No creas en todo lo que se dice.

Aun cuando creas que algo aparece claro, ponlo en duda y no reposes. Duda de todo lo que parece ser bonito y verdadero. Pregúntate siempre: «¿Para qué?». No creas que una cosa sola es buena; lo recto no es recto y tampoco lo curvado es curvado. Si alguien dice que un valor es absoluto, pregúntale en voz baja: «¿Por qué?». La verdad de hoy puede mentir ya mañana. Sigue el río desde donde comenzó el torrente. No te basten las piezas aisladas. Pregúntate siempre: «¿Desde cuándo?». Busca las causas, une y disuelve, atrévete a mirar tras las palabras. Si alguien dice: «Esto es bueno (o malo)», pregúntale en voz baja: «¿Para quién?» Friedrich Paulus

La debida gestión pesquera

La Revista Pesca es un medio de información alternativo que presenta artículos, opiniones y noticias referidas a la pesca en el Perú y el mundo, con énfasis en la política pesquera, la sostenibilidad de los recursos pesqueros y la seguridad alimentaria. En este blog se publican notas de importancia, así como novedades del sector pesquero. En 2026 cumplimos 67 años de publicación en el Perú.

lunes, 28 de enero de 2019

Para mejor entender la problematica de los derechos de pesca en el Perú


Se afirma que la industria de anchoveta para CHI está grabada con una serie de sobrecostos que ponen en riesgo su propia existencia, razón por la cual los derechos de pesca no deben ser incrementados.

Debe recordarse que algunos de esos “sobrecostos” fueron creados por el DL 1084, norma que hasta donde podemos recordar no fue elaborada por el Ministerio de la Producción sino por la Consultora Apoyo, quien realizó el estudio que finalmente sustentó la propuesta de norma. Este hecho, en su momento, generó la polémica sobre quién fue la entidad que realizó el pago por este servicio, puesto que no había evidencia de que haya sido efectuado por el Ministerio.

Se puede suponer, presumir, o especular que fue la propia industria quien presentó la propuesta de norma a través del estudio formulado por Apoyo. Por tanto, los sobrecostos que se generaron contaron con la aprobación de la industria. Reclamar o expresar una queja hoy, a once años de la promulgación de la norma, no pareciera ser totalmente pertinente para cuestionar la propuesta de incremento de los derechos de pesca de anchoveta para la elaboración de harina. Si hoy se critica la existencia de algunos sobrecostos, como los generados por el DL 1084, debería tomarse en cuenta que fueron propuestos o aprobados por la misma industria en 2008.

ANTECEDENTES
El DL 1084 creó el aporte al FONCOPES y el pago del US$ 1.95 por TM de anchoveta desembarcada como aporte social de carácter temporal destinado al Fondo Intangible constituido para apoyar la solución definitiva del sistema de jubilación vigente de los pescadores. También establece el pago al sistema de control y vigilancia privado que se establece en la norma.

Los dos primeros deberían haber cesado al cumplirse los diez años de su vigencia, tal como establece la primera disposición final de la misma. El último sigue vigente.

La primera disposición complementaria final del reglamento del DL 1084 dice a la letra: “Del aporte social de carácter temporal destinado al Fondo Intangible constituido para apoyar la solución definitiva del sistema de jubilación vigente de los pescadores. Los Establecimientos Industriales Pesqueros - EIP obligados a pagar el aporte social de carácter temporal previsto en la Primera Disposición Final de la Ley, destinado a la creación de un fondo intangible que solucione definitivamente el problema existente en el sistema de pensiones de los pescadores (jubilados actuales y futuros), deberán presentar ante la entidad Fiduciaria la Liquidación Mensual expedida por el Ministerio de la Producción en la que se detallen las toneladas métricas descargadas de los Recursos extraídos en el ámbito geográfico de aplicación del mecanismo de ordenamiento pesquero establecido por la Ley”
La ley 30003 que establece otro aporte para la jubilación de los pescadores industriales, es una norma emanada del sector Trabajo y no Producción, que también puede considerarse que constituye un sobrecosto. El REP es el Régimen Especial Pesquero, regulado por la mencionada ley y que es administrado por la Oficina de Normalización Previsional – ONP. Este régimen tiene en cuenta la estacionalidad y el riesgo propio de la actividad pesquera en el país, así como los aportes que efectúen los trabajadores pesqueros y armadores.
En el Convenio Colectivo contenido en la “Acta” del 12 de Junio de 1985, refrendado por la Resolución Sub Directoral Nº 280-85-ISD-NEC de fecha 13 de Junio de 1985, levantada por ante la Primera Región de Trabajo y Promoción Social de ese entonces, se estableció acordar:
“PRIMERO: Las partes convienen, por la pesca descargada en las Plantas de PESCA PERU en todo el litoral, como participación de pesca, el pago de la contraprestación por tonelada métrica de pescado a la tripulación de cada embarcación, con el 22.4 % establecido sobre el 10 % de la cotización C&F Hamburgo, República Federal Alemana, Información Reuter, de la Tonelada Métrica de harina de pescado, menos US $ 30.00 por concepto de flete, de acuerdo con las normas legales vigentes y los Convenios suscritos por los Armadores y Pesca Perú.”; y,
“SEGUNDO: “Los Armadores convienen, que por la pesca descargada en las Fábricas Conserveras a partir del 1º de Junio del presente año, pagarán el 22.4 % de la participación correspondiente a la tripulación, sobre el 8.50 % del precio de la tonelada métrica de harina de pescado según la cotización C&F Hamburgo , República Federal Alemana, Información Reuter, menos USA $ 30.00 Dólares por concepto de flete, de acuerdo con las normas legales vigentes y los convenios suscritos por los Armadores.”.
En 1988 el flete subió a US$44.00, lo que afectó negativamente al trabajador.
Para compensarlo se estableció un aporte de US$0.26 por TM desembarcada que sería abonado a la CBSSP a fin de incrementar el fondo de jubilación. Esto se mantuvo hasta el año 2002, cuando la CBSSP fue disuelta.
Los US$ 0.26 por TM de anchoveta descargada fueron restituidos por la Ley No. 28193 el 20/3/2004 y su modificatoria, la Ley No. 28320, a partir del año 2004 que constituye una contribución de las empresas industriales pesqueras al Fondo de Jubilación del Pescador que administra la Caja de Beneficios y Seguridad Social del Pescador - CBSSP; hasta la promulgación de la Ley 30003 el 21/3/2013, que deroga el aporte obligatorio regulado por el literal b) del artículo 3 de la Ley 28193, ley que prorroga el plazo de vigencia del Comité Especial Multisectorial de Reestructuración de la Caja de Beneficios y Seguridad Social del Pescador, modificado por la Ley 28320, así como toda norma referida a la CBSSP que se oponga a lo establecido en la Ley.

