La revista Pesca es un medio de información alternativo referido a temas del mar y de la pesquería que, además de informar, agita conciencias de los ciudadanos indignados y cansados de recibir información que infunde miedos y propala medias verdades procedente de medios manipulados.
Trasmite ideas y corrientes de opinión que tienen por objeto crear conciencia de sostenibilidad de los recursos marinos, de seguridad alimentaria, de cuidado y protección del medio ambiente y ecosistemas acuáticos, de la necesidad de una participación del país más justa en la renta pesquera.
Representa una opción de acceso a información alternativa sobre la realidad de nuestra pesquería y la necesidad de dirigirnos hacia una pesquería sustentable para las futuras generaciones, por encima de intereses cortoplacistas que no benefician al ciudadano peruano común y corriente, sino tan solo a una mínima fracción de la población.
Se edita mensualmente en formato digital en línea.
http://issuu.com/revistapesca/docs/revista_pesca_enero_2014/1
No creas en todo lo que se dice.
Aun cuando creas que algo aparece claro, ponlo en duda y no reposes.
Duda de todo lo que parece ser bonito y verdadero.
Pregúntate siempre: «¿Para qué?».
No creas que una cosa sola es buena; lo recto no es recto y tampoco lo curvado es curvado.
Si alguien dice que un valor es absoluto, pregúntale en voz baja: «¿Por qué?».
La verdad de hoy puede mentir ya mañana.
Sigue el río desde donde comenzó el torrente.
No te basten las piezas aisladas.
Pregúntate siempre: «¿Desde cuándo?».
Busca las causas, une y disuelve, atrévete a mirar tras las palabras.
Si alguien dice: «Esto es bueno (o malo)», pregúntale en voz baja: «¿Para quién?»
Friedrich Paulus
La debida gestión pesquera
La Revista Pesca es un medio de información alternativo que presenta artículos, opiniones y noticias referidas a la pesca en el Perú y el mundo, con énfasis en la política pesquera, la sostenibilidad de los recursos pesqueros y la seguridad alimentaria. En este blog se publican notas de importancia, así como novedades del sector pesquero.
En 2026 cumplimos 67 años de publicación en el Perú.
domingo, 19 de enero de 2014
sábado, 11 de enero de 2014
INFORMAR O MANIPULAR
Por: Alonso
Núñez del Prado Magíster en Filosofía
¿Cuál
es la labor de los medios de comunicación? Sin duda, la primera y más
importante, informar; pero no puede olvidarse una segunda: educar. Los medios
cumplen un rol muy importante en este último aspecto, y no deben olvidarlo, en
particular en su proceder ético, porque la mejor enseñanza es el ejemplo.
El
gran problema es que la prensa, la radio y la televisión se han percatado de su
enorme poder y han cambiado sus prioridades, que deberían ser las señaladas en
el párrafo anterior, por la de pretender mangonear al público y, muchas veces,
hasta de gobernarlo, en especial en el plano negativo, es decir, en lo que no
se debe hacer. De ahí resulta que la función de informar para que el lector,
oyente o televidente tome sus propias decisiones, se haya convertido en un
abierto intento de manipulación de la opinión para presionar a las autoridades,
con el ingrediente de considerarse a sí mismos (los medios) como la opinión
pública. También se usan para estos fines las encuestas, de las que se resaltan
ciertos aspectos, con intencionalidad que no es evidente para todos los
niveles, por lo que deviene también manipuladora.
Es
necesario reconocer que, al final, los medios son parte del engranaje de la
maquinaria y que difícilmente pueden oponerse a cómo ésta funciona. Para
empezar, sus propietarios son, usualmente, integrantes del poder económico que
tiene ciertos intereses que defender y se sienten con derecho a instruir a los
periodistas o a exigirles cierta línea en su actuación y publicaciones; y
aunque hay una cierta tradición de independencia que algunos pocos defienden
con encono, resulta más fácil escalar en la organización si se opina como el
dueño o se defiende sus intereses. Proceder de esta manera suele ser parte del
subconsciente del periodista que, como la mayoría de personas, necesita
autojustificarse, ya que es muy complicado creer en algo y no proceder en ese
sentido. Por lo general, terminamos justificando nuestra conducta. Aunque no
nos guste reconocerlo, la historia del idealismo juvenil tiene mucho que ver
con lo expuesto. En otros casos, el autoengaño suele comenzar bastante
temprano, y algunos jóvenes abrazan la ideología de moda o la que haga más
fácil escalar los escalones del sistema.
Es
necesario reconocer que al final los medios son parte del engranaje de la
maquinaria y que difícilmente pueden oponerse a cómo ésta funciona. Para
empezar sus propietarios son, usualmente, integrantes del poder económico que
tiene ciertos intereses que defender
Para
colmo de las desgracias, el statu quo ha involucrado a los medios con los
grandes intereses económicos y resulta, por lo menos, muy difícil que alguno
subsista si deja de recibir avisaje y publicidad de las empresas y gobiernos.
