y el medio ambiente. Por ese solo acto el Estado merece una compensación adecuada. En parte el problema es político, pero también social, técnico, jurídico y económico.

El tema a debatir, está en la necesidad de  replantear la normatividad vigente para el empleo de los recursos financieros provenientes de los derechos de pesca y del canon  pesquero. Incrementar los derechos de pesca como decisión aislada no mejora la situación actual. Tendría que ir acompañada de normas que garanticen que el dinero recaudado se emplee exclusivamente en inversiones para beneficio del propio sector y de las mayorías. No en gastos corrientes o superfluos.

En la presente edición, un análisis detallado de los derechos de pesca a los diez años de vigencia del DL 1084.

La revista Pesca es un medio de información alternativo referido a temas del mar y de la pesquería. Proporciona información e ideas obtenidas de diversas fuentes, que exponen la temática de la pesca en el Perú y el mundo, con el objeto de contribuir a la formación de opinión propia en base a la lectura de las notas publicadas.

Siendo la pesca una actividad poco difundida y poco conocida por el ciudadano común, pretende contribuir a la generación de mayor conocimiento individual derivada del  análisis de los artículos. Se publica en forma mensual, en formato digital y su descarga es gratuita para quien desee conocer el sector  pesquero y mantenerse informado sobre su temática.

Para mantenerse informado los invito a formar parte del grupo “Pesca y Mar”, en Facebook, que además transcribe información periódica de relevancia para el sector pesquero.

Los invito cordialmente a leer la edición de la Revista Pesca correspondiente a JUNIO 2018 y a compartirla dentro de sus círculos y redes sociales.

En formato revista en el siguiente link:


martes, 29 de mayo de 2018

Petroleo, pesca y poblaciones costeras


La derogatoria de los Decretos Supremos que puso, aparentemente, fin al conflicto entre el Estado y algunos gremios de pescadores artesanales por la exploración de petróleo en el mar, no ha constituido en realidad la finalización del tema.

Desde la promulgación del referido DS hay 120 días, desde el 24 de mayo, para que se presente el Reglamento de Participación Ciudadana para la realización de actividades de hidrocarburos.

Esto significa que el tema volverá a estar sobre la mesa, pero con la asistencia, opinión y participación de los ciudadanos involucrados, que no son solamente los pescadores sino las poblaciones costeras de las zonas de exploración involucradas.

Dado que entre las razones expuestas por el Ejecutivo para la derogatoria, se dice que la población no estaba debidamente informada, el asunto es ¿cómo reaccionará la población objetivo ante la “campaña de información que se viene”? Si solamente dependerá de la campaña que realice la industria, que será técnicamente convincente y de la sicología aplicada que será brillantemente ejecutada, es probable que la población sea convencida, por lo cual tendremos más petróleo para nuestra nueva refinería, aunque eso no significa que el precio de los combustibles baje. El PBI crecerá y el país seguirá creciendo. Pero ¿es esto totalmente cierto?

En las próximas semanas y hasta fines de setiembre, la industria petrolera que, obviamente, dice “sí” a la exploración, empezará una agresiva campaña de información y concientización sobre el público objetivo a fin de convencerlo de apoyar la exploración petrolera en el mar, para lo cual aducirán su impacto favorable en el PBI, la generación del canon respectivo y el aumento de empleo, así como las seguridades de que no hay riesgos de derrame o contaminación del ecosistema. Lo harán con la fuerza y calidad que les permite los medios económicos a su disposición.

Los que dicen “no” al petróleo deberán buscar una mejor forma de organización, de unidad y de información que respalde al “no” y oponer una argumentación al “sí”, del mismo nivel, fuerza y calidad. Las poblaciones costeras, debidamente informadas, finalmente expresarán su voluntad.

Lo más apropiado y sano es que a partir de ahora, todos los pescadores artesanales e industriales y los pobladores costeros, se preparen para tomar decisiones en su momento. Eso significa que deben investigar sobre el tema, analizar, formar grupos de debate y formarse su propio juicio, su propia opinión y tomar su propia decisión. La internet ofrece un excelente medio para la búsqueda personal de información. Solo es cuestión de voluntad y decisión para informarse en forma amplia, pensar y opinar con propiedad.

El lobby que vendrá será inmenso. La única forma de defender ideas y decidir lo correcto es utilizando el conocimiento amplio del tema, que colocará al ciudadano en posición adecuada para enfrentar la manipulación, venga de quien venga.

Con toda la información de las campañas a favor y en contra de la explotación petrolera que vendrán, analizada y procesada en forma individual, recién los ciudadanos estarán en condición de dar una opinión y defenderla con todos los medios a su alcance.

La decisión final quedará en manos del Gobierno, quien deberá evaluar su actuación en función no solo de lo legal, sino de lo debido y de la voluntad popular, a quien se debe.

Si deciden que se explote el petróleo en el mar o no, será una decisión razonada y cada quien asumirá la responsabilidad de sus actos y opiniones.

El mismo esquema de actuación podría aplicarse a las corrientes de opinión que buscan la creación de zonas de pesca de penetración en el sur.

De la misma manera tenemos que aprender a evaluar a los candidatos políticos que pretenden administrar nuestros recursos naturales y económicos en las próximas elecciones, porque de eso se trata finalmente: de quién y cómo maneja nuestro dinero. El resto del discurso es irrelevante.

Cuando alguien nos diga esto es bueno, o esto es malo, preguntémonos ¿para qué? y ¿para quién?

Marcos Kisner Bueno
Presidente de la Revista Pesca