El aporte extraordinario a favor del Fondo Extraordinario del Pescador (FEP), cuyo fin es financiar la Pensión de Rescate Complementaria, la Transferencia Directa al ex Pescador (TDEP) y el Régimen Especial de Pensiones para Trabajadores Pesqueros, administrado por la ONP (REP) de US$ 1.40 por TM de los recursos hidrobiológicos capturados y destinados al CHI o al CHD, fue introducido por la Ley N° 30003 para las embarcaciones pesqueras de mayor escala a partir de abril de 2013. Su recaudación está a cargo de la SUNAT, quien lo transfiere al Fondo Consolidado de Reservas Previsionales (FCR) en forma mensual.
La Ley N°30115, Ley de Equilibrio Financiero del Presupuesto del Sector Público para el año fiscal 2014 en su segunda modificación complementaria modificatoria, modifica el artículo 31 de la Ley 30003, Ley que regula el Régimen Especial de Seguridad Social para los trabajadores y pensionistas pesqueros, de acuerdo al siguiente texto:
-     “Artículo 31.- Creación de aporte a cargo de los armadores. Créase a cargo de los armadores de embarcaciones pesqueras de mayor escala, a que se refiere el artículo 3 de la presente Ley, un aporte obligatorio de determinación mensual a favor del Fondo Extraordinario del Pescador (FEP), equivalente a S/. 3,92 (TRES Y 92/100 NUEVOS SOLES) por cada tonelada métrica de los recursos hidrobiológicos capturados y destinados al consumo humano indirecto o directo en el mes respectivo.
-     Mediante decreto supremo refrendado por el ministro de Economía y Finanzas podrá modificarse el monto fijo del aporte señalado en el párrafo anterior, previo estudio actuarial, máximo cada dos años, que incluya el total de las prestaciones señaladas en la presente Ley, así como el cálculo de sus probables contingencias; lo que permitirá actualizar las variables paramétricas, manteniendo su equilibrio financiero con el fin de asegurar su sostenibilidad.
-     La recaudación de dicho aporte está a cargo de la Sunat, quien lo transfiere al Fondo Consolidado de Reservas Previsionales (FCR). Los aportes a cargo de los armadores así como las retenciones del aporte a que se refiere el artículo 29 de la presente Ley se rigen por las normas del Código Tributario, debiendo pagarse estas últimas dentro de los plazos establecidos para las obligaciones de carácter mensual.
-     De conformidad con lo que indica el reglamento de la Ley 30003, corresponde a la ONP la administración del REP sujetando sus funciones a lo dispuesto en la Ley N° 28532, Ley que establece la reestructuración integral de la ONP, y sus normas modificatorias y reglamentarias. La ONP también está a cargo de la TDEP, de acuerdo a los procedimientos que se determinen mediante normas complementarias de dicha entidad.
El DOCUMENTO DE TRABAJO N° 002-2016-DECHI, Evaluación de las cuotas individuales transferibles en la pesquería de anchoveta peruana (Engraulis ringens) Stock Norte – Centro formulado por Cesar A. Yonashiro y Noé A. Balbín, funcionarios de la  Dirección General de Extracción y Producción Pesquera para Consumo Humano Indirecto del Despacho Viceministerial de Pesca y Acuicultura, menciona que una consecuencia previsible de la disminución de la flota es la disminución del empleo para los tripulantes de embarcaciones pesqueras para consumo humano indirecto. En el DL 1084 se prevé este escenario y se crea el Fondo de Compensación para el Ordenamiento Pesquero (FONCOPES). Este fondo es financiado por los titulares de los permisos de pesca con un PMCE asignado. Mediante este fondo, los trabajadores o tripulantes de embarcaciones dentro del régimen del DL 1084 tienen acceso a un programa de beneficios y un programa de jubilación anticipada. En ese sentido, con la disminución de la flota pesquera también se debería evaluar si el FONCOPES ha atendido adecuadamente a los tripulantes que han salido de la pesquería.

CONCLUSIONES

En 2008, en el DL 1084 se creó un aporte social de US$ 1,95 por TM por 10 años, a ser realizado por las plantas pesqueras para construir un fondo que permitiese dar un beneficio a quienes luego de la quiebra se quedaron sin pensión. El aporte se podría utilizar una vez que culminase el proceso de reforma integral del sistema de pensiones.

En marzo de 2013 se aprobó la Ley N° 30003, Ley que regula el Régimen Especial de Seguridad Social para los Trabajadores y Pensionistas Pesqueros, mediante la cual se dio la reforma integral al sistema. Por efecto de esta norma, el aporte de los US$1.95 existente en el fideicomiso del Scotiabank fue transferido al FCR en 2014, dado que la aprobación del reglamento de esta ley se dio mediante el DS Nº 007-2014-EF de fecha 15 de enero de 2014.

No se establece en la Ley 30003 ni su reglamento cómo se continuará el aporte del US$1.95 establecido por el DL 1084 por diez años, o sea hasta el 2018, situación que fue subsanada en 2017.

Esta Ley estableció un aporte adicional de S/ 3,92 por TM (originalmente se estableció en US$ 1,40 pero luego fue pasado a soles) de los recursos hidrobiológicos capturados y destinados al CHI o al CHD, para las embarcaciones pesqueras de mayor escala a partir de abril de 2013. Este es un aporte realizad por los armadores. Esta Ley estableció que los trabajadores pesqueros activos podían afiliarse a la ONP o a una AFP, y que los trabajadores pasivos que quedaron sin pensión podrían percibir una prestación económica (transferencia Directa al Ex pescador, que no tiene la naturaleza de pensión).

Cabe resaltar que la industria pesquera aceptó realizar los aportes antes referidos para solucionar el problema originado por la quiebra de la CBSSP, en adición a los pagos que realizó en su oportunidad por estos trabajadores para su seguridad social y a los pagos que realiza por la seguridad social de sus trabajadores activos. No cabría entonces reclamar por su existencia. Lo que cabe es plantear una reestructuración de todos los aportes evaluando la necesidad de eliminar sobrecostos; pero también diferenciando lo que son costos operativos, aportes sociales de lo que son tributos y tasas de libre disposición del Estado a través de la normativa vigente y aplicable.

Es importante destacar que, en el caso de situaciones similares en otros sectores, en que los jubilados han quedado desatendidos, ha sido el Estado quien ha asumido el financiamiento correspondiente para atender su problemática.

En los casos de aportaciones sociales, dado que estas favorecen solo a un sector de los tripulantes de embarcaciones y no a todo el sector, su existencia es discutible. Estos sí constituyen un costo que merece un debido análisis para determinar la naturaleza de su origen y su conveniencia de ser mantenidos dado que no constituyen ingresos a disposición del Estado para beneficio del país en general, sino solo de unos pocos.

Es necesario entender las diferencias entre lo que constituyen tributos recaudados por el Estado a través de sus entidades con normas que regulan su distribución y empleo, de aquellos que son costos operativos propios de la naturaleza de las operaciones pesqueras, como el pago del servicio de la baliza satelital (SISESAT), de la radio baliza, del pago al servicio de vigilancia y control tasas dispuestas por la Dirección de Capitanías y otros.

El ciudadano peruano, propietario del recurso pesquero, recibe un beneficio derivado de la extracción del mismo a través de los tributos como la renta de tercera categoría en este caso y los derechos de pesca. Los demás costos que tiene la industria no benefician al país en su totalidad sino tan solo a las entidades que los administran y a una porción de trabajadores.
Este es el fondo del tema que debe analizarse y replantearse bajo la óptica de que la pesca debe beneficiar a todo el país y no tan solo a unos cuántos, sean entidades públicas o privadas.

LA NATURALEZA DE LOS DERECHOS DE PESCA

Los “derechos de pesca” deben ser el justiprecio que el extractor paga a la Nación por el privilegio de usufructuar un recurso natural que es propiedad de todos los peruanos. Deben estar vinculados con el impacto que la extracción de peces causa sobre el ecosistema, independientemente de que genere utilidades o no, ya que la extracción se produce en forma independiente de los resultados del balance, el cual está sujeto a otras variables. Se pueden extraer miles de toneladas de peces y perder dinero por una mala gestión, por lo cual no se pagaría impuesto a la renta; pero el impacto generado a la biomasa y al ecosistema permanece, con ganancias o sin ellas. Por ello el concepto de “derecho de pesca” es la única forma con la cual el extractor aporta al país.

Lo sensible del tema es que esta tasa, al provenir de la explotación de un recurso natural que es propiedad de todos los peruanos, debería favorecer a todos. En este contexto, la modificación de los derechos de pesca, aumentando la tasa en el caso de la anchoveta, sin revisar y modificar la normatividad vigente sobre el uso de dichos recursos financieros, resultaría una medida incompleta.

Racionalizar los derechos de pesca implica subir aquellos que deban ser subidos; modificar la normativa asignando pago de derechos de pesca a todas las especies, o a las que contribuyen a la exportación en forma significativa (por lo menos); eliminar los sobrecostos existentes en la industria; modificar la ley del canon y/o la metodología de elaboración de los índices de distribución del canon pesquero; establecer que el destino de los recursos recaudados provenientes de los derechos de pesca solo podrán utilizarse en programas sociales de alimentación, inversión en infraestructura artesanal, o investigación de especies principales que captura la pesca artesanal, mas no en gasto corriente de ningún tipo, bien sea por el Produce o por los gobiernos locales o regionales.

Marcos Kisner Bueno
Presidente de la Revista Pesca


lunes, 31 de diciembre de 2018

Editorial Revista Pesca enero 2019


Se ha revelado, según algunos medios de comunicación, que gran porcentaje del pescado que se vende en restaurantes y supermercados de Lima no corresponde a la especie ofrecida.

Podemos consumir sin mayor problema ante la ausencia de controles y la pasividad del público consumidor.

Este engaño descubierto en la venta de “perico por corvina”, pone en evidencia y nos recuerda que vivimos en una sociedad en la cual la cultura del engaño se ha enquistado.

Más allá de determinar si la responsabilidad en la sustitución de especies en algunos restaurantes es de la autoridad por falta de controles eficaces, o del empresario grande o pequeño que estafa a sus clientes de esta manera, lo que todos debemos preguntarnos es ¿qué hacemos los ciudadanos comunes y corrientes que somos los consumidores ante este tipo de situaciones? ¿Debemos quejarnos como siempre de que nos están estafando y que nadie hace nada? ¿O ya es momento de hacer algo realmente práctico y eficaz?

Quienes nos venden productos olvidan que existen solamente en función al consumidor. Por tanto se deben a nosotros y nos merecemos mejor trato y respeto. Los empresarios no podrían existir si no les comprásemos su producción.

Se nos ha impuesto la cultura del engaño y la cultura del caudillo que gana una elección o seguidores en base a la farsa y a la mentira, sin doctrina que convenza.

El sistema ha sido pervertido.

Los consumidores nos hemos convertido en un blanco publicitario que nos impulsa a consumir y consumir, no importando si la calidad del producto es la que merecemos.

Los ciudadanos venimos siendo engañados y utilizados por políticos y caudillos sin el menor interés por nosotros.

Esto ocurre, porque lo permitimos.

La revista Pesca es un medio de información alternativo referido a temas del mar y de la pesquería. Proporciona información e ideas obtenidas de diversas fuentes, que exponen la temática de la pesca en el Perú y el mundo, con el objeto de contribuir a la formación de opinión propia.

La Revista Pesca pretende contribuir a la obtención de mayor conocimiento individual sobre el sector pesquero. Se publica en forma mensual, en formato digital y su descarga es gratuita.

Los invito cordialmente a leer la edición de la Revista Pesca correspondiente a ENERO 2019 y a compartirla dentro de sus círculos y redes sociales.


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jueves, 6 de diciembre de 2018

Pesca, mentiras y política


Se ha revelado, según el diario El Comercio y otros medios, que mucho del pescado que se vende en restaurantes y supermercados de Lima no corresponde a la especie ofrecida. Siempre debe haber sido así ya que a los peruanos nos consideran ciudadanos de segunda o tercera categoría. No somos “calidad de exportación”.
Más allá de determinar si la responsabilidad en la sustitución de especies en algunos restaurantes es de la autoridad por falta de controles eficaces, o del empresario que estafa a sus clientes de esta manera, lo que todos debemos preguntarnos es ¿qué hacemos los ciudadanos comunes y corrientes que somos los consumidores ante este tipo de situaciones? ¿Debemos quejarnos como siempre de que nos están estafando y que nadie hace nada? ¿O debemos hacer algo más?
Las quejas en el Perú, cuando rebotan en los medios de comunicación, apenas si duran unos días, el asunto se olvida y todo sigue igual. Es evidente que esa no es la solución. El remedio está en el cambio de actitud del ciudadano consumidor. Debemos de dejar de ser  pasivos, indiferentes e inactivos. Tenemos que aprender a organizarnos y a hacernos respetar. También tenemos que leer para estar debidamente y mejor informados. Estamos adquiriendo el hábito de tan solo leer titulares y no contenidos completos. La información parcial, incompleta, o peor aún, la ausencia de información, nos vuelve más vulnerables a la propaganda y a los actos derivados de la corrupción.
Este engaño descubierto en la venta de “perico por corvina”, pone en evidencia y nos recuerda que vivimos en una sociedad en la cual la cultura del engaño se ha enquistado. Mentir y hacer trampa se ha enraizado en nuestra sociedad en todos los campos, en especial en la política.
Todos venimos siendo engañados.  Se nos considera tan solo como combustible, animales de tiro que jalamos el carro donde se montan los políticos que, salvo contadas y raras excepciones, solo persiguen el poder y los beneficios que trae consigo. Se nos induce a votar en las elecciones por uno u otro candidato, para luego comprobar que han mentido, porque llegan al poder y no cumplen lo ofrecido. Ofrecen planes que gobierno que la mayoría no lee; pero que tampoco se cumplen.
Quienes nos gobiernan y nos venden productos olvidan que existen solamente en función del consumidor y del ciudadano. Por tanto se deben a nosotros y nos merecemos mejor trato y respeto. No podrían existir si no les compramos su producción y si no pagamos impuestos y votamos en elecciones.
El sistema ha sido pervertido, los ciudadanos hemos dejado de ser el foco de atención y la razón de ser de la existencia del Estado, básicamente porque lo permitimos.
La publicidad comercial nos satura todo el día en todas formas y descubrimos que algunas empresas también mienten en gran parte. La propaganda política actúa de igual manera pero en forma más detestable, porque apelan a nuestras conciencias e ideales, para después hundirse en la indecencia de la mentira y de la corrupción ética, moral y efectiva.
Se nos bombardea con propaganda y publicidad al punto de casi destruir nuestra capacidad y voluntad de análisis propio. Se nos induce a tomar la opinión del comentarista como si fuese la única verdad. Llegamos al punto de creer que pensar es complicado, por lo cual tomamos la opinión y el pensamiento de otro como si fuese nuestro. A eso le llaman “opinión pública”.
Han destruido nuestra fe en el sistema y nos han hecho vivir sometidos al dios del mercado, de la falsa “opinión pública” y de la democracia, que solo funciona para unos pocos. Nos han conducido a un nivel de indecencia intelectual y moral nunca antes vistos.
Con la desilusión y desencanto de la  mayoría de la población, ilusa y creyente en los políticos y el sistema, vienen abonado sus apetencias de poder y su ambición, un puñado de hombres y mujeres que solo buscan beneficio propio.
Siempre ha sido así y así será por siempre jamás, a menos que decidamos detener la rueda de este carro de abuso y corrupción. Debemos dejar de degradarnos al nivel de manada gregaria al grito de los políticos.
Solo terminará cuando hagamos algo realmente efectivo y dejemos de ser pasivos e inactivos para empezar a limpiar a  la administración pública y a la empresa privada del virus de la corrupción, la ineficacia, la indecencia y el abuso.
La indiferencia, la pasividad y el hacer nada no son opciones válidas ni dignas.
Marcos Kisner Bueno
Presidente de la Revista Pesca

miércoles, 28 de noviembre de 2018

Editorial Revista Pesca diciembre 2018


El Estado tiene la responsabilidad de minimizar los impactos negativos sociales y ambientales que genera la pesquería, lo que lo obliga a intervenir mediante capacitación y educación, el dictado de normas sanitarias y medio ambientales; y la fiscalización de su cumplimiento. No puede sancionar si primero no regula y enseña.

Los actores de la cadena productiva de la pesca artesanal, además y en especial, requieren de medios financieros que les permitan implementar las innovaciones tecnológicas que requieren. Para cumplir estas exigencias, deben constituir empresas formales que sean sujetos de crédito. La formalización no puede estar referida solamente a la regularización del permiso de pesca, sino que debe incluir el aspecto tributario también para convertirse en sujetos crédito. Deben formalizarse ante la autoridad tributaria.

La seguridad alimentaria del país es una responsabilidad de gobierno, por lo cual tiene que crear las condiciones básicas para la promoción del consumo y la atención del mercado nacional en las mejores condiciones calidad e inocuidad, en especial a los sectores más necesitados de proteína. Siendo que la alimentación de las poblaciones vulnerables puede no ser un negocio rentable para el sector privado ni su obligación tampoco, procede el diseño de programas sociales que atiendan esta necesidad utilizando los recursos hidrobiológicos de mayor abundancia, los cuales son provistos en su mayor parte por la pesca artesanal.

La renta de los actores de la cadena, basada en la extracción de un recurso natural que es propiedad de todos los peruanos, debe generar una equitativa participación del Estado en la rentabilidad del negocio, de forma tal que le permita financiar la capacitación, la fiscalización y las acciones de investigación y desarrollo, así como de promoción y alimentación de las poblaciones más vulnerables.

Intervenciones en la mejora de la competitividad de las cadenas productivas de pescadores artesanales, sugiere que la pesquería artesanal tiene deseos de modernizarse; pero que carece de la capacidad técnica y financiera para hacerlo. Requiere de apoyo; pero ello implica formalización y participación con el Estado a través de los impuestos que correspondiesen y a través de derechos de pesca.

Se requiere de un curso de acción que obliga a la intervención del Estado en modalidades que no se abordan debidamente todavía.

La revista Pesca es un medio de información alternativo referido a temas del mar y de la pesquería. Proporciona información e ideas obtenidas de diversas fuentes, que exponen la temática de la pesca en el Perú y el mundo, con el objeto de contribuir a la formación de opinión propia en base a la lectura de las notas publicadas.

Siendo la pesca una actividad poco difundida y poco conocida por el ciudadano común, la Revista Pesca pretende contribuir a la generación de mayor conocimiento individual. Se publica en forma mensual, en formato digital y su descarga es gratuita para quien desee conocer el sector  pesquero y mantenerse informado sobre su temática.

Los invito cordialmente a leer la edición de la Revista Pesca correspondiente a DICIEMBRE 2018 y a compartirla dentro de sus círculos y redes sociales.


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miércoles, 14 de noviembre de 2018

PRIMER CONGRESO INTERNACIONAL DEL ATUN




PRIMER CONGRESO INTERNACIONAL DEL ATUN

Con una importante asistencia de personas vinculadas al sector Pesca se realizó el Primer Congreso Internacional del atún en Lima este 14 de noviembre de 2018.

Destaca la participación y presencia del viceministro de Pesca y Acuicultura y de los congresistas Roberto Vieira y Fredy Sarmiento, quienes en una demostración de interés por el tema pesquero permanecieron durante toda la jornada, habiendo el viceministro clausurado el evento en representación del Ministro de la Producción.

Destaca la exposición de Alfonso Miranda, presidente de la Cámara Peruana del Atún quien concluye en lo siguiente:

PROBLEMÁTICA

ALTO PRECIO DE COMBUSTIBLES: Permitir la recuperación de impuestos de los combustibles usados en faenas de pesca de atún. Existen tratamientos similares en países como USA que clasifican el ISC como luxury tax.

FALTA DE INFRAESTRUCTURA

DEMORAS BUROCRÁTICAS PARA INTERNAMIENTO DE ATÚN

COSTO DE NACIONALIZACIÓN DEL ATÚN

COMPETENCIA DESLEAL DE CONSERVAS EXTRANJERAS

SOSTENIBILIDAD SOCIAL Y ECONÓMICA

BARRERAS SANITARIAS

CAMBIO DE REGLAS

CONCLUSIONES

  • Una industria que respeta escrupulosamente los estándares y normativas para la comercialización responsable y sostenible de sus productos.
  • Una industria que defiende el mantenimiento del empleo y producción
  • Una industria que apuesta por la internacionalización.
  • Una industria que apuesta por la innovación, desarrollo e investigación.
  • Una industria comprometida con la calidad y seguridad alimentaria.
  • Una industria comprometida con los principios de responsabilidad empresarial en los ámbitos social, económico y medioambiental.


LA CÁMARA PERUANA DEL ATÚN DEMANDA:

  • Aseguramiento de la materia prima en condiciones competitivas para todas las plantas procesadoras.
  • Un marco legal estable, coordinación entre todas las políticas del Estado que hagan posible una base industrial competitiva  garantizando su crecimiento y el fomento del empleo digno y formal.
  • Cumplimiento del rol del Estado Peruano en favor de reglas de juego justas en el mercado interno y externo
  • Eliminar las trabas a la inversión y al desarrollo. No se piden subsidios, con que no nos pongan cargas encima es suficiente


viernes, 9 de noviembre de 2018

¿CÓMO SE DEBEN DISTRIBUIR LOS DERECHOS DE PESCA?


La siguiente nota, publicada en el diario Gestión, merece un análisis y comentario que se efectúa después de la transcripción literal:

“Raúl Pérez-Reyes, ministro de la Producción, refirió que hace falta un método que permita ver cuáles son los derechos de pesca recaudados y cómo se están gestionando.

Durante su participación en la mesa redonda organizada por Gestión, Intelfin y la Universidad Continental, el ministro de la Producción, Raúl Pérez-Reyes indicó que planteará una propuesta legislativa para modificar la distribución de los derechos de pesca

"La ley establece un canon del 50%, que nos parece excesivo. De hecho, vamos a plantear una propuesta legislativa para cambiar esto, porque si le trasladamos el 50% del canon, tendríamos que trasladarle también el 50% de las obligaciones, cosa que no ocurre", indicó.

En ese sentido, el titular del Ministerio de la Producción refirió que las obligaciones las sigue asumiendo el gobierno central, pese a que las regiones reciben el canon.

"No queda claro el nivel de focalización de ese gasto, porque si se analiza las condiciones de vida de las caletas donde estamos haciendo intervenciones con desembarcaderos, se notará una constante: no hay agua y no hay desagüe. La pregunta es ¿qué uso tuvo el canon pesquero? No nos queda claro. Por eso hay que transparentar lo que se recibe con derechos de pesca y cómo se gasta", indicó.

Asimismo, Pérez-Reyes también acotó la transparencia es fundamental en este proceso para gravar los recursos pesqueros. "Tenemos que visibilizar cuáles son los derechos de pesca que se han obtenido y cómo se están gestionando", concluyó”

Fuente

NOTA DE PESCA

Los “derechos de pesca”  deben ser el justiprecio que el extractor paga a la Nación por el privilegio de usufructuar un recurso natural que es propiedad de todos los peruanos. Deben estar vinculados con el impacto que la extracción de peces causa sobre el ecosistema, independientemente de que genere utilidades o no, ya que la extracción se produce en forma independiente de los resultados del balance, el cual está sujeto a otras variables. Se pueden extraer miles de toneladas de peces y perder dinero por una mala gestión, por lo cual no se pagaría impuesto a la renta; pero el impacto generado a la biomasa y al ecosistema permanece, con ganancias o sin ellas. Por ello el concepto de “derecho de pesca” es la única forma con la cual el extractor aporta al país.

La estructuración del canon pesquero, se hace sobre la incorporación del 50% de los derechos de pesca recaudados y del 50% del impuesto a la renta de tercera categoría del sector.

El otro 50% permanece a disposición de Produce. La utilización de este porcentaje no es pública, no se difunde ni se cuelga en el respectivo Portal de Transparencia del Ministerio de la Producción, que es el ente recaudador, por lo menos hasta ahora.

La distribución del canon pesquero sí se difunde a través del Portal de Transparencia Económica del Ministerio de Economía de Finanzas.

En el primer caso, el canon pesquero se distribuye entre los gobiernos locales y regionales en base a índices elaborados anualmente por el Ministerio de Economía y Finanzas, dato que se puede ver en el portal del MEF.  Lo que no se puede saber es qué lo que hacen las entidades receptoras con ese dinero. También se puede saber que la repartición es tan deficiente, que hay municipalidades que reciben menos de cincuenta soles, como se puede apreciar en la misma página web del MEF.

En el segundo caso, no se puede saber lo que PRODUCE hace con el 50% de los derechos que recauda y si se está cumpliendo con la normatividad vigente por cuanto no se publica información ni rendición de cuentas. Menos debido sería que se destinen estos dineros al gasto corriente de la entidad recaudadora.

Lo sensible del tema es que esta tasa, al provenir de la explotación de un recurso natural que es propiedad de todos los peruanos, debería favorecer a todos y no a unos cuantos.

Una forma de deducir cuánto se recauda por derechos de pesca en general, es decir de todos los recursos hidrobiológicos sujetos a dicho pago, es analizando las transferencias del canon pesquero. Este canon sí tiene una fuente abierta de información en la página web del Ministerio de Economía y Finanzas.

Las cifras pueden apreciarse en la página 55 de la edición de abril de la revista Pesca. La página 4 muestra una data histórica desde 1998.

Las cifras transferidas en 2017 también pueden apreciarse en la mencionada edición. En lugar de fraccionar 62 millones de soles en forma tan ineficiente, bien podrían financiarse algunos programas sociales de alimentación o mejorar infraestructura de pesca artesanal.



Transferir estas irrisorias cantidades de dinero a un gobierno local resulta absurdo y hasta ofensivo, no solo por la ridícula cifra sino porque demuestra que ninguno de los funcionarios que interviene en el proceso evalúa la situación ni toma acción correctiva o formula recomendación efectiva alguna.

Se requiere enfocar el análisis para generar medidas integrales, ya que hay pesquerías (como la anchoveta destinada al CHI) con sobrecostos, (laborales principalmente), que solo favorecen a pequeños grupos de trabajadores que laboran alrededor de la industria reductora y no a todo el país;  y hay pesquerías que no pagan ningún derecho, como es el caso de las especies capturadas por la flota artesanal, que se encuentran exoneradas, por ley, de pagar derechos de pesca. 

Cuando se promulgó la Ley General de Pesca que establece las tasas y las especies que están afectas al pago, la situación pesquera nacional y mundial era totalmente diferente. La pota no constituía un recurso principal y la anchoveta solo se destinaba a la harina. Estas últimas destinadas al congelado y enlatado, son los principales recursos de exportación del sector de CHD. Al  no ser consumidos dentro del Perú y no pagar derechos de pesca ¿qué beneficios le traen al ciudadano peruano que no labora para el sector pesquero?

El canon pesquero se reparte entre los gobierno locales y regionales en base a unos índices que calcula el Ministerio de Economía y Finanzas que necesitan ser revisados. ¿En qué se invierten? No se sabe. Las cifras que se transfiere a gran cantidad de municipalidades distritales es tan poca, que constituye, realmente, una burla y tampoco se conoce su destino. Parte de la agenda pendiente en cuanto a derechos de pesca, consiste en modificar la base legal del canon pesquero y los índices de distribución.

La ley general de pesca, dice literalmente “Los ingresos que genere el pago de tales derechos, constituyen recursos propios del Ministerio de Pesquería”. Actualmente la Ley del canon  constituye una modificación de la norma al partirlos en dos: una parte para el canon y otra para Produce. Lo debido, ahora, es destinar este último 50% a inversión en programas sociales de alimentación. El punto es que la pesca beneficie a las mayorías y no solamente a los pesqueros.

En este contexto, la modificación de los derechos de pesca, aumentando la tasa en el caso de la anchoveta por ejemplo, sin actuar sobre la normatividad vigente sobre el uso de dichos recursos financieros, resultaría una medida incompleta.

Racionalizar los derechos de pesca implica subir aquellos que deban ser subidos; modificar la normativa asignando pago de derechos de pesca a todas las especies, o a las que contribuyen a la exportación en forma significativa (por lo menos); eliminar los sobrecostos existentes en la industria; modificar la ley del canon y/o la metodología de elaboración de los índices de distribución del canon pesquero; establecer que el destino de los recursos recaudados provenientes de los derechos de pesca solo podrán utilizarse en programas sociales de alimentación, inversión en infraestructura artesanal, o investigación de especies principales que captura la pesca artesanal, mas no en gasto corriente de ningún tipo, bien sea por el Produce o por los gobiernos locales o regionales.

Marcos Kisner Bueno
Presidente de la Revista Pesca

miércoles, 31 de octubre de 2018

Editorial Revista Pesca noviembre 2018


El ministro de la Producción ha informado que el sector PRODUCCION tendrá un presupuesto de 830.6 millones de soles para el 2019. El 43% de este monto será destinado a su ministerio y el porcentaje restante a los Organismos Públicos adscritos a Produce.

En esta edición se presenta el comportamiento del presupuesto del sector PRODUCCION de los últimos ocho años. Se aprecia que en 2011 el Presupuesto Institucional Modificado (PIM) fue de casi 217 millones de soles y que en 2018 la cifra aumentó a casi 956 millones de soles, o sea un aumento del 341%.

Destaca el Instituto Tecnológico de la Producción, que en 2011, como Instituto Tecnológico Pesquero, tuvo un PIM de 25 millones de soles y una ejecución del 79% y en 2018 tuvo un PIM de 135 millones de soles. Un crecimiento del 438%, pero que en poco ha favorecido a la pesca.

La data, tomada del portal del MEF muestra cifras y porcentajes de eficiencia en la ejecución del gasto; pero no mide la calidad del gasto, sobre todo cuando corresponde a inversión pública.

Todas las entidades están al servicio del ciudadano, por lo cual el gasto que efectúan en las materias de sus competencias debe estar dirigido, fundamentalmente, al  servicio del ciudadano.

En ese sentido sería interesante conocer cómo el gasto presupuestal del sector ha favorecido al ciudadano común, bien sea a través de educación y capacitación que generan mayor aporte de pescado a la alimentación nacional, o a través de la mejora de infraestructura que favorece y facilita el desembarque de productos hidrobiológicos sanitariamente inocuos.

Se requiere poner en marcha una auténtica reorientación de la política pesquera y el presupuesto sectorial para conseguir que la pesca se ponga al servicio de la alimentación y el desarrollo del país. Los trabajadores del sector y los pescadores son beneficiarios directos de las políticas públicas y presupuestos; pero no puede perderse de vista que ellos son tan solo un eslabón de la cadena de valor que conduce al fin supremo del Estado: el ciudadano.
Todo existe en función del ciudadano y para el ciudadano, por lo cual no se puede dejar de evaluar el gasto del dinero que ejecuta el Estado con los impuestos que recauda. El dinero público nace del ciudadano y debe volver al mismo en forma de obras y servicios.

También se ha anunciado que se modificará la tasa de los derechos de Pesca. Pero, en ese contexto, ¿para qué se requeriría  mayor recaudación por derechos de pesca si el promedio sectorial de la ejecución presupuestal al cierre de 2017 fue de 88%?

Es verdad que el 50% de los derechos de pesca alimentan al canon pesquero que se distribuye entre gobiernos locales y regionales, pero la ni la repartición ni la ejecución evidencia tampoco mejor eficiencia en la ejecución del gasto.

Sin un perfeccionamiento de la normativa que regula la aplicación de los derechos de pesca por parte del Ministerio de la Producción, y una optimización en la metodología de elaboración de los índices de repartición del canon pesquero, el incremento de la tasa no significaría ninguna mejoría en la inversión sectorial.

  
La revista Pesca es un medio de información alternativo referido a temas del mar y de la pesquería. Proporciona información e ideas obtenidas de diversas fuentes, que exponen la temática de la pesca en el Perú y el mundo, con el objeto de contribuir a la formación de opinión propia en base a la lectura de las notas publicadas.

Siendo la pesca una actividad poco difundida y poco conocida por el ciudadano común, la Revista Pesca pretende contribuir a la generación de mayor conocimiento individual. Se publica en forma mensual, en formato digital y su descarga es gratuita para quien desee conocer el sector  pesquero y mantenerse informado sobre su temática.

Los invito cordialmente a leer la edición de la Revista Pesca correspondiente a NOVIEMBRE 2018 y a compartirla dentro de sus círculos y redes sociales.

En PDF en el siguiente link:

En formato revista en el siguiente link:


domingo, 21 de octubre de 2018

El presupuesto del sector Produccion


"El ministro de la Producción, Raúl Pérez-Reyes, informó que su sector tendrá un presupuesto de 830.6 millones de soles para el 2019. El 43% de este monto será destinado a su ministerio y el porcentaje restante a los Organismos Públicos Adscritos (OPA).
El titular de dicha cartera detalló que Producción recibirá 362.9 millones de soles, seguido por el Fondo Nacional de Desarrollo Pesquero (Fondepes) con 121.3 millones de soles, el Instituto del Mar del Perú (Imarpe) con 106.8 millones de soles.
Así como también el Instituto Tecnológico de la Producción (ITP) con 95.6 millones de soles, el Organismo Nacional de Sanidad Pesquera (Sanipes) con 48.5 millones de soles y finalmente el Instituto Nacional de la Calidad (Inacal) con 45.5 millones de soles.
Pérez-Reyes sostuvo que las estrategias y programas de Produce se orientan a incrementar la competitividad de los agentes económicos del sector, fortalecer el desarrollo de las micro, pequeñas y medianas empresas, y mejorar la cadena de valor de los productos hidrobiológicos, según indica Andina".

Fuente:

NOTA DE PESCA

Los siguientes cuadros muestran el comportamiento del presupuesto del sector PRODUCCION de los últimos ocho años, con la observación de que el 2018 solo está analizado al 15 de octubre. En el promedio de todos sus pliegos presupuestales, muestra una eficiencia en la ejecución del gasto de 78.15% Estas cifras permiten el análisis del gasto en cuanto a cantidades. No mide la calidad del gasto, lo que es un componente importante, sobre todo en las obras que son inversión pública. El siguiente cuadro es la sumatoria de todos los pliegos presupuestales.


Los siguientes cuadros muestran la ejecución presupuestal pliego por pliego, a nivel cuantitativo, no cualitativo.






Fuente: Portal del MEF. Elaboración: Revista Pesca

El ITP  muestra el incremento más alto del sector, como se aprecia en el siguiente cuadro, pero también acusa el índice de ejecución más bajo, lo que no es coherente con la mayor disponibilidad presupuestal que se ha asignado. Además de que está destinado casi totalmente al subsector industria y no a pesca.





 Estas cifras indican que los presupuestos de los últimos 8 años no se han ejecutado al cien por ciento y que el dinero de esos saldos se devolvió al tesoro público, salvo una explicación apropiada de cada pliego. Pero, en ese contexto, ¿para qué se requeriría  mayor recaudación por derechos de pesca si no hay capacidad de gasto?

Es verdad que el 50% de los derechos de pesca alimentan al canon pesquero que se distribuye entre gobiernos locales y regionales, pero la ni la repartición ni la ejecución evidencian tampoco mejor eficiencia en la ejecución del gasto.
Se aprecia una ejecución presupuestal baja.

Se aprecia también que el destino final del gasto presupuestal correspondiente a la pesca es menor que el asignado a otros rubros. Cabe recordar que en su origen esta entidad fue creada para aportar tecnología al sector pesquero. Pero desde su conversión en Instituto Tecnológico de la Producción, la atención a la pesca ha sido sensiblemente reducida. En 2011 su presupuesto de casi 25 millones de soles era exclusivo para pesca. En 2018 a pesca se le asigna un millón doscientos mil soles. El resto, 138 millones, es para industria.

Existe enorme diferencia entre lo asignado a la pesca y lo asignado a la industria. También se aprecia una cifra pequeña para fomento de consumo de productos hidrobiológicos; pero hay que considerar que existe el programa A Comer Pescado que se dedica a esta promoción. ¿Para qué duplicar funciones entonces?

El hecho es que, a la vista de estas cifras,  la desaparición del Instituto Tecnológico Pesquero no ha favorecido ni mejorado a la pesca nacional.