De esa manera está sometido a éstos y pueden presionarlo indirectamente, de
forma que lo “obliguen” a actuar en tal dirección. Enfrentarse con los grandes
intereses suele ser suicida, aunque siempre hay algunos que lo logran, pero
muchas veces, como Jesús de Nazareth, terminan crucificados.
Cuando
aterrizamos en nuestra realidad peruana nos enfrentamos con que es,
desafortunadamente, cierto que el grueso de los medios, salvo honrosas
excepciones, cumple muy parcialmente con su función de informar y tiende a manipular,
a veces con grosería. Son pocos los que se libran de esta caracterización. En
cuanto a su obligación de educar, las excepciones son aún menores, ya que el
interés de la mayoría es vender más ejemplares para, de esa manera, poder
conseguir más avisaje; es por ese camino como llegamos a las noticias de los
grandes accidentes y los casos policiales en las primeras planas, porque son
los que interesan al gran público que, a su vez, es el que más necesita de
educación.
¿Cómo
solucionar los problemas del panorama expuesto? Ciertamente, el camino no es la
censura y los límites a la libertad de prensa; pero la autocensura parece ser
insuficiente. A su vez, el control ex post puede servir para casos
particulares, mas para enfrentar los grandes problemas que involucran, ¿qué
noticias publicar? Y ¿cómo publicarlas? Es decir, para lo que lleva a la
manipulación no parece haberse encontrado solución.
Fuente
sábado, 28 de diciembre de 2013
EDITORIAL REVISTA PESCA ENERO 2014
Se
estima que el sector pesquero peruano ocupa a 224,814 (*)
personas de acuerdo al siguiente detalle:
Consumo Humano Indirecto 29,655
Consumo Humano Directo 195,159
(pescadores 55,442; trabajadores de la industria 37,736; distribución y
comercialización 101,981)
TOTAL 224,814
Significa
que 224,814 personas reciben beneficios directos de la renta económica que
genera la pesca.
Siete
empresas concentran el 56.61% del total de exportaciones pesqueras nacionales.
Cuatro
empresas concentran el 52.68% de las exportaciones de Consumo Humano Indirecto.
Veinticinco
empresas concentran el 60.11% de las exportaciones de Consumo Humano Directo.
El
país tiene aproximadamente 30´475,000 de habitantes. Solamente el 0.74% de la
población recibe beneficios directos generados por un recurso natural que,
constitucionalmente, pertenece a todos los peruanos. Los 30´250,186 ciudadanos
que no forman parte del negocio pesquero, pero que son los propietarios del
recurso, participan de la renta económica
a través del pago de impuestos y derechos de pesca que son recaudados
por el Estado. Parte de estos ingresos generan un canon pesquero reducido y que
necesita una reestructuración. Estos pagos son bajos e injustos en relación al
volumen de dinero que moviliza el negocio pesquero, como se aprecia en la
página 17.
Tampoco tienen acceso a pescado abundante y barato, existiendo zonas
del país sin un abastecimiento contínuo y adecuado de productos pesqueros. Las
poblaciones costeras que existen en las inmediaciones, tienen que soportar
contaminación del aire y del mar.
Sumado a lo anterior la contaminación producida por
el sector y el impacto que produce sobre el ecosistema, la situación debería
ser preocupante para la ciudadanía peruana que no participa directamente en la
pesca.
La
normatividad laxa que rige en el sector, la falta de contabilización de los
pasivos ambientales y la contaminación, configuran una situación que exige un
cambio. El cambio debe nacer de una reforma estructural del sector y no
solamente de medidas aisladas, las cuales
generan rechazo de los administrados que organizan su defensa en forma
muy eficaz. El Estado no defiende sus intentos de introducir cambios con la
misma eficacia que los administrados. Tampoco está actuando sobre temas de
fondo
La
pesquería, con características similares a la minería por el hecho de explotar
recursos naturales y generar contaminación, no puede ser tratada como cualquier
otra industria. La Nación es la propietaria de dichos recursos y hay un impacto
ambiental que obliga a participar a la ciudadanía peruana.
La
democracia se enriquece y legitima con concertación y negociación para el
dictado de normas; pero no solamente con los administrados. En el caso pesquero
peruano, la ciudadanía no relacionada directamente con la pesca merece
presencia en la toma de decisiones a fin de defender su derecho a cero
contaminación e inclusión en la renta económica del negocio pesquero con
equidad.
Marcos
Kisner Bueno
(*)
Datos obtenidos por el CSA de la Universidad Cayetano
Heredia
miércoles, 25 de diciembre de 2013
Participacion en la renta económica de la pesca en Perú
El canon pesquero se crea
recién en 2003.
Las cifras de las
transferencias del ejercicio 2013 muestran la inequidad en la participación de
la renta económica. Las municipalidades reciben sumas que pueden calificar de
ofensivas o de burla, lo que evidencia la mala estructuración de los índices de
distribución del canon, así como la escasa participación de la Nación en la
pesca.
El caso de las
Municipalidades resulta patético, como ilustran las muestras representativas de
las diez que reciben más y menores ingresos. Frente a esta
realidad, la agenda que impone la industria está concentrada en sus privilegios
sobre las 10 millas. El Estado está concentrado en defender su tesis.
¿Quién defiende a la
Nación?
Aunque parezca increíble,
existe una Municipalidad que recibe 3 soles por canon pesquero procedente de
los derechos de pesca. Y otra que recibe 1,069 soles por canon pesquero
procedente del impuesto a la renta del sector.
La Municipalidad de
Ventanilla es la que más recibe por canon de derechos de pesca: 1 millón trece
mil soles y 6 millones y medio por canon de impuesto a la renta.
La agenda sectorial no
menciona estas inequidades. Solo está centrada en los derechos a la extracción
en las diez millas que reclama la industria.
No hay agenda para la
contaminación ni para la mejora de la recaudación por derechos de pesca e
impuesto a la renta. Tampoco hay agenda para darle al mercado interno igualdad
de condiciones de competitividad que a la exportación.
lunes, 16 de diciembre de 2013
SIGUE LA LUCHA, LA SOCIEDAD CIVIL SOLO MIRA
POR: CÉSAR CÓRDOVA PONCE
Se ha publicado el 14 de
diciembre, el Decreto Supremo 011-2013-PRODUCE, el mismo que mantiene el
espíritu del D.S. 005-2012-PRODUCE que es el de preservar las primeras 10
millas marinas como área de reproducción de la anchoveta y demás especies que
van a las mesas populares, y reservarlas para la pesca destinada para consumo
humano directo.
Se cuestionó la ausencia de
evidencias científicas y socioeconómicas en la dación del D.S. 005 y se
plantearon demandas contra PRODUCE, todas ellas a través de la misma Sociedad
Nacional de Pesquería (SNP) y por las organizaciones que tiene bajo su poder,
es decir por la Asociación de Armadores de Nuevas Embarcaciones Pesqueras (AANEP) y por su brazo sindical pro
patronal llamado Sindicato único de Pescadores de Nuevas Embarcaciones del Perú
(SUPNEP).
Como efecto de estas
acciones legales, el Poder Judicial emitió un fallo declarando inconstitucional
el numeral 2 del artículo 2 de dicha norma, y la ejecución de su sentencia (permitiendo
el ingreso de las embarcaciones industriales a partir de la milla 5), debería darse el 15 de diciembre, plazo que le
otorgó a la instancia competente (PRODUCE) para que pueda emitir una nueva
norma jurídica. La oportuna publicación del D.S. 011 enmienda la forma legal e
incluye en sus considerandos las evidencias científicas y socioeconómicas que
adolecía el D.S. 005 y que exige el Art. 9 de la Ley General de Pesca, y se ha
logrado poner a buen recaudo las primeras 10 millas marinas, fuera de la acción
voraz y depredadora de la flota industrial harinera.
La lucha legal y mediática de PRODUCE seguirá,
sin duda alguna, en el sector industrial; pero otro frente en donde se libra
una encarnizada batalla es en el de
menor escala y desgasta también a la ministra Triveño y al equipo de asesores
que la acompañan, puesto que las normas para instalar orden en este sector (en donde
la informalidad y el desvío de la anchoveta a la harina ilegal ha creado un
poderoso grupo económico), colisionan frontalmente con autoridades regionales e
inescrupulosos empresarios harineros que conviven en la corrupción, y con
medios desinformados o contratados para defender esos viles intereses que se
nutren del desorden y la informalidad creados a partir de la Resolución
Ministerial 100-2009-PRODUCE firmada por la ex ministra Elena Conterno, hoy
presidenta de la SNP.
Este escenario nada
favorable a la encomiable y valiente voluntad de la ministra Triveño, se puede
apreciar en discursos hipócritas de los representantes de este sector, que
aplauden las normas que se dictan contra el desorden y privilegios en el sector
industrial, pero rechazan las que se dictan buscando la formalidad y el debido
control en el sector de consumo humano directo. Con esa conducta, la ministra
pasa rápidamente de valiente a incapaz o viceversa.
Otro factor que la ministra
tiene en contra, es una verdad que, aunque duele admitirlo, no tengo temor en
decirlo: La sociedad civil está acostumbrada a mirar y callar. La cobardía es
más fuerte que su indignación.
De que hay mucho que hacer
en el sector de pesca de consumo humano directo, no cabe la menor duda, tanto en infraestructuras físicas como
en la optimización del aprovechamiento de
los recursos marinos, pero primero hay que acabar con la corrupción
instalada en ese sector.
Las normas que dicte
PRODUCE en esa dirección no son suficientes, sino participa la sociedad civil
en su conjunto acudiendo en su defensa. ¿Qué más puede hacer una ministra en
representación de 30 millones de peruanos, si éstos permanecen callados e indiferentes?
No se puede diseñar un
mejor futuro para la pesca peruana, si permitimos que siga atrapado en un
presente corrupto, con una sociedad civil indiferente y con un discurso
hipócrita de quienes lucran del desorden actual.